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Cada quien en su partido hace lo que sabe y puede... rumbo hacia las elecciones de 2018. Presidente del PRD estatal, Rodrigo Gayosso Cepeda se lleva al sol azteca a miembros de la corriente “Alternativa de una Nueva Generación”, en Temixco, que ¿eran afines a Fidel Demédesis Hidalgo? Recién designado titular del PRI en Morelos, el objetivo sustancial de Alberto Martínez González no debe ser otro sino la reunificación de los priistas, y para ello ceder la coordinación de los diputados del Revolucionario Institucional a Mario Chávez Ortega, lo cual imprimiría cierta frescura en la parcela priista del Congreso Estatal. Si de se trata de la candidatura a gobernador, en el PAN tienen claro a Javier Bolaños. También hacia las elecciones del año venidero, vientos distintos soplan en Morena, la organización política de Andrés Manuel López Obrador. No hace mucho tiempo hablaban mal de él. Uno que fue diputado por el PRD postulaba: “se equivocó”. Otros más a los que también ha escuchado el columnista echaban pestes contra el personaje al que hoy dicen admirar. “Es un émulo de Hugo Chávez”, decían. Unos más se burlaban, reproducían los “memes” que lo ridiculizaban, se hacían eco de los comentaristas oficiosos. Más atrás, cuando Felipe Calderón se robó la presidencia, festejaban la cantaleta panista de que en la democracia se pierde o se gana con un voto, y en diciembre de 2006 festinaban la guerra pronto fallida contra el narcotráfico que le declaró “el hijo desobediente”. Eran sus circunstancias y sus opiniones, respetables por el derecho inalienable al libre pensamiento de cada quien. Pero pasó el tiempo, para no ir más lejos las elecciones de 2012 en Morelos. Entonces varios candidatos perdedores a diputados y a alcaldes comenzaron a cambiar de parecer, de repente, de un día para otro, con capacidades camaleónicas. Algún socarrón dijo pretendiendo ser simpático: “yo tenía una venda en los ojos”. Ahora ya no hablan mal de Andrés López Obrador; al contrario: lo llenan de halagos, le han cambiado los defectos que le veían por las virtudes que le descubrieron. Débiles como ven de cara a las elecciones de 2018 a sus partidos originales, intentan enrolarse en el Movimiento de Regeneración Nacional. No porque coincidan ideológicamente con “El Peje”, sino porque las encuestas lo ubican con al menos el diez por ciento de las preferencias electorales. Ansían ser candidatos a gobernador, senadores, diputados locales y federales así como a presidentes municipales, y para eso buscan a contactos que los acerquen a la dirigencia estatal de Morena. Algún ex diputado perredistas que lo cuestionaba en los días del desafuero y el plantón en Reforma anda ofreciendo sus oficios publirrelacionistas para meterlos en esta “jugada”, y todos se asumen como “cuadros políticos”. Unos lo son o simulan serlo, así que sólo el levantamiento de encuestas transparentes, honestas, para el consumo interno del partido pondría a cada quien en su exacta dimensión. Esto para que Morena no se convierta en basurero de políticos ambiciosos por el “hueso”. Que ideológicamente no tienen ninguna coincidencia con López Obrador, es condición evidente en muchos de los “chapulines” que hoy pretenden pasarse o ya están en Morena, de modo que en este punto las decisiones que los postulen candidatos simplemente no deberían ocurrir. No hace falta someterlos a la prueba del polígrafo, conocidas como son las reputaciones de tantos políticos (y politiqueros) en los municipios donde se mueven. Además, están los auténticos lopezobradoristas, anónimos los más que en 2006 y 2012 votaron por Andrés Manuel y para los cuales sería una bofetada por parte de la cúpula de Morena hacer candidatos a falsos “pejistas”. Lo bueno de los pueblos chicos es que todos se conocen, y para efectos de la autenticidad uno que sirva al proceso de Morena en las asignaciones de candidatos. Dos veces alcalde de Yautepec, una por Movimiento Ciudadano y otra por el PRD, el lopezobradorismo de Agustín Alonso Mendoza es público y sabido en esa región, donde por años propios y extraños lo han visto trasladándose a la Ciudad de México para participar en los mítines del “Peje”. Y como Alonso otros en más pueblos del interior y en la capital, mezclados circunstancialmente con actores políticos provenientes de otros partidos que ya se promueven como “morenistas”. Particularmente, dos ex priistas afirman por estos días: “yo voy a ser el candidato a la presidencia municipal de Cuernavaca”. Pero los verdaderos “pejeros” no los tragan… ME LEEN EL DOMINGO. 

Por José Manuel Pérez Durán

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