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La renuncia al PAN de Margarita Zavala es manejada como un notición de impacto inaudito. En los primeros días de su defección, algunos conductores de noticieros de radio y televisión perfectamente identificados por e$o, le dan más importancia que a las afectaciones por el sismo del 19 de septiembre; la tratan como si al mexicano de la calle, al ciudadano común, nada le interesara más que el presente y el futuro de la esposa del ex presidente Felipe Calderón. La entrevistan una y otra vez, amables, melosos; consignan reacciones de analistas afines al matrimonio que habitó Los Pinos y de hecho lo seguirán haciendo. La promueven como candidata independiente a la Presidencia de la República, gratis o mediante paga que, si no sería barata, de dónde sale tanto dinero. A ella, en cuya trayectoria política no ha sido más que asambleísta de la Ciudad de México y luego diputada federal plurinominal cuando su marido fue presidente del PAN; a una señora que miente cuando dice y repite que lo único que le interesa es México, el mismo México que no le importó cuando su marido lo sumergió en un baño de sangre declarando la guerra fallida al narcotráfico que de fines de  2016 a 2012 costó más de cien mil muertos y hoy día continúa segando vidas en el sexenio del priista Enrique Peña Nieto. A Margarita, la prima de Marcia Matilde Gómez del Campo en cuya guardería ABC de Hermosillo (Sonora) fallecieron 49 niños en junio de 2009, sin que la presunta responsable pisara la cárcel, exonerada en enero de 2012 cuando aún gobernaba Felipe. Y el ejemplo que cunde, apuntados este lunes en el Instituto Nacional Electoral otros, otras y el gobernador neolonés Jaime Rodríguez Calderón (“El Bronco”) como aspirantes a candidatos independientes a la primera magistratura de México. Para lo cual deberán lograr las firmas de más de ochocientos mil ciudadanos, y porcentajes parecidos de la lista nominal de electores quienes pretendan candidaturas independientes en Morelos. Surgirán indudablemente para gobernador, diputados locales y federales y presidentes municipales; dependiendo del cargo que intenten, se anotarán en el Instituto Morelense de Procesos Electorales a partir de ya y hasta el 18 de diciembre. Naturalmente podrá haber de dulce, chile y manteca; altos y chaparros, güeros y prietos, iletrados y académicos, ricos y pobres. Y la ciudadanía no deberá tener en cuenta si son hombres o mujeres, homosexuales o lesbianas; únicamente que sean personas buenas que quieran de veras a Morelos y a Cuernavaca, y no seres presuntuosos que ambicionen un puesto de elección popular para darse “nivel”, ni transas que vayan por negocios al amparo del poder, ni presupuestívoros por ello conocidos que lo que pretenden en el fondo es un empleo excesivamente bien pagado. Ya veremos… DE una campaña inmediata para la promoción turística habla la secretaria estatal de esta área, Mónica Reyes Fuchs. Lo que no dice es cómo, cuándo ni dónde; si en la tele, la radio y la prensa escrita nacionales y locales; repartiendo folletos en la caseta de Tlalpan y en agencias de viaje; sola la dependencia estatal o acompañada de agrupaciones de restauranteros, hoteleros y balnearistas. Esto por un lado, y por otro, que después del gran sismo de hace tres semanas el turismo bajó cincuenta por ciento en Cuernavaca, afirma el titular de la oficina municipal respectiva, Juan Diego Pons Díaz de León. Para colmo de males, los chavitos ya no están de asueto, pero de todos modos sus papas pueden llevarlos a los balnearios apenas deje de llover y salga el sol para ya no irse sino hasta por allá de junio de 2018. De éstos tenemos en Morelos para dar y prestar, desde el balneario rústico para los que gustan del turismo ecológico (¿qué tal el agua azufrada  de Las Huertas, en la ribera del río tibio surcando el verde de la selva medio baja caducifolia del municipio de Tlaquiltenango?) hasta los juegos acuáticos para los masoquistas que disfrutan de la adrenalina, lanzados  desde  lo alto del tobogán largo y sinuoso donde viven la emoción fugaz de sentir que se les botan las canicas de los ojos, en medio del griterío de las muchedumbres hacinadas de semi encuerados en El Rollo o la ex hacienda de Temixco. O Agua Hedionda, Apotla, El Almeal, Iguazú, Itzamatitlán, Las Termas de Atotonilco, El Almeal, El Axoche, Issstehuixtlla y muchos más, una setentena que no tiene estado alguno de nuestro país pero que nunca han sido promocionados por medio de una gran campaña como la que hoy necesita la economía de Morelos… ME LEEN NAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán /  [email protected]