compartir en:

El torneo mexicano está llegando a su fase más importante, con los boletos para la liguilla en cerrada disputa pero se atraviesa la llamada “fecha FIFA”, en que se suspende la competencia para dar paso a encuentros de la selección nacional.

Esto resulta comprensible cuando se juegan partidos de eliminatoria mundialista o para la copa europea si se trata del viejo continente pero la verdad, si lo que se va a hacer en este receso es visitar el gabacho para la pizca del dólar, en lo que el filósofo contemporáneo Ricardo Ferreti bautizó como “juegos moleros”, no creo que valga la pena quitarle ritmo de competencia a las escuadras nacionales.

Un argumento frecuentemente esgrimido por los defensores de parar la liga es que si bien el Tricolor no compite, son muchos los jugadores extranjeros que, militando en nuestro balompié, son llamados por sus respectivas selecciones sobre todo en el caso de Sudamérica. 

Pero a lo hecho, pecho y si es una determinación que la próxima semana no haya juegos oficiales en nuestro país dado que se jugará ante Nueva Zelanda y Panamá, bueno sería analizar si esta interrupción le beneficia, perjudica o todo lo contrario a los diferentes clubes y su circunstancia actual.

Los equipos beneficiados con el paro son los que navegan en la parte baja de la tabla de posiciones y de cociente. Por ejemplo, Veracruz reestrenará técnico en la persona del “maestro” Carlos Reinoso y le viene de perlas tener dos semanas para trabajar lo mental y lo táctico.

La parte más triste de Jaguares de Chiapas es el tema físico. Sus jugadores acusan la falta de una buena pretemporada y será un buen momento para trabajar en ese aspecto que los tiene relegados al farol rojo y a un inoperante funcionamiento por falta de piernas.

Monarcas es otro que necesita replantear conceptos de la mano del “profe” Enrique Meza. Tres derrotas seguidas, dos de ellas en casa, ensombrecieron un panorama que parecía halagador. Los michoacanos tienen la lumbre del descenso más cerca que cualquiera y están desperdiciando oportunidades valiosas para alejarse del averno.

A José Manuel de la Torre le gusta chambear y no ha tenido tiempo para ello en Santos. Estoy convencido que el “chepo” y el cuadro de La Comarca pueden hacer una estupenda mancuerna y estos días les serán de gran utilidad.

A Monterrey también le puede sentar bien reencontrarse consigo mismo y dejar atrás los fantasmas que le impiden ser un “mandón” en su casa. En ellos creo que el trabajo deberá ser mental y motivacional.

Ni qué decir del América que buscarán entender lo que Ricardo Lavolpe quiere del conjunto y a nivel individual.

¿Quiénes pierden con el receso? Los equipos que vienen levantando el vuelo siendo el principal perjudicado Cruz Azul. Otro al que probablemente le afecte es el León que de la mano de Javier Torrente ha elevado en serio su nivel futbolístico. Veremos que sucede.