La beca-salario aliviana la vida a miles de estudiantes de secundaria y preparatoria. No les resuelve todos sus problemas, pero cómo los ayuda. Con esa pequeña suma de dinero pagan la “ruta”, van al cibercafé a sacar datos para hacer la tarea y principalmente pueden seguir estudiando, no como antes que muchos dejaban la escuela porque ni para los pasajes tenían. Creado por el gobernador Graco Ramírez, el programa de la beca-salario es una política púbica que permanecerá más allá del sexenio que está corriendo. Incluso en el caso hipotético de que se lo propusiera, el próximo gobernador no podría desaparecerla. Sería algo parecido a que algún presidente de este país pretendiera quitarles la pensión a las personas de la tercera edad a quienes no jubilan el Seguro Social o el ISSSTE. Pero por si las dudas, reunida el viernes anterior una multitud de chavos en la explanada de Jardines de México Graco les pidió que no vayan a permitir que el siguiente gobernador cancele la beca-salario. Fue una fiesta de esas que poco se ven, con grupo de rock y rifas, de ocho mil jóvenes entusiastas que gracias a la beca ya terminaron el bachillerato y están listos para ir a la Universidad. Graco les aconsejó que se pongan abusados y no dejen que desaparezca este apoyo económico a estudiantes de secundaria y preparatoria. Pero, petición o sugerencia, en cierto sentido no hizo falta; la beca-salario llegó para quedarse. Lo mismo da que el gobernador del 2018 resulte de derecha o de izquierda ya que no podrá liquidarla, docenas de miles de chamacos se opondrían con uñas y dientes, sería una revolución social. Sin embargo, no está  de más dejarlo bien claro… EL Paso Express o Paso de la Muerte otra vez, muertas cuatro personas, entre ellas un bebé, y lesionadas ocho el mediodía del sábado cuando los cuatro vehículos  en los que viajaban fue impactado por un tráiler de doble remolque cargado con cemento que se quedó sin frenos. ¿Cuántos difuntos más son “necesarios” para que los titulares de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y de Caminos  y Puentes Federales (Capufe) les aprieten las tuercas a la o las empresas que tienen  concesionados  los trabajos de la ampliación de carriles en el libramiento de la autopista? Tan insuficientes como erráticos los señalamientos de riesgos para los conductores de vehículos particulares, autobuses de pasajeros y camiones de carga, ello es responsabilidad de la o las compañías a cargo de la obra, la SCT y Capufe. Hace un mes que el director general de la Coordinación Estatal de Protección Civil, Francisco Javier Bermúdez Alarcón, alardeó que si la SCT no colocaba mayores medidas de seguridad para evitar accidentes los trabajos serían suspendidos de manera temporal o hasta definitiva. Pero una de dos: o “se arregló” con la o las empresas o el delegado de la SCT, José Luis Alarcón Ezeta, lo mandó a hondear changos de la cola. El caso es que los accidentes con saldos mortales no cesan, y que si al jefazo de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, no le interesa la seguridad de automovilistas y choferes, Graco debería hablar de este problema con el presidente  Enrique Peña Nieto. Digo: para que no siga el reguero de muertos… A PROPÓSITO del comentario pergeñado en el Atril del viernes pasado este correo electrónico del abogado Javier Aragón Sosa, textual: “Estimado amigo, te envió un saludo y agradezco que en tu columna de Atril de este día hayas hecho un recordatorio del amigo humanista doctor Armando León Bejarano. Para quienes vivimos la época del sexenio (de) claros obscuros que describes, es de recordar que el doctor Armando León Bejarano supo tener en paz al estado de Morelos, conciliando el movimiento obrero independiente y la lucha social armada, gestionando la formación de amnistía de 17 presos políticos “seudo guerrilleros”, entre los que se encontraban Aquileo Mederos, Hipólito Castro y otros, terminando con ello la huelga de (la) Cruz Roja Mexicana. También aquellos que lo atacaron e incluso pretendieron formarle juicio político penal se quedaron con un palmo en la nariz, pues quedó plenamente acreditado en el proceso federal  del cual fui coadyuvante del Ministerio Público Federal en mi carácter de subprocurador de justicia del estado como que no existió elemento alguno que le acreditaran desvíos económicos o participación delictiva de ninguna índole. Para aquellos que aún rumoran sin haber conocido a fondo los hechos humanistas del doctor, no se vale que empañen su memoria”… Típico: cada quien opina según la va en la fiesta… ME LEEN MAÑANA.