Arturo Salgado Porcayo, el dirigente de los popularmente conocidos como plateros que llevan años en la explanada de la estatua del “Morelotes”, esboza una buena idea: construir ahí mismo una plaza subterránea para que sean reubicados en una especie de sótano con entrada en la calle Las Casas y ya no haya puestos en esa plazuela. Seguirían en  el centro de la ciudad, para el atractivo de turistas y lugareños, y no “arrojados” lejos del primer cuadro donde nadie les compraría. Pero sólo es un buen propósito, similar a las opciones de aprovechar los edificios abandonados de Clavijero, media cuadra abajo de Guerrero, y echarle segundos pisos a los pasajes Lido y Degollado para albergar a los ambulantes y semifijos del Jardín Juárez y las banquetas de las calles próximas al Zócalo. Liberada de “changarros” la Plaza de Armas en septiembre que fueron inaugurados los trabajos de remodelación, ya no refleja más la imagen de tianguis pueblerino que por años fue la vergüenza de la ciudad, pero los comerciantes ambulantes y semifijos que fueron sacados necesitan un lugar donde ganarse la vida. Por eso la falta de nuevas plazas, y que el Ayuntamiento consiga financiamientos para edificarlas. De lo que se habla es un tema humanitario, tiene que ver con cientos de familias que se quedaron sin fuentes de sustento, es un fenómeno que hace crisis de cuando en cuando. La historia: “Los fayuqueros”, les decían. Vendían chácharas de manufactura nacional y artículos de contrabando, estaban en Tepetates y sobre la banqueta de la Woolworth, y se hicieron tantos que debieron sacarlos de la calle para meterlos en el Pasaje Degollado al que a mediados de los ochenta la gente bautizó como “Mercado de la Fayuca”. Pero el monstruo del desempleo siguió vomitando mercaderes a la calle, así que a fines de los noventa el primer alcalde del PAN, Sergio Estrada Cajigal, edificó el Pasaje Lido… sólo para que años más tarde otros se apoderaran de las calles del primer cuadro y paulatinamente se extendieran a las glorietas de La Luna, Las Palmas y Buenavista. A esas alturas ya estaban los eloteros y los vendedores de globos en el Jardín Juárez, poco tardaron en invadir la Plaza de Armas los puestos de “artesanías” chinas y desde entonces los plateros de la placita del “Morelotes” continúan esperando el local ofrecido por sucesivas administraciones municipales. (Jesús Giles Sánchez, el alcalde 2006-2009 que fallecería en abril de 2012, bocetó la posibilidad de construirles locales en la desaparecida Arena Isabel). El desorden absoluto, por una parte, y por otra una actividad honesta con la que sobreviven cientos de familias de lo cual se aprovechan líderes históricamente amafiados con funcionarios corruptos. Siendo como son los ambulantes un capital político, también representan un negocio de cuotas por protección. Enfrentados a fines de 2012 los dirigentes de la CTM estatal, Vinicio Limón, y del Nuevo Grupo Sindical, Bulmaro Hernández, éste recurrió al típico recurso del amparo para que el Ayuntamiento no desalojara definitivamente a los comerciantes que ya habían sido sacados del centro histórico, de modo tal que al grito de si ustedes pueden, nosotros también, muchos del Lido y Degollado dejaron temporalmente sus locales y se instalaron en la calle porque en la vía pública se vende más y para presionar a la Comuna para que les quitara la competencia de lo que ellos mismos fueron tiempo atrás: comerciantes callejeros. El cuento, pues de nunca acabar, guardadas las proporciones parecido al tianguis del barrio de Tepito en el ex Distrito Federal al que conoce el por uno de esos accidentes que suelen darse en la política alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco, pero ya se le olvidó que, como él mismo presume, ahí “chambeaba” vendiendo casetes piratas… ENTRE tantas malas, dos buenas. Una: Javier Bolaños Aguilar, el presidente de la mesa directiva de la Cámara Federal de Diputados, reporta que el presupuesto de la federación para Morelos no vendrá tan exiguo como se temía. Traerá recursos adicionales para el campo, salud, infraestructura y obra pública para los 33 municipios. Y dos: El diputado local Jaime Álvarez Cisneros asegura que el presupuesto 2017 del Gobierno Estatal no contempla aumento de impuestos, pero que en el ámbito municipal prevé un cambio en el cobro del alumbrado público, cosa que apreciará la población siempre y cuando mejore el alumbrado artificial que hoy prácticamente no existe. Cada quien a su manera, ambos hacen precampañas para candidatos a gobernador… ME LEEN MAÑANA.

 

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]

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