compartir en:

En la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) la semana cerró como empezó, con pura política. Uno: El Gobierno Estatal solicita la intervención de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos (CDHEM) para generar una cuenta o instrumento bancario, a fin de depositar las aportaciones estatales a la UAEM que garantice el pago de salarios y prestaciones de trabajadores y jubilados universitarios… y evitar que el rector Alejandro Vera Jiménez desvíe el recurso para otros fines “como lo ha venido haciendo desde 2015”. O sea, Vera no es un sujeto confiable. El pronunciamiento del Ejecutivo subraya que el Rector pone en riesgo el derecho a la educación de 42 mil estudiantes, por haber contratado ilegalmente en 2015 un crédito bancario de 600 millones de pesos y dar en garantía recursos estatales que se le aportan. Dos: Una circular firmada por el secretario general de la UAEM, Víctor Manuel Patiño Torrealva, y dirigida a los secretarios, la tesorera y el abogado general, coordinadores generales, directores de área, directores de escuelas facultades, institutos y centros de investigación advierte que a partir del lunes, es decir hoy, serán suspendidas indefinidamente las actividades en todas las unidades académicas. Sin embargo, nada dice sobre el crédito y el pago del mismo que ha desequilibrado las finanzas de la UAEM. Clara la intención del Rector y su círculo inmediato, es para culpar de la suspensión de clases al Gobierno del Estado “debido a que mantiene retenidos los recursos de la Universidad”. Dirigiendo la mira a otro lado, se aventura a señalar: “En virtud del emplazamiento a huelga por violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo presentado por el Sindicato Independiente de Trabajadores Académicos, solicito enviar a la oficina del abogado general el nombre de las instalaciones a su cargo que a su criterio no deben suspender sus actividades, justificando de manera específica las labores que se realizan en las determinadas áreas así como las pérdidas que podrían ocasionarse ante la falta de atención, a efecto de que éstas sean consideradas como áreas blancas a más tardar el día martes 29 de agosto del año en curso”. Vía la circular, Alejandro Vera da por hecho el estallamiento de la huelga, pero poco más tarde el propio sindicato aclara estar en la disponibilidad de que ello no suceda. Tres: De hecho el tiro le ha salido por la culata al Rector en el momento en que los dos sindicatos de la UAEM, de trabajadores académicos y administrativos, le propinan una bofetada al aclarar que sus afiliados seguirán laborando este lunes aunque no reciban sus salarios, lo cual les genera expresiones de reconocimiento entre el alumnado. Cuatro: Mediante un comunicado, la CDHEM indica que el Poder Ejecutivo respondió en tiempo a las medidas precautorias solicitadas, pero advierte que el Gobierno de Morelos hará la entrega de recursos sólo si el Consejo Universitario, a través de una comisión especial, abre una cuenta bancaria limitada o restringida para que los recursos que en ella se depositen se destinen únicamente a los fines pactados voluntariamente por la UAEM, la Secretaría de Educación Pública y el propio Gobierno de Morelos. Cinco: Pero, desesperada, la contraparte no se rinde. El Rector responde amenazando con despedir a los consejeros que acepten ser parte de la comisión especial que reciba los recursos enviados por el Ejecutivo, argumentando que violarían la Ley Orgánica de la UAEM. Lo hace en un documento dirigido a la opinión pública y a la sociedad morelense, enfatizando el amago de que, admitir la propuesta, ello “implicaría la destitución de los consejeros universitarios que así lo aceptaran, pues en su toma de protesta se comprometieron a cumplir y hacer cumplir la Ley Orgánica de la institución”. Todo esto y más, incluido el oportunismo del titular de la CDHEM y catedrático o ex catedrático de la facultad de Derecho, Jorge Arturo Olivares Brito, que usando su cuenta de twitter se asumió pastoral escribiendo que las  “diferencias del Estado contra #UAEM deben parar por el bien de trabajadores y estudiantes (así que que) busquemos convivencia pacífica”. Total: el conflicto llegó al sábado como empezó la semana: de golpes recíprocos, un Rector acorralado, un panorama de incertidumbre para la comunidad de alumnos y maestros metidos en un túnel oscuro al que no se ve la luz de la solución para mal de nadie más sino de la Universidad… ME LEEN MAÑANA. 

Por José Manuel Pérez Durán

jmperezduran@hotmail.com