compartir en:

Laudos y autorizaciones del Congreso Estatal para que los presidentes municipales contraten créditos bancarios con los cuales puedan, también, saldar deudas a proveedores, son dos temas que vienen del trienio anterior. Pero es hasta hoy que, precisamente por incumplir el pago de laudos laborales, el Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje ordenó la destitución del alcalde de Jojutla, Alfonso de Jesús Sotelo Martínez, cuando  la Junta Política y de Gobierno (JPG) acelera los refinanciamientos.  Dinero fresco tendrán los presidentes municipales a  fines de este mes o en el transcurso del próximo y, suministrado por bancos u otra fuente de recursos, esta vez parece ir en serio el rescate financiero. Coordinador de la fracción parlamentaria del Partido Movimiento Ciudadano, Jaime Álvarez Cisneros resalta la coordinación de la Legislatura local, las secretarías de gobierno y la de Hacienda con los 33 ayuntamientos en un mecanismo financiero para los ayuntamientos que están en la misma situación del de Jojutla. Y calcula tiempos: “Se espera que a finales de junio se esté consolidando este nuevo esquema y se auxilie a los municipios”. Una crónica cuyo final fue largamente anunciado y hoy ven cercano los ediles. Cuernavaca necesita la “lana”, igual que otras comunas que imploran auxilio. Acorralados por deudas a proveedores y laudos laborales, por los incumplimientos de éstos últimos los presidentes municipales no sólo pueden ser destituidos, también ir a parar con sus huesos en el penal de Atlacholohaya. Eso es un disco rayado que se viene tocando hace meses sin que para su buena suerte ninguno haya vestido aún el traje a rayas de prisionero, pero tan lo sigue asustando la música que una veintena de alcaldes no sale a la calle sin llevar sus amparos en el bolsillo. La paradoja es, por una parte, que la posibilidad de ser tratados como vulgares delincuentes les servirá para que la JPG por fin los saque de apuros, y por otra, el riesgo de que los presidentes municipales se vayan sobre la billetiza. Una danza en la que Cuauhtémoc Blanco sería el filarmónico rasca tripas para la analogía del ignorante de la administración pública mientras los concertistas “le pican los ojos”, o sea, los hermanos Roberto Carlos y Julio Yáñez Moreno y “El Jefe” Eduardo Bordonabe. O el iletrado que no cursó la primaria pero sabe avisparse y reacciona en situaciones de peligro como los muchachos del barrio bravo de Tepito, donde el ex futbolista se crió, simula ser lerdo pero es más vivo de lo que parece y para que no se lo lleven al baile es por lo que trajo a su representante “artístico”, José Manuel Sanz, dándole poderes incluso por arriba del bloque de regidores que al principio asumieron el papel de rijosos pero pronto se pusieron mansos cual borreguitos. Lo que sí, que si alguien sabe de los recovecos de las finanzas es el tesorero Alejandro Villarreal Gasca. Semanas atrás fue al menos en dos ocasiones a la sede del Legislativo, planteó la urgencia del refinanciamiento por más de 600 millones de pesos y diputado alguno lo pudo contradecir. Pero la película al estilo de los Almada continuó en el montón de ayuntamientos cuyos titulares también ansían la billetiza… y la opacidad en medio de la trama. Ex compañero de partido de Villarreal, quien fue el secretario de Finanzas de los gobernadores Sergio Estrada y Marco Adame, el coordinador de la bancada del PAN, Carlos Alaniz Romero, lanzó el “calambre” de que los integrantes de la JPG tienen dudas en el manejo del presupuesto del Ayuntamiento citadino. Particularmente dudosos, ironizó, por la repavimentación de calles mediante “donaciones” de empresas así pretextadas por el presidente municipal y sus cercanos sin que hasta la fecha hayan dado detalles y menos precisiones, negados el o los supuestos contratos de “donación” al rotativo nacional que en esos días los solicitó por medio del recurso de la transparencia y obtuvo como respuesta que el asunto es “confidencial”. Un gato encerrado en la jaula negra, sospechosa, que ningún diputado ha podido o querido desencerrar. Y el resumen general de otra paradoja: los presidentes municipales serán  refinanciados pero el dinero no les será regalado. Probablemente lo obtengan si recursos hay en las participaciones federales que les sean adelantas, los ayuntamientos pagarán laudos y otros tipos de “drogas”, pero seguirán endeudados en un cuento de nunca acabar… ME LEEN MAÑANA.

 

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]