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Suele pasar que a los espantados los asusta la realidad. Ejemplos: Que el presidente del PRD estatal, Rodrigo Gayosso se confiese aspirante a la presidencia nacional del mismo partido, es natural pues a ello tiene derecho. Como también es legítima su manifestación en el sentido de que eventualmente buscará ser gobernador de Morelos, por la simple razón de que también le asiste la razón ya que satisface otros y el requisito constitucional de la residencia en esta entidad… O que, imbuidos del espíritu decembrino, los regidores que quieren a Cuauhtémoc Blanco fuera de la alcaldía no le “sabotearan” la ceremonia de su informe en el viejo Ayuntamiento, dándole una tregua hasta en tanto la Suprema Corte de Justicia de la Nación le otorgue o no el amparo definitivo para que se vaya o se quede… O la naturalidad de que las cosas de la agenda del PRI nacional y los días de recogimiento espiritual y convivencia familiar hayan serenado la lucha por la presidencia estatal del propio partido. Confirmado el paréntesis de la emisión de la convocatoria para el cambio de la dirigencia del PRI tlahuica, no impide las aspiraciones de Matías Nazario, Rafael Reyes, César Cruz, Irving Morales, Lizbeth Lecona, Rafael Salgado, Rosalina Mazari, Lilia Ibarra, Marisela Velázquez y Alberto Martínez, este último, un eslabón del proyecto de Amado Orihuela por repetir en 2018 como candidato a gobernador que Enrique Ochoa Reza sabrá si le consiente, desdeñando las trayectorias de prospectos con más peso político como el diputado federal Matías o la opción de una mujer para el relevo de Rodolfo Becerril, tipo la senadora Lizbeth o la también legisladora Rosalina… En el terreno de la obra pública, igualmente resulta conocida la lentitud de los trabajos de la ampliación del libramiento de la autopista. Llamado por la oficialidad Paso Exprés, lo ha sido desgraciadamente dada la rapidez con la que tantas personas han fallecido o sufrido lesiones leves y graves en accidentes recurrentes que por eso le ganaron el remoquete de Paso de la Muerte. Y Paso de Tortuga porque ha venido caminando al ritmo de los quelonios. Cuando el 24 de enero de 2015 el secretario de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, vino a inaugurar el Distribuidor Vial Palmira (que por cierto lo hicieron con las patas y asimismo lentamente), aseguró que el ensanchamiento del libramiento sería terminado en un lapso de dieciocho meses que se cumplieron en junio pasado. Pero nada. Después prometieron que la obra quedaría terminada antes del período vacacional de diciembre, y tampoco, así que el director del Centro Morelos de la SCT), José Luis Alarcón Ezeta, recién calculó que será hasta marzo cuando quedará concluida, o sea, veintidós meses de atraso que para los turistas y los lugareños han sido de pesadilla. Aparte los choques, las “carambolas” y las volcaduras que continuarán en la estrechez de los carriles como para bicicletas, no para coches, y más flacos aún para las dimensiones de tráileres y autobuses de pasajeros, lo que sigue serán los embotellamientos colosales y la pérdidas económicas de las horas-hombre, pasmada la ciudad por el derribamiento del puente de la avenida Palmira que empezará en enero y terminará hasta mediados de febrero que levanten el nuevo… Más allá de los límites de la tierra morelense, la insuficiencia de medidas de prevención hicieron “natural” las explosiones de anteayer en el mercado de pirotecnia de  San Pablito Tultepec, estado de México, donde los primeros reportes contaron 32 muertos y 69 lesionados. Apenas recreado en el Atril del miércoles antepasado los estallidos que sucedieron la tarde noche del jueves 8 de septiembre de 2003 en ocho puestos de pólvora de Xoxocotla, cuando aunque el estruendo se escuchó en varios kilómetros a la redonda de gracias a Dios no hubo muertos, recordamos este hecho como una cónica anunciada por los xoxocotlenses a la que la autoridad no le hizo caso. Reportaron la existencia de cisternas habilitadas como bodegas de juegos pirotécnicos que sólo fueron revisadas por elementos de la Policía Federal después de los estallidos, y pusimos el antecedente de la imprevisión a propósito de que la semana anterior el director de la Coordinación Estatal de Protección Civil, Francisco Javier Bermúdez Alarcón, anunciara operativos de inspección en los tianguis de Xoxocotla y del crucero de Coatetelco, “a fin de descartar riesgos para quienes comercializan y adquieren productos de pólvora”. ¿Efectivamente los hizo?.. ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]