Someterlos al polígrafo, y que superen la prueba, debería ser el principal requisito impuesto por el Congreso Estatal a los aspirantes a dirigir la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Morelos (CDHEM). Demostrarían así que lo que les interesa es la defensa de los derechos de las personas, y no solamente el salario. Pero esto es demasiado pedir, y una utopía que de la selección del “ombusdman” (u “ombusdwoman) se encarguen no los partidos políticos, sino un bloque de organizaciones sociales, autónomas de veras, auténticas porque realmente luchen por causas ciudadanas. Cuarenta y dos pretenden el relevo de Lucero Benítez Villaseñor en la presidencia de la CDHEM, más hombres que mujeres, algunas y algunos reputados (as) como presupuestívoros (as) dados sus antecedentes de haber sido funcionarios públicos en etapas y circunstancias distintas. Realizada la primera ronda de aspirantes, la pasarela para “el análisis” continuará esta semana pero, igualmente amantes del presupuesto, a legislador alguno se le ocurrió vetar a las y los que ya han estado pegados a la ubre presupuestal. Escasas las excepciones que confirmen la regla, en la lista hay ex secretarios, ex directores, ex de casi todo con la típica pinta del seguidor de la regla de vivir fuera del presupuesto es vivir en el error, cuya desesperación por reenchufarse a la nómina de gobierno no inhibe la queja de la Benítez en el sentido de que el presupuesto de la CDHEM es insuficiente. Por lo pronto, ya han desfilado ante los diputados que integran la Junta Política y de Gobierno otros y Kenia Lugo Delgado, Jorge Arturo Olivares BritoSara Olivia Parra Téllez, Jesús Antonio Tallabs Ortega, Raúl Vergara Mireles, Eleael Acevedo Velázquez y Juan Juárez Rivas. Desempleados o no, saben que el verdadero requisito es una mujer u hombre a modo del cargo que simule luchar por los derechos humanos a cambio del salario, los gastos “de representación” y demás prebendas, igual al lucero que, proveniente del PAN, nada hizo que lo hiciera luminoso porque dijera cosas que incomodara a los panistas cuando éstos fueron gobierno y sólo empezó a “brillar” el día que el PRD llegó a la Casa Morelos... DE sesenta y siete millones doscientos mil pesos es la deuda general de los ayuntamientos de Morelos a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por concepto de Alumbrado Público (AP). Precisado el monto por nuestro periódico tras una solicitud de información pública a la Unidad de Enlace de la CFE, entre los que más deben está Temixco (2.7 millones), por la gestión del médico y ahora ex alcalde Miguel Ángel Colín Nava quien, si se fue con todo y mecate, ello explicaría el rumor de contactos temixquenses respecto a que salió milloneta y por eso se hizo una clínica de medio pelo en Puebla. Y lo peor: quebradas las finanzas de las comunas, la deuda con la paraestatal seguirá creciendo no sólo por el AP, también por la luz que consumen los organismos operadores municipales de agua potable. Porque ni modo que le hagan como el Ayuntamiento de Tlaquiltenango en julio del año pasado, cuando mediante un amparo de juez federal logró que la CFE le pagara sesenta y dos millones de pesos por el uso de los postes eléctricos en la vía pública, que es propiedad municipal, pero en octubre el alcalde electo, Enrique Alonso Plascencia, salió con que la Comuna debería regresar el dinero “pues hubo un error”. El “error” fue que la confirmación de este caso habría sentado un precedente de alcance nacional en el que los ayuntamientos de todo el país estarían pagándole a la CFE no en efectivo, sino en especie, por medio de convenios de intercambio de yo no te cobro por el uso del suelo de tus postes y tú no me cobras por el consumo de energía eléctrica de mis redes de alumbrado público y mis sistemas de agua potable... DADO el “banderazo” del arranque de los trabajos de la ampliación del libramiento de la autopista, el 24 de enero de 2015, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, prometió que en 18 meses quedarían terminados, o sea, en julio próximo. Pero ni yendo a bailar a Chalma lo conseguirá el delegado de la SCT, José Luis Alarcón Ezeta; así lo  advertimos en este espacio y el tiempo nos dio la razón. Además de lenta, la obra está quedando horrenda. Peligrosa sobre todo en las noches la entrada norte de la ciudad, estrechos los carriles improvisados, con casas que quedaron a centímetros del borde del talud, si bien nos va el ensanchamiento estará listo por allá de fines del sexenio. ¿Apuestan?.. ME EEN MAÑANA.

Por José Manuel Pérez Durán

 

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