Emiliano Zapata.- La reacción, voluntad y energía de los jóvenes fue vital para evitar una tragedia peor en Morelos, tras el sismo de 7.1 grados del 19 de septiembre que sacudió a varios municipios.
Misael García, alumno del primer semestre en Ciencias del Deporte de la UAEM, entrenador de porteros y amante de las motos, nos cuenta su experiencia como rescatista voluntario.
“A pesar del orden y efectividad con la que salimos de la UAEM, el miedo nos invadió. Había vivido sismos, pero nada como lo de ese martes, nunca había visto edificios y el suelo moverse tan fuerte”, explica el vecino de Tezoyuca, en Emiliano Zapata.
Dice que una fuerza y coraje lo motivaron a tomar su moto e ir a la calle para ayudar a los afectados.
“No sabría decir qué fue. La noche del sismo, a pesar de que mi familia se encontraba bien y estaba con ellos, sentía una gran impotencia por no estar haciendo algo para ayudar. La mañana siguiente, me armé con mi mochila, mi moto y salí a ayudar a cuántas personas pude. No sé cómo describirlo, pero sabía que mi país me necesitaba, nos necesitaba a todos”, explica Misael, con 22 años de edad.
‘Misa’ repartió despensas, comida preparada y herramientas para remover escombros en Cuernavaca, Tepetzingo, Tezoyuca, Tetecalita y Coatetelco.
También descargó camiones en la UAEM y en un hotel que se habilitó como centro de acopio, desde el miércoles 20 al miércoles 27 de septiembre.
Sostiene que lo marcó haber ayudado “a rescatar de entre los escombros a una persona de la tercera edad, en Coatetelco.”
Afirma que luego de esta tragedia, ni él ni Morelos deben ser los mismos.
“Espero que sí (esto ayude para ser mejores) en especial en nuestro estado. Notaba mucha hostilidad e indiferencia, eran raros los actos de amabilidad al prójimo y con esto, tristemente después de la tragedia, noté que todos tenemos algo de solidaridad y de fraternidad”, dice Misael, quien tiene el gusto por las motos desde que era niño; hace poco pudo hacerse de su propio ‘caballo de acero’: una Pulsar 150.
Por último, agradeció a la comunidad por el apoyo que brindaron, haya sido poco o mucho.
“Gracias a todos los padres que, aún con miedo y todo lo que implica un evento de esta magnitud, nos dejaron a los jóvenes salir a ayudar, nos esperaron en casa y nos reconfortaron después de un largo día. ¡Fuerza Mexico! Tenemos que salir de esta”, sostuvo.

Que esto no se quede en una noticia de una semana, porque va a ser trabajo de meses o años. Si nuestros padres se levantaron del sismo del 85, nosotros nos levantaremos de éste.”

Misael García,
estudiante y entrenador

jHermandad. En sus recorridos, Misa encontró a bikers con los que se unió para repartir víveres.

jManos a la obra. Misael se apoyó en todos sus amigos para ayudar en Morelos.

 

Por Santiago Beltrán