Si hacer política en Semana Santa fuera pecado, a estas horas otros políticos y específicamente los candidatos a gobernador de Morelos ya estarían achicharrándose en el infierno. ¿En serio? Citados aquí sin orden ni concierto, circunstancias y condiciones, las damas primero: Nadia Luz María Chávez, por el Partido Verde Ecologista de México; Jorge Meade Ocaranza (Partido Revolucionario Institucional), Mario Rojas Alba (Partido Humanista de Morelos), Cuauhtémoc Blanco Bravo (coalición Juntos Haremos Historia conformada por PES, Morena y PT); Víctor Caballero Solano (Por Morelos al Frente: PAN y MC), Rodrigo Gayosso Cepeda (Juntos por Morelos: PRD y PSD), Alejandro Vera Jiménez (Panal), y Fidel Demédicis Hidalgo, senador perredista con licencia y, dato para la historia, el único candidato independiente a la gubernatura. Aunque ninguneado el requisito constitucional de la residencia en Morelos, donde en realidad Cuauhtémoc no ha vivido los cinco años anteriores de la manera permanente e interrumpida como señala la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos a quienes pretenden gobernar esta entidad, oficialmente quedó registrada su pretensión de ser gobernador; subsistente las opiniones en medios políticos de que, si el propio ex futbolista de Tepito no es bajado de la candidatura, no obstante su preparación política o administrativa, evidentemente precaria, sino por el simple hecho de ser una persona con poder mediático será un candidato con  posibilidades reales de ganar la elección del 1 de julio. Más aún: débiles por múltiples razones tanto la candidatura del priista Meade Ocaranza (su partido no gana la elección de gobernador de Morelos desde 1994 y hoy el candidato presidencial priista José Manuel Meade sigue disputando el segundo lugar al panista Ricardo Ayala) como la del panista Caballero, parecerían resignados a pelear el tercer lugar en una contienda de entre dos solamente, Cuauhtémoc y Rodrigo Gayosso. Pero para saberlo bien a bien, ni siendo de Catemaco… TIEMPOS estos en que muchos corren, tropiezan, caen y se levantan, manotean y gritan para ver qué pueden agarrar resulta consecuente la rebeldía, inconformidad o encabronamiento de consejeros y delegados del Partido Encuentro Social versus José Luis Gómez Borbolla, de quien aseguran sus antagonistas vulneró sus derechos políticos. Si el meollo del zipizape son las candidaturas que quedan de alcaldes, síndicos, regidores y diputados Gómez, que parece un tipo listo, debería discernir una repartición equitativa y san se acabó la bronca…DESCUBREN el agua tibia los funcionarios que cacarean la “ecozona”, postulan en tono de “conferencia magistral”: la calle Guerrero y su entorno es un punto de gran afluencia turística. ¡Vaya novedad! Lo ha sido antes de que en los sesenta fuera derribado el Mercado del Reloj y los locatarios se mudaran voluntariamente a huevo al centro comercial Adolfo López Mateos. Presuman que hoy día, coordinado por el secretario de Administración, Fernando Solís Godínez (“Nando” para los cuates, el del contratota$$$o del barrido de la Plaza de Armas) gracias al programa “Limpieza con Conciencia”,  de las 11 de la noche a las 6 de la mañana vecinos, empresarios y comerciantes  agarrarán la escoba y dejarán rechinando de limpio el jardín Juárez y las calles Rayón, Lerdo de Tejada, Morrow, No Reelección, Arteaga, Gutenberg, Guerrero, Matamoros, Comonfort, Miguel Hidalgo y Zarco. O lo que alzando la mira y dejando la superficialidad del tercermundismo debiera ser ley en Cuernavaca y en todo el orbe: barrido y recolección de basura por las noches, cuando hay muy poco tráfico vehicular, los camiones recolectores hacen diez o veinte vueltas más que de día, gastan menos gasolina, la contaminación es menor y la ciudad amanece limpia como, por ejemplo, ha sido por muchos años en Buenos Aires.  Pero aquí ni se le ocurre al secretario de Desarrollo Sustentable, Topiltzin Contreras MacBeath, de quien parece o no  falacia (juzgue el lector)  la versión maliciosa de que está en los “moches” del negociote de los verificentros o que si le queda grande él lo sabe; pero lo que sí, los “campamentos” o bodegas callejeras de materiales y maquinaria de construcción que llevan años contaminando en el “ecocorredor” de  la avenida Palmira. Guaridas, ahí, de ratas de cuatro patas para asco del vecindario y ni quien diga nada… (Me leen después).

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]