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¿Quién por Morena para la presidencia municipal de Cuernavaca? Se dice: José Luis Urióstegui Salgado, que ya lo fue en 2012 pero por el PRD y perdió frente al del PRI, Jorge Morales Barud; Alejandro Mojica Toledo, de origen priista, empresario del ramo mezcalero, ex diputado local por el tricolor y por el extinto Partido Civilista de Morelos, y  Armando Haddad, el actual o ex presidente del Consejo de Hombres de Negocios (¿de Morelos o de Cuernavaca?) que hace poco ruido afuera pero se le sabe posesionado ante la dirigencia estatal del movimiento lopezobradorista. Sin embargo, aparte las especulaciones candidatos sólo hay uno en Morena: Rabindranath Salazar Solorio para la gubernatura, llamados en general no candidatos sino coordinadores de organización, como fue ungido “Rabín” dos semanas atrás. En esta dinámica, los nominados para alcaldes primero serán designados coordinadores municipales y distritales los que contiendan para diputados, y sólo después de ello ratificados como candidatos por la dirigencia nacional. Pero antes deberán acreditar trabajo político, creando comités en las secciones electorales, es decir, la estructura territorial que el día de las elecciones cuidarán los votos, y una tarea que no están haciendo todos cuantos se presumen aspirantes a los cargos que estarán en juego el uno de junio de 2018. Ocurre en los partidos y Morena no es la excepción: militantes aún de los partidos en los que hace años militan o ya ex miembros de otras organizaciones políticas (PRD, PRI, PAN, etc.) que sin serlo se promueven como candidatos a alcaldes o diputados de Morena, pretenden engañar ya que en el fondo aspiran a chambas de regidores o síndicos en la “estrategia” recurrente de simular que van a la fiesta del rancho por la vaca para tener “derecho” a ser “consolados” con la gallina…  PRESIDENTA todavía de la Mesa Directiva del Congreso Estatal, en un arranque de sinceridad Beatriz Vicera Alatriste podría gritar a los cuatro vientos algo así: “existe un decreto que creó reconocimientos a periodistas y señaló los siete de junio para entregarlos, en ocasión del Día de la Libertad de Expresión, pero a mí (¿y a los demás legisladores?) el susodicho decreto nos lo pasamos por la entrepierna. Por allá de abril, el Congreso anunció a los ganadores, y yo personalmente me comuniqué con al menos uno de ellos. Después pospusimos la entrega de los reconocimientos ‘para una fecha próxima’ y ahora la aplazamos para el año que viene. No hemos decidido el mes, así que puede ser en junio, hasta noviembre o diciembre cuando ya estará en funciones la siguiente Legislatura. Sería indiscreta si dijera que esta decisión la consulté o no con mi presidente (del PRD estatal) Rodrigo Gayosso Cepeda, de quien espero me haga candidata a diputada federal pero plurinominal, para no hacer campaña y arriesgarme a perder. Tampoco diré si comuniqué o no el aplazamiento a los demás diputados miembros de la Junta. Si así fue, que se aguanten; para eso y para más yo soy su presidenta”. En este supuesto, Vicera podría alardear que desairó al gremio periodístico, y los comunicadores que es recíproco el sentimiento, que sobre todo  no se confunda: de nuestra parte el desprecio a ella lo es por la burla, no por lo material del estipendio... PRONTO vendrá el presidente Enrique Peña Nieto, en esta ocasión, para inaugurar el Auditorio Cultural Estatal Teopanzolco, así que habría que aprovechar para preguntarle si correrá al director de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, por el socavón en el Paso Exprés que mató a dos morelenses. La última vez que Peña vino a Cuernavaca fue el 5 abril, precisamente a inaugurar la dicha obra con costo (“inflado”) de 2 mil 213 millones de pesos. Por cierto: el viejo auditorio de Teopanzolco fue construido hace ya un cuarto de siglo, cuando el actual coordinador regional de la Secretaría de Gobernación, Juan Salgado Brito, era el alcalde de Cuernavaca y don Lauro Ortega Martínez el gobernador. En realidad, una encementada en desnivel, un foro y una techumbre de lámina que sirvió pero el tiempo lo dejó corto, diametralmente distinto al auditorio flamante proyectado y construido para eventos de buena calidad escénica y auditiva… PRINCIPALMENTE entre los cincuentones, sesentones y setentones de Cuernavaca causó pesar la noticia, ayer, del fallecimiento del “monero” Eduardo del Río, “Ruis”, a quien antes de irse a vivir a Tepoztlán por allá de la década de los setenta solíamos ver como un vecino más de Cuernavaca, famoso y admirado sí, pero común su presencia en lugares típicos de nuestra ciudad… ME LEEN MAÑANA. 

Por José Manuel Pérez Durán

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