Por primera vez en el Día de las Madres, ayer permanecieron cerrados los panteones de la capital e igualmente en los municipios del interior. Aquí y por doquier a nivel nacional el confinamiento social selló las puertas de los cementerios, las flores no fueron cortadas en los sembradíos, los mariachis callaron y no cobraron, las mamás difuntas se quedaron esperando a las visitas que no pudieron entrar. Fue lo nunca visto en la historia de las ciudades y los pueblos. Pero eso de “la primera vez” se replica en múltiples lugares y situaciones distintas.

Es la primera ocasión que el Zócalo está prácticamente clausurado, puestas las cintas amarillas para intentar conjurar el contagiadero del virus temible; también que en los supermercados sólo se permite un cliente a la vez, pero entran separados el don y la señora y adentro se juntan; que por estos días el tránsito de las “rutas” es más espaciado y cómodo, aunque igual irían de semivacías si el tránsito fuese normal; que, paralizada la ciudad, cuando el taxista consigue un cliente le cobra como en Londres. Y así por el estilo en que Cuernavaca adoptó un ritmo y un tono de vida diferentes a los tiempos regulares. El alcalde Antonio Villalobos ha hecho todo cuanto ha estado a su alcance por contener los contagios de cólera virus.

Eso se nota, la percepción que se refleja en mucha gente de Cuernavaca que sin embargo no aprecia la misma reacción en algún otro ámbito de gobierno. Pero esta historia aún está en curso. Para los municipios conurbados de Morelos no ha sido decretado el hoy no circula vehicular, como debido a la pandemia de horror ya fue ordenado en la Ciudad de México. Hasta hoy, Villalobos no ha aplicado el toque de queda, pero dado el aumento de contagios puede ser que no tarde en hacerlo.

Advertido el municipio de Cuernavaca sólo cinco días atrás por la Secretaría de Salud en el primer lugar de contagios, con 223 casos seguido de Cuautla y Jiutepec, con 66 y 38, respectivamente, ¿qué sigue esta semana? A lo mejor el toque de queda. Sucede ya en Ensenada y San Quintín (Baja California), Cozumel, Tulum y Playa del Carmen (Quintana Roo), Puerto Peñasco y más municipios de Sonora, en Tomatlán (Jalisco), Temozón ((Yucatán), Ixtlán y Zacapú (Michoacán) así como en Ometepec y San Marcos de la Costa Chica de Guerrero.

Si el quédate en casa “voluntariamente a fuerza” tiene efecto en las mencionadas y en muchas ciudades más, ¿por qué no en Cuernavaca donde hay tanta gente necia, incrédula que no cree que existe el maldito virus?.. PRESIDENTA de la Junta Política y de Gobierno del Congreso Estatal, Alejandra Flores Espinoza saludó complacida los cambios de titulares en las secretarias de desarrollos Social y Agropecuario; celebró las bajas de Margarita Galeana Torres y Gilberto Alcalá Pineda; reveló que en la glosa del informe del Ejecutivo los diputados y las diputadas pidieron los cambios de Fidel Jiménez Valdez y César Santana Nava, de Obras Públicas y de Contraloría.

Para remachar, advirtió: “debe haber cambios urgentes”… EN Jiutepec está garantizado el suministro de agua potable en la época de estiaje. Algo de lo que no pueden presumir en todos los municipios. Pero además, el gobierno del alcalde Rafael Reyes Reyes condona multas y recargos en el suministro del agua potable a los usuarios que no pueden pagar el “recibo”. Visto el golpazo del cólera virus a la economía popular, lo mismo deberían hacer todos los ayuntamientos… aunque, esqueléticas ya, las arcas municipales estén desfallecientes, a punto de la inanición…. (Me leen después).

 

JOSÉ MANUEL PÉREZ DURÁN

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