Cuernavaca, MORELOS.- Este no es un buen momento para que el Ayuntamiento de la capital ponga en marcha el alcoholímetro,  consideró la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac).
Su vicepresidente, Ángel Adame Jiménez, dijo que la economía interna, asociada al turismo, atraviesa por circunstancias complicadas, provocadas primero por el socavón en el Paso Express, que causó un derrumbe, la muerte de dos personas, y un cierre parcial de la vía de comunicación, que a la fecha continúa, y después por el sismo del 19 de septiembre.
Señaló que con la temporada de muertos y la expectativa del último fin de semana largo del año, correspondiente al 20 de noviembre, la actividad económica registró sus primeras muestras de recuperación.
Pero ahora, el alcoholímetro puede tener una respuesta negativa en los visitantes, que pueden inhibirse y elegir otra ciudad como destino.
Adame Jiménez dijo que ese es el contexto en el que los negocios reciben la entrada en vigor del programa aprobado por el gobierno de Cuernavaca.
Aunado a esto, señaló que desconocen si cuenta con el consenso social; de no ser así, augura que sería otro factor negativo de la medida, que afecte a los negocios con licencia para vender alcohol.
Aclaró que la Canirac no está en contra de la disposición, pensada para prevenir accidentes mortales asociados al consumo inmoderado de bebidas.
Lo que se ve detrás, dijo es una necesidad recaudatoria de la autoridad, por lo que dijo, en todo caso, los empresarios solicitarán que cuente con el respaldo de otras instituciones, como la Cruz Roja.

"Debe haber participación de otras instituciones para que haya garantías de que se cumplirá el objetivo de prevenir, o no el  de recaudar.” Ángel Adame Jiménez, vicepresidente de Canirac

 

Por: ANTONIETA SÁNCHEZ
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