El antepasado fin de semana que caía preso en Italia el ex gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington, comenté: puede el lector apostar sin temor a equivocarse a que antes de las elecciones del estado de México, Coahuila, Nayarit y Veracruz, el domingo 4 de junio próximo, serán atrapados cualquiera de los ex gobernadores que hace meses andan a salto de mata. La obviedad del oportunismo preelectoral no hizo necesaria la bola de cristal. Sólo una semana después, la noche del viernes anterior fue detenido en Guatemala el ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa. ¿Quién sigue? Prófugo entre otros ex mandatarios estatales acusados de que por medios distintos se embolsaron sumas estratosféricas en las entidades que saquearon, del de Chihuahua, César Duarte Jáquez, se publicó que hasta al menos hace quince o veinte días fue visto en El Paso, Texas: fotografiado paseando a su perro, alojado en casas de familiares, captado en algún restaurante, pero campante porque según la policía tejana y la federal estadounidense “solamente si lo ven por ahí” lo detendrán. Ý una más: ¿quién o quiénes serán los Duartes del futuro? De haberlos, se les sabrá como ex gobernadores acusados de lavar dinero del narcotráfico, de desviar cientos de millones de pesos a cuentas personales por medio de empresas fantasmas y más lindezas. Andarán prófugos durante años o meses, detenidos y al cabo puestos presos en cárceles de máxima seguridad. ¿Cuándo? Antes de las elecciones de 2018 o 2021. Mas al igual que los Duartes de hoy, los del mañana no regresarán todo lo que robaron. Y eso encabrona a los mexicanos… EN LAS elecciones de 2000 la ola azul ganó para el Partido Acción Nacional en municipios donde el panismo no existía en términos de militancia y estructura, como Huitzilac, postulando a Emilio García Guerrero. Tres años más tarde, Rafael Vargas Zavala se hizo de la alcaldía. Pintoresco ya era, y controvertido se volvió el uno de octubre de 2003. Para la ceremonia de su toma de posesión como presidente municipal se cruzó el pecho con la banda presidencial. Pasado el acto protocolario le preguntaron: ¿por qué te la pusiste? Y contestó. “¡por qué chingaos no!” Cosa que meses más tarde confirmó al columnista. Café mañanero de por medio en Los Arcos del desaparecido Moisés Goldswaig, hacía pocos días que había rendido su primer informe. Precisó datos de la banda: la mandó a hacer en la Ciudad de México, e incluido el bordado del águila y los detalles dorados le costó tres mil quinientos pesos. Alardeó: “me la iba a poner para el informe, pero (los panistas) la hacen mucho de... emoción”. Sin embargo, en ese momento el tema eran los “reves”, según Vargas, autorizados por su antecesor García en los parajes “Las Caballerizas” y “El Castillo” y ninguno por él. Viniendo de los noventa, los reves ya causaban furor en cierta clase de jóvenes. Son esas fiestas de larga duración en las que las chicas y los chicos que acuden por miles bailan horas y horas sin parar, estimulados por drogas sintéticas. Otros que prefieren las “chelas” no aguantan tanto, pero de cualquier manera el envenenamiento es colectivo, y cerebrales los daños por el cristal y las tachas. ¿Desaparecieron los reves? No. Denuncias anónimas recientes al mando único policial reportan que tienen lugar en predios baldíos y en quintas, principalmente en Cuernavaca pero también en Temixco, Jiutepec y Emiliano Zapata. Simulan reuniones sanas de amigos, pero personas ajenas a los reves que han entrado a las casas donde se realizan aseguran haber observado a jóvenes borrachos, drogados o ambas cosas. El hecho es que no son un secreto. Quintas finsemaneras son anunciadas en las redes sociales para hospedajes o fiestas de bodas, cumpleaños o reuniones de amigos. Los gritos y la música puesta a máximo volumen molestan al vecindario. Puede tratarse de festejos normales, pero también de “reventones” aderezados con alcohol y drogas. Sucede en múltiples puntos de la capital y municipios del interior, hace meses en el fraccionamiento Lomas de Cuernavaca, en la jurisdicción de Temixco. Lo sabe el Mando Único. ¿Y?.. EL alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco Bravo, se las corta, y el diputado Jaime Álvarez Cisneros se las da. El agua. Pipas del líquido vital les mandó a los habitantes de la colonia Unidad Deportiva, donde ante las quejas por la inexistencia de alumbrado público anunció un proyecto de eficiencia energética en once municipios… los mismos que seguramente recorrerá haciendo ahora una campaña estatal por qué más si no que la gubernatura… ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán /  [email protected]

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