Los jóvenes morelenses que hoy tienen 20 no lo recuerdan, pero aquello fue un escándalo. Tenían 6 años cuando el estado de Morelos estuvo en los periódicos de México y el mundo, por la noticia de la detención del jefe de la Policía Ministerial de esta entidad, José Agustín Montiel López, así como su brazo derecho, Raúl Cortés Galindo, acusados por la Procuraduría General de la República (PGR) de proteger al capo Juan José Esparragoza, “El Azul”. Sentenciado a 33 años y una multa de 603 días de salario mínimo por los delitos de delincuencia organizada y contra la salud en la modalidad de colaborar al fomento para comercio y transporte de cocaína, Montiel fallecería el 20 de agosto de 2015, víctima de la diabetes y para entonces recluido en una casa particular de Pachuca que por su quebrantado estado de salud le fue fijada como prisión domiciliaria. Galindo continúa preso en el penal de máxima seguridad del Altiplano, donde purga una condena de 23. Sólo cuatro años después, el 15 de mayo de 2008, el también gobernador panista y en la actualidad candidato a diputado federal plurinominal, Marco Adame Castillo, estuvo a punto del juicio político debido a las detenciones del secretario de Seguridad Pública,  Luis Ángel Cabeza de Vaca, y su similar del Ayuntamiento de Cuernavaca igualmente blanquiazul, Francisco Sánchez, a los que la PGR imputó vínculos de complicidad con el denominado “Jefe de Jefes”, Arturo Beltrán Leyva, el cual acabaría abatido por un comando de élite de la Marina Armada, el 16 de diciembre de 2009 en el conjunto de Edificios Altitude. Los cargos no fueron menores, presente el narcotráfico como el detonador del escándalo político. Pero tantas cosas nefastas han venido sucediendo los últimos años, que la gente ha perdido la capacidad de asombro. Hoy día comunes en la nota roja, en los tiempos viejos los asaltos a bancos, homicidios de famosos y otros eventos eran noticias impactantes que se comentaban durante semanas y hasta meses. Ahora suceden y a los pocos días se olvidan casos como el del alcalde de Amacuzac, Jorge Miranda Abarca, asegurado el viernes por policías federales bajo los cargos de delincuencia organizada, secuestro y homicidio. Mencionado en los medios como miembro del cártel “Los Rojos” que presuntamente encabeza Santiago Mazari Hernández, “El Carrete”, Miranda Abarca es sobrino de Alfonso Miranda Gallegos, el ex diputado local, ex alcalde y actual candidato a la presidencia del mismo municipio, Amacuzac. Fue detenido el domingo 6 de este mes y, acusado de los delitos de delincuencia organizada, secuestro y homicidio calificado, fue llevado a un penal federal de Durango. El sobrino del PRI y el tío del PT, ¿de qué partido será el siguiente político que caiga preso por delitos comunes? Si ello ocurre, pues, en los próximos días o semanas, o hasta el siguiente sexenio cuando ya estaríamos hablando de ex servidores públicos que actualmente ni se imaginan lo que espera, igual que muchos “exs” que están tras las rejas. No son lo mismo presos políticos que políticos presos… FRENTES DE CAMPAÑA: Fue natural que José Luis Gómez Borbolla no se quedara con los brazos cruzados y apelara ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la resolución del Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana que le quitó la candidatura a la alcaldía de Cuernavaca por solicitud de los partidos que forman la coalición Juntos Haremos Historia. Como también es lógica la probabilidad de que el fallo federal resulte a favor de “Choche”, que tarde tanto que Borbolla recupere la nominación o que Morena y sus coaligados pierdan la propia candidatura… SI Consultados son, los trovadores del Zócalo dirán sí no sólo a la propuesta del candidato panista a la alcaldía de Cuernavaca, Javier Bolaños Aguilar, de que los viernes den serenata gratis en el corazón de la ciudad; también revivir a la Rondalla Bugambilia que integraron padres y abuelos de la actual generación de trovadores, desde mediado de los sesenta con Ramón Hernández Navarro como alcalde hasta inicios de los noventa en la gestión del presidente municipal más carismático en la historia de Cuernavaca, Alfonso Sandoval Camuñas. El columnista concuerda con Bolaños: serían las actuaciones de los cancioneros una de las formas para que el Ayuntamiento recobre la paternidad de la Plaza de Armas, pero faltarían otras como regresar “La Hora del Pueblo” al meritito centro del Zócalo… (Me leen después). 

 

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]

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