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Un gran amigo mío que me aventajaba por mucho en edad y sabiduría me dijo un día: “Fíjate que hay ocasiones en la vida que perdiendo, ganas”. Al ver mi cara de incredulidad puso algunos ejemplos y en todos se partía de la buena fe y del incansable esfuerzo de aquella persona a quién a lo mejor no le había sonreído la fortuna, pero que salió fortalecida de ese trance.
Buen ejemplo de esa afirmación sería el caso de José Guadalupe Cruz, director técnico mexicano, a quién buscaron los Dorados de Sinaloa como bombero a su desesperada situación y que, al final, terminaron descendiendo.
El “profe” aceptó un reto que parecía desmesurado por la situación futbolística, numérica y anímica del cuadro sinaloense. Además, jugaba en su contra la premura pues eran pocas las semanas y muchos los puntos que demandaba la posible salvación. Sin embargo, le cambió el rostro al equipo, ganaron algunos partidos importantes y sobre todo, pelearon con dignidad hasta el último aliento.
Cruz ha probado, con esta nueva situación en su carrera, ambos polos de lo que se puede vivir en el banquillo de la angustia: Ser campeón con el Atlante y perder la categoría con Dorados. Indudablemente le será de mucho provecho en el futuro y no dude usted que pronto lo veremos dirigiendo un proyecto deportivo más sólido.
Otro caso al que el dicho le es perfectamente aplicable es el de Javier Hernández. Cuando regresa al Manchester United procedente de Madrid, Louis Van Gaal, más pesado que una vaca en brazos, se sinceró con él y le dijo que mejor buscara un club donde pudiera alinear con regularidad. Parecía que la estrella del “chicharito” menguaba luego de ver la cara de su técnico cuando, fruto de un resbalón, el delantero azteca fallaba un penal.
Pero el destino tenía otros planes y de esa manera aterrizó en Alemania para enrolarse con el Bayer Leverkusen donde, la verdad, la está rompiendo y se ha convertido en un verdadero ídolo de su afición y un referente goleador en la Bundesliga.
Con los bonos y la confianza revaluados, se espera tenga una gran eliminatoria enfundado en la camiseta de la Selección Nacional.
El tercer ejemplo sería el Barcelona. Por supuesto que debió dolerles la eliminación de la Champions a manos del Atlético de Madrid, pero eso los deja totalmente enfocados a conseguir la Liga en España.
Comparte liderato con los “colchoneros” y tiene al Madrid un puntito debajo, pero ambos equipos tienen que jugar la Semifinal del máximo evento europeo de clubes y se verán sometidos a un desgaste que seguramente repercutirá en su desempeño en el torneo local.
Dudo que los blaugrana pierdan siquiera un punto en lo que resta de la competencia y de esa manera se erigirán como monarcas en la madre patria. De lo perdido lo que aparezca.

Bajo la lupa
Arturo Brizio Carter

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