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La paradoja del Morebús es que muchos hablan de él, pero pocos lo conocen. Los usuarios de las rutas particularmente, comprensible su desconocimiento sobre lo que en la zona conurbada de Cuernavaca se llamará Sistema Integrado de Transporte Masivo (SITM) pues el único o el referente más próximo que tienen es el Metrobús de la Ciudad de México. Las unidades del SITM serán un tanto más pequeñas que el Metrobús e incluso de dimensiones menores que los camiones de la línea Pullman de Morelos; excepto en el boulevard Cuauhnáhuac, no tendrán  carriles exclusivos sino compartidos con vehículos de servicio público y privado. Algo de lo que muy poca gente está enterada es que no se trata solamente del Morebus: también de una infraestructura que incluirá paraderos, taquillas, sistemas de prepago (como los teléfonos celulares), señalamientos, asfaltado de calles, etc., etc., todo lo cual generará empleos. Amparado un considerable número de concesionarios de rutas contra el Morebús, argumentan que están impedidos de participar en el proyecto. Mentira. A este respecto la ley no puede ser más clara: precisa que ningún inversionista puede ser parte del SITM, sólo los concesionarios de Morelos. Programado para la tarde de este día un foro en el que los directores del Metrobús y el Acabús compartirán experiencias del funcionamiento de este sistema masivo de transporte rápido, para que los usuarios de rutas y taxis sepan del tema lo que se diga ahí debería ser motivo de una difusión amplia tanto en medios de comunicación convencionales como en redes sociales… ÁRBOLES caídos y viviendas dañadas causaron en Mazatepec los aguaceros del fin de semana. Los lugareños se asustaron, pero  por fortuna no hubo daños personales. Pronosticado septiembre como el más más lluvioso, Morelos seguirá pasado por agua. Sin embargo, hasta ahora nada que ver con épocas pasadas. Hace dieciocho y trece años fue el río Yautepec, y en 2013 el desbordamiento del Amacuzac. Con diferencias apenas notables dadas las afectaciones por los desastres, de 2009 a 2013 se registraron daños memorables por inundaciones. Aunque grande la inundación de 1998, cuando el nivel del río Yautepec sobrepasó dos metros y los perjuicios fueron fuertes, no registró los niveles de once años después, en agosto de 2009 que el caudal rebasó los diez metros sobre las orillas del cauce. El del 14 y 15 de septiembre de 2013 se consideró como un “desbordamiento histórico” del río Amacuzac, pues dejó en seis comunidades de ese municipio, en pueblos de Puente de Ixtla y Jojutla decenas de familias sin hogar, pérdidas de ganado, cultivos y graves averías en caminos y carreteras. Cajones y Huajintlán (Amacuzac), El Coco y El Estudiante (Puente de Ixtla) y Tehuixtla, Chisco Río Seco y Vicente Aranda (Jojutla) fueron golpeadas por el agua. El reporte de daños incluyó el puente La Fundición que comunica las comunidades de Tilzapotla, La Tigra y El Zapote, en la sierra de Huautla. Otra precipitación que en sólo cinco horas acumuló el desastre: de las 11 de la noche del martes 25 a las 4 de la mañana del miércoles 26 de agosto de  2009 la intensa lluvia y el torrente acumulado desde Los Altos de Yautepec provocaron una “crecida histórica”, al alcanzar 10.80 metros. En 300 minutos pasaron como caballos desbocados 108 mil litros o 108 metros cúbicos por segundo. Incontenible, la  corriente inundó dos mil casas, la totalidad del mercado municipal de Yautepec, cientos de comercios en el centro de la población así como una veintena de escuelas. Y eso que nueve días antes hubo un aviso del incremento del cauce de 7.8 metros. Muchos yautepequenses recuerdan las doce colonias más afectadas: Santa Lucía, Flores Magón, Itzamatitlán, Jacarandas, Ixtlahuacán, Felipe Neri, Centro Rancho, San Juan y Cuauhtémoc. En el centro de “Yaute” la crecida alcanzó quince calles con hasta 60 centímetros de lodo, se derrumbaron dos viviendas, fueron reportadas cinco bardas caídas y una acumulación de cincuenta toneladas de basura. En Tlaltizapán, donde desde las dos de la mañana se dio la voz de alerta por la crecida del río, resultaron dañadas trescientas viviendas entre la cabecera municipal, Temilpa Viejo y Ticumán. Poco más de un año después, el martes 7 de septiembre, otra inundación dañó un centenar de viviendas en Jiutepec y Yautepec…No como a fines de los noventa y en la primera década de este siglo, desde entonces la furia del dios Tláloc no ha parado. Pero como la naturaleza no tiene palabra de honor, por si las dudas, cuidado… ME LEEN MAÑANA.

 

Por: José Manuel Pérez Durán /  [email protected]