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Junto con el Palacio de Cortés, la ex hacienda del mismísimo conquistador y el Chapitel del Calvario, la Catedral de Cuernavaca es una de las solamente cuatro construcciones del siglo XVI que posee nuestra ciudad. Otras tienen más edificaciones de la Colonia: Guanajuato, Zacatecas, Morelia o la Ciudad de México. Explican los que saben: porque mientras allá construyeron con piedra, aquí lo hicimos con adobe. La Catedral es un edificio del siglo XVI y una de las catedrales más antiguas del país; forma parte del conjunto de conventos bajo la denominación Primeros Monasterios del siglo XVI en las Faldas del Popocatépetl declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994. El palacio de Cortés es un palacio civil novohispano del siglo XVI, ordenado construir por Hernán Cortés en los años inmediatos a la Conquista de México. Fue su residencia, después de vivir en la Nueva España, y es sede del Museo Regional Cuauhnáhuac a partir del uno febrero de 1974. Chapitel se le llama al tipo de capillas abiertas, de cubiertas piramidales que usualmente fueron edificadas en los siglos XVI y XVII. Pero de las cuatro, ¿la joya de la corona es la Catedral?  ¿Se imagina el lector que colapsara en alguna de sus partes? Inapreciable para los cuernavacences, es el valor de la restauración integral de la Catedral que logró el diputado federal panista Matías Nazario Morales con una inversión de 75 millones de pesos que gestionó en el ámbito legislativo. Recién supervisados los trabajos de mantenimiento y restauración por el propio Matías, lo hizo acompañado de la delegada del Instituto Nacional de Antropología e Historia, María Isabel Campos Goenaga; la restauradora acreditada por la institución, Frida Itzel Mateos; el arquitecto restaurador Antonio Guerrero Arzaga, técnicos especializados en restauración de monumentos antiguos, el cronista de Cuernavaca, Miguel Ángel Betanzos, y el vicario Luis Millán. Tratándose de Cuernavaca, una nota halagüeña entre tantas nefastas, abandonada la capital de Morelos por el abandono de sucesivas administraciones municipales, famosa por sus baches y ahora también por el socavón del Paso Exprés; con obras visibles realizadas por el Gobierno Estatal (la remodelación de la Plaza de Armas, la construcción del Auditorio de Teopanzolco, etc.), pero nada del Ayuntamiento. Sea, pues… Jamás realizada, en la limpia del transporte de pasajeros ha sido imposible erradicar a los flotilleros que poseen más de dos concesiones de taxis o rutas, a nombre propio y de parientes. Conocidos afuera y adentro del gremio, destacan los dirigentes de agrupaciones, están en el padrón de la Secretaría de Movilidad y Transporte. Los transportistas lo comentan: Fulano tiene diez concesiones y Zutano diez, los acaparadores sí ganan y no los que solamente tienen una concesión que apenas les da para comer. Pero cientos de choferes ni una, han visto pasar las expediciones de concesiones sin tener para comprarlas, llevan años trabajando doce horas y más diariamente, e incluso los domingos que sus patrones les dan libre salen a ruletear en lugar de sacar a la familia a pasear, exiguos como son sus ingresos y cada día más caro el costo de la vida. Muy pocos patrones apoyan a sus choferes cuando éstos se enferman, así que deben pagar medicinas y consultas médicas, caras, lejos del alcance de su economía. Y, bueno, los refrendos de concesiones han sido una oportunidad para medio sanear el transporte. Concluido este año el proceso de regularización de tres mil 500 taxistas “piratas” que la SMyT inició en enero de 2014, subsisten algunas las inconformidades.  Aunque deseable por los usuarios que el parque vehicular del sistema de transporte con itinerario fijo (taxis) sea de modelos con un mínimo de cinco años de antigüedad, ello será un acto de justicia elemental, ahora y no en el siguiente año electoral cuando los llamados líderes del transporte intentarán sacar tajada de la ocasión. Sucedió en 2012 que los dueños de “rutas” presumieron que, representando sus familias y choferes docenas de miles de votos, podrían decidir el resultado de las elecciones. Fue una amenaza sin sustento social, un recurso vano de los viejos tiempos y sin embargo prevalecieron los flotilleros que explotan docenas de unidades. Mientras tanto, el combate al pirataje que una de dos: o es simulado o una empresa imposible, reconocido por el mismo secretario de Movilidad y Transporte, David Martínez, que por cada taxi regular circula uno “pirata”, quince mil de unos y otros para un total de 30 mil que sobran, son demasiados, una barbaridad… ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán /  [email protected]m