El alcalde de Puente de Ixtla, Mario Ocampo Ocampo, niega que la gente de este municipio de la zona sur viva bajo un toque de queda ordenado por la corneta de grupos criminales. Pero se contradice, reconoce que en cuanto oscurece (los comerciantes) “cierran los negocios y se meten a su casa, por temor a esa gente”. ¿Por fin, hay o no toque de queda? Él mismo lo admite, reconoce que, debido a las balaceras y enfrentamientos entre presuntos integrantes de células criminales rivales, fueron suspendidas la feria municipal, la fiesta de la virgen Concepción, que en otros años los lugareños realizaron del 4 al 8 de diciembre, la celebración de la virgen de Guadalupe, el 12 de diciembre, y las clases presenciales en escuelas de educación básica, el lunes, el martes y el miércoles. La suspensión de clases fue ordenada por el Instituto de Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), por medio de un comunicado firmado por el supervisor escolar Pedro García. Las comillas se vuelven inevitables. Indicó el subalterno del secretario de Educación Pública, Arturo Cornejo Alatorre: “Se les comunica que para salvaguardar la seguridad de nuestra comunidad escolar se cambia a clases virtuales los días 6, 7 y 8 de diciembre de 2021, hasta recibir las indicaciones que nos den las autoridades del nivel educativo”. Ocampo fue más explícito. Dijo: “desde unas semanas para acá, como pasa desafortunadamente en otros municipios de la parte sur de Morelos, se han presentado balaceras, enfrentamientos entre grupos rivales”. Las publicaciones sobre este tema hablan de volantes que circularon en este municipio gobernado por el PES. El panfleto aseguró que van matar a la gente que encuentren en la calle después de las 10 de la noche: “No respondemos si caen inocentes, compartan más tiempo con su familia, jóvenes. No los queremos ver en la calle robando, drogándose, con el mofle modificado o fanfarroneando. Juicio y muerte llegará a la hora de nuestra cacería inicial”. La respuesta del Gobierno del Estado fue el anuncio de rutina: implementar a partir del viernes operativos policiacos por tierra y aire. (El Ayuntamiento sólo cuenta con 63 policías preventivos para 40 mil habitantes). Replicada en otros municipios como Huitzilac cuyos habitantes se han acostumbrado –pero no resignado– a vivir en la inseguridad, los reportes de la situación de miedo y zozobra en Puente de Ixtla hacen recordar el toque de queda en Cuernavaca que difundió en redes sociales un narco-mail el 14 de abril del 2010 a través de las redes sociales. Aquí una parte, textual: “mejor no salgan por que el proximo fin de semana sera el mas violento de toda la historia de mexico...y por favor menejen tranquilos y con precaucion... Por que vamos a estar muy alertas de cualquier cosa extraña y no vamos a dudar a matar a quien sea”. Paralizadas por el narco mensaje de once años atrás las actividades de dependencias gubernamentales y económicas en la capital, la vigilancia de corporaciones policíacas descendió notablemente. Entonces como hoy, ante la crisis de inseguridad de Puente de Ixtla y más comunidades del sur del estado, el mando único se volvió a mostrar incapaz de procurar tranquilidad a la población. Y otra vez la lógica ratificó la urgencia de reinstaurar las policías municipales a cargo de los ayuntamientos, ya no más de la Comisión Estatal de la Inseguridad… (Me leen después).

Por: José Manuel Pérez Durán jmperezduran@hotmail.com 


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