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Director general de la Coordinación Estatal de Protección Civil, Francisco Javier Bermúdez Alarcón hizo una promesa sabiendo que no la cumplirá. Alardeó: si la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) no coloca mayores medidas de seguridad para evitar accidentes en el Paso Express, los trabajos de esta obra serán suspendidos de manera temporal o hasta definitiva. Lo declaró el jueves de la semana anterior, luego de que el miércoles falleciera una persona, arrastrado y prensado por un tráiler el Chevy en el que se desplazaba a la altura de la colonia Antonio Barona. Sólo tres días después, la mañana del sábado otro tráiler proveniente de la Ciudad de México se estampó contra el muro de contención que sostiene la columna de un puente paralelo a Lomas de Cortés. Por fortuna este choque no produjo consecuencias mortales y, golpeado solamente el trailero en el impacto, explicó que no pudo maniobrar para evitar el frentazo pues no existe señalamiento alguno que alerte a los automovilistas sobre la existencia de la columna o la división de carriles. Al prometer que Protección Civil clausurará temporal e incluso definitivamente los trabajos del Paso Exprés si continúan los accidentes, Bermúdez dijo que esta semana “tendremos la siguiente reunión de seguimiento y vamos a esperar que cumplan con todo lo que pedimos a la empresa”. Que sería “más enérgico”, y que “de hecho nosotros podemos estar en condiciones de hacer una suspensión parcial o total de la obra (de la que) ya platicamos con la empresa”. O sea, hoy mismo, a menos que para que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) obligue a  “la empresa” a que ponga tantos señalamientos de advertencia como son necesarios, “Pancho” Bermúdez espere que haya más accidentes y entonces sí proceda a la clausura del libramiento de la autopista. En resumidas cuentas, ¿qué sucedería si el Paso Exprés fuera cerrado a la circulación de vehículos hasta que terminen los trabajos de la ampliación, a ocho carriles o los que quepan? Dejaría de ser el Paso Mortal, los vehículos de servicio particular y público cruzarían la ciudad por las avenidas Domingo Diez, Obregón y Morelos, de suyo densamente transitadas así que se recrudecería el problema de la movilidad, pero el cierre del viejo libramiento de la autopista (fue construido en la década de los sesenta) salvaría docenas de vidas. Si al delegado de la SCT, José Luis Alarcón Ezeta, no le importa la seguridad de los cuernavacenses, que desayune, coma y cene en medio del peligro del Paso de la Muerte. O que ahí mismo ordene la colocación de una plataforma con un coche accidentado arriba y el letrero avisando: “en este tramo ha habido dos accidentes esta semana y contando”. Así hay o había uno en una curva de La Habana que alerta a los automovilistas que se dirigen a las playas del este y la autopista de la época del sátrapa Fulgencio Batista que cruza Matanzas y lleva a Varadero… Notificados por el  Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje de que están destituidos porque no pagaron laudos, al igual que al de Jojutla, Alfonso de Jesús Sotelo, les queda el recurso del amparo a los presidentes municipales de Cuernavaca, Tlaquiltenango, Miacatlán, Totolapan, Zacualpan y Zacatepec, respectivamente, Cuauhtémoc Blanco Bravo, Enrique Alonso Plascencia, Francisco León y Vélez, María de Jesús Vital Díaz, Zenón Barreto Ramos y  Francisco Salinas Sánchez. Un “calambre” al que ya están acostumbrados pero que a la vez les sirve para que los diputados integrantes de la Junta Política y de Gobierno aceleren los refinanciamientos a los ayuntamientos quebrados, herederos la mayoría de los treinta y tres de deudas a trabajadores despedidos y a empresas constructoras y proveedoras de servicios. Pronto, antes de que, aunque sean “de mentiritas” pues los amparos los protegen, haya más destituciones de ediles y los salarios caídos aumenten los montos de los juicios laborales… SI EL que nada debe nada teme, el rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Alejandro Vera, no estaría permanentemente enfrascado en la política como presunto candidato a gobernador, sino dedicado al desempeño de su cargo, trabajando en cuestiones académicas y administrativas, sereno, sin mostrarse intolerante ante la revisión del presupuesto de la casa de estudios por la Auditoría Superior de la Federación que en febrero citó posibles irregularidades por aproximadamente 440 millones de pesos. ¿O no?.. ME LEEN MAÑANA.

Por:  José Manuel Pérez Durán  /  [email protected]