Primero la buena nueva: listos ya los dictámenes de las leyes de ingresos de los 33 ayuntamientos que en cualquier momento aprobará el Congreso Estatal, no traen aumentos de impuestos y derechos. Esto de acuerdo a la declaración del presidente de la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Cuenta Pública, Éder Rodríguez Casillas. Significa que los dueños de inmuebles pagarán en 2017 lo mismo que en este año por el predial, alumbrado público, licencias de construcción, permisos de uso de suelo y otros conceptos. Pero también que a la hora de la verdad eso está por verse, “imaginativos” como suelen ser los ediles para inventar argucias y bolsear a los tributantes. Según Éder, mientras la Comuna de Cuernavaca intentó incrementos pero “los diputados no se lo permitieron”, los de   Huitzilac, Ocuituco, Cuautla, Tlalnepantla y Tepalcingo cortaron por lo sano y no presentaron presupuestos de ingresos, así que aplicarán las mismas tasas que en 2016… Y ahora la regular: concretado por fin el rescate financiero a los ayuntamientos, el diputado por el partido Movimiento Ciudadano, Jaime Álvarez Cisneros, anunció una bolsa de 180 millones de pesos para que los ayuntamientos puedan pagar laudos a ex trabajadores despedidos. Por supuesto no se los regalarán, se los prestarán; los presidentes municipales los pagarán en “abonos”, probablemente con las participaciones federales; el Ejecutivo les volverá a prestar y así paulatinamente hasta que en unos seis años hayan saldado el total de los laudos… pero esto sólo si andando el tiempo otros trabajadores que sean cesados no generan más laudos. Jaime lo pone de esta manera: en las primeras dos semanas del año próximo serán definidas las reglas de operación del rescate financiero, luego de lo cual los alcaldes empezarán a recibir la “lana”. Una “piscacha”, acota el columnista, tomando en cuenta que el acumulado de los laudos es de aproximadamente 600 millones de pesos. A mediados de agosto, los ayuntamientos registraban mil 163 demandas laborales y, de acuerdo a la Secretaría del Trabajo, sólo en julio iniciaron 29 para un pasivo de 550 millones de pesos equivalente al 91.6 por ciento del total estatal por este concepto en el que  Cuernavaca era mano con 151, seguido de Emiliano Zapata (145), Temixco (134), Cuautla (115) y sudando también la gota gorda los alcaldes de municipios pequeños como Miacatlán, Puente de Ixtla, Amacuzac, Tepoztlán  y Ocuituco. Contabilizado en mayo laudos por un monto global de mil quinientos millones de pesos, excepto el de Tlayacapan los alcaldes de los 32 municipios restantes enfrentaban, como hoy, el riesgo de ser destituidos. En ese cuento de nunca acabar, los laudos ganados por trabajadores despedidos y perdidos por ayuntamientos seguirán per sécula seculorum. Cuatrocientas demandas laborales en el de Cuernavaca y unos doscientos en los demás municipios, heredadas por anteriores administraciones que inevitablemente ganarán los demandantes a quienes los ediles deben pagarles o ser destituidos, como a punto estuvo de serlo hace quince días Cuauhtémoc Blanco. Avisado de que cinco ex trabajadores ganaron laudos por  un millón 234 mil 382 pesos, libró la remoción del cargo acordando pagos en parcialidades. Por esos días, en tanto la posibilidad de la destitución por pagos de laudos incumplidos también les quitaba el sueño a los presidentes municipales de Zacatepec y Jojutla, Francisco Salinas Sánchez y Alfonso de Jesús Sotelo Martínez, recientemente la alcaldesa de Puente de Ixtla, Dulce Medina Quintanilla, había pasado seis horas virtualmente presa porque no pudo pagar un millón de pesos de tres resoluciones del Tribunal de Justicia Administrativa. Cuándo empezó el desorden lo hemos comentado, reiteradamente porque generaría la crisis financiera de los ayuntamientos. En el momento en que se perdió la costumbre de que los trabajadores de confianza del sector gobierno renunciaban por escrito al terminar los trienios o sexenios, y a partir de las administraciones estatales del 2000 optaron por denunciar “despidos injustificados”. Rotos los equilibrios entre el ingreso y el gasto, hundidos poco a poco en el pozo de la inopia monetaria dieciséis años después del inicio del desmadre administrativo los presidentes municipales ya no sienten lo duro sino lo tupido. Apuntalado por el gobernador Graco Ramírez y anunciado por el diputado Álvarez, la primera bolsa de 180 millones no representa la solución total, pero sí un aliviane para los alcaldes… ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]

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