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Sin deberla pero sí temerla (la contaminación, pues), Morelos paga por el aire envenenado que respiran los pobres habitantes de la Ciudad de México y los municipios mexiquenses conurbados a la gran capital. En teoría las rutas y taxis aprueban la verificación ambiental, pero en la práctica la burlan, vuelta costumbre de corrupción que los gestores (vulgo “coyotes”) compran por paquetes los hologramas para que las unidades no sean llevadas a los vereficentros. Lo  mismo sucedía con la revista mecánica, otra transa que hace meses fue cancelada por la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMyT).  Sin que en Cuernavaca, Jiutepec, Zapata, Temixco y Xochitepec sea todavía implantado el “hoy no circula”, el día que eso sucediera miles de automovilistas morelenses se enfurecerían contra el gobierno, como hoy están los ex defeños por las contingencias atmosféricas en las que no pueden ver ni en pintura al presunto candidato del PRD a la Presidencia de la República, Miguel Ángel Mancera. Anunciada la Norma Emergente de Verificación Vehicular, de la que se dice evitará la circulación de “chimeneas rodantes”, en una reunión de los gobernadores de las entidades integrantes de la Megalópolis en la que participó Graco Ramírez, el titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Rafael Pacchiano Alamán, aseguró que la nueva normatividad evitará la circulación de “chimeneas rodantes”, destacó que a partir de julio será aplicada al transporte público federal y local, tanto de carga como de pasajeros, y  que “limitará” la circulación diaria de un millón novecientos mil automotores de modelos anteriores a 2006. Sensacional si no fuera por las transas de los vereficentros, cuarenta y dos en Morelos a los que este año se les vencerán las concesiones y la mitad de los cuales deberán invertir en equipos para que puedan acceder a la tecnología de la dicha norma. Tal es la aportación de Morelos al mejoramiento de la calidad del aire, pero solamente sacando de las calles y las carreteras a las rutas, taxis, camiones materialistas, autobuses de pasajeros con placas locales y federales a los que diariamente vemos echando humo sin que sean infraccionados por los inspectores de la SMyT y los agentes de vialidad. Por fortuna, ni con mucho en el Valle de Cuernavaca todavía no padecemos los niveles de contaminación de la Ciudad de México y su conurbado, pero antes de que el destino nos alcance la autoridad debería eliminar a los chacuacos que hoy ruedan libremente en el territorio estatal. “Debería” porque “el debe” afectaría a miles de familias y para el gobierno sería una acción impopular cuando no falta mucho para el arranque del proceso político rumo a las elecciones de 2018. ¿Entonces?.. SIENDO diputado local en la anterior Legislatura,  el Javier Bolaños construyó su candidatura a la alcaldía de Cuernavaca pero el grupo La Sagrada Familia se la dio a Luis Miguel Ramírez, quien quedaría en el tercer lugar de la elección, atrás de la priista Marisela Velázquez Sánchez, más alejado del ex futbolista Cuauhtémoc Blanco y adelante del perredista Jorge Messeguer. Postulado como candidato federal por el primer distrito, Bolaños ganó, apabulló al nominado del PRI, Fernando Martínez Cué, y tácitamente se convirtió en el candidato natural del PAN a la gubernatura de Morelos. Aliado Acción Nacional con el PRD, ganó dos que tres de las gubernaturas en las elecciones del pasado domingo, esa alianza de la que en Morelos el columnista ya había comentado es posible en 2018 y es descartada por el propio Bolaños, diciendo en rueda de prensa que “no hay coincidencias”. Prudente, guarda las formas de la política, sabedor de que en el 18 la coalición PAN-PRD será o no un acuerdo entre las dirigencias nacionales de ambos partidos, y que si “coincidencias” encuentran entonces será quién pone al candidato, los azules o los amarillos… MÁS clarito, ni el agua: el Gobierno del Estado no tiene dinero para pagar “El Bono del Maestro” a once mil jubilados, 45 millones de pesos a razón de 3 mil ochocientos por cabeza. Lo pudieron cobrar durante veinte años, cuando el presupuesto del sector educación lo manejaba el IBEM, pero el año pasado se lo llevó el gobierno federal, ya no hubo de piña y menos ahora que la Auditoría Superior de la Federación reclama al Gobierno de Morelos la devolución de 600 millones de pesos. ¿A quién deben cobrarle los jubilados? Pues al secretario de Educación, Aurelio Nuño Mayer… ME LEEN MAÑANA.