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Abril de 2007. El ayuntamiento panista encabezado por Jesús Giles Sánchez (moriría cinco años más tarde) concesiona por veinte años la recolección, traslado y tratamiento sanitario de los desechos sólidos de la ciudad a la empresa entonces llamada Promotora Ambiental, S.A. (PASA), comprometiéndose a pagarle seis millones de pesos mensuales y anualmente un aumento según el porcentaje de inflación fijado por el Banco Nacional de México. Presuntamente provocada por la administración 2003-2006 del también miembro del PAN, Adrián Rivera Pérez, la crisis de la basura facilitó su privatización, y con ello la sospecha de un “moche” para un negocio multimillonario por debajo de la mesa…  Agosto de 2010. El cabildo capitalino presidido por el priista Manuel Martínez Garrigós acuerda la suspensión del contrato a PASA, con el argumento de que la compañía regiomontana dejó de prestar el servicio al que lo comprometió la concesión y, se dice en medios políticos, el descubrimiento de una transa perpetrada por la concesionaria que cobraba “toneladas” de basura recolectada de 800 kilos… Cuatro años más tarde, esta empresa regiomontana reactiva un juicio versus el Ayuntamiento, pretendiendo el pago de 300 millones de pesos por “daños y perjuicios”… Diciembre de 2014. En una maniobra tanto de presión política como mediática, PASA “exige” al Congreso Estatal que someta a juicio político al alcalde Jorge Morales Barud, así que, enterado por sus cercanos, el ixtleño-cuernavacence habría reaccionado al más puro hablar del campesino morelense: “¡Ah, chingá! ¿Y yo por qué?”. Pues por el pago de trescientos millones de pesos que demanda el abogado de los negociantes regiomontanos, Guillermo Pasquel… Pasan diez años del otorgamiento de la concesión a PASA y, presidido ya por Cuauhtémoc Blanco Bravo, el Ayuntamiento cancela la concesión de la basura al conjunto de empresas Sirec, cuyo representante, Daniel Miranda, presume en rueda de prensa un arreglo verbal con la Comuna para que ese grupo empresarial continúe recogiendo la basura durante los tres próximos años; pero si el acuerdo existió fueron palabras que se llevó el viento soplado por el a la sazón todavía número tres del gobierno municipal, Roberto Yáñez Moreno, quien anuncia que de este servicio se encargará el “Cuau”... Inicios de febrero pasado. Trabajadores de Sirec e integrantes del Nuevo Grupo Sindical bloquean los accesos a los edificios del Ayuntamiento, la Tesorería Municipal y el Museo de la Ciudad. Arrojan basura en las aceras, chocan con granaderos y son detenidos dos adultos y un menor. Reclaman el pago de sus salarios, pero Sirec dice que no tiene dinero pues el gobierno de Cuernavaca les debe más de sesenta millones de pesos que al parecer y hasta ahora no le han sido pagados…  La semana anterior, el representante legal de la misma empresa del nombre original Promotora Ambiental, luego Promotora Ambiental de la Laguna y ahora simplemente PASA-Cuernavaca, Guillermo Pasquel, anuncia en rueda de prensa que sus representados volverán a hacerse cargo de la recolección, traslado y confinamiento de la basura. Esto, asegura, derivado de la sentencia definitiva sobre la demanda por la vía ordinaria civil interpuesta en contra del Ayuntamiento capitalino durante la administración 2009-2012 por despojo del título de concesión. Y porque el 22 de agosto pasado el juez tercero de lo civil y mercantil de Primera Instancia del Primer Distrito Judicial de Morelos hizo la declaratoria en cumplimiento a lo ordenado por el Tribunal Colegiado del Décimo Octavo Distrito y  la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Sin embargo, Pasquel no va lejos por la respuesta. El encargado de despacho de la Dirección de Asuntos Jurídicos del Ayuntamiento, José de Jesús Guizar Nájera, afirma que la empresa multicitada “no puede regresar a dar el servicio de recolección de basura porque hay un acuerdo de Cabildo que lo impide”.  No obstante notificado de la resolución judicial, añade que “estamos en espera de que se nos solicite el incidente de liquidación (para) posteriormente poder actuar”, pero insiste en que PASA no pasa “porque existe un acuerdo de Cabildo que deja sin efectos el contrato”… Y así continúa esta semana la película de dimes y diretes, el argumento de dinero, muchísimo dinero, y la interrogante de si los potentados de la compañía dedicada al negocio de la basura aceptarán o no el borrón y cuenta nueva con tal de que Cuauhtémoc o el vicealcalde José Manuel Sanz les reasignen el contrato y se olviden de la deuda. Si habrá o no “moche”, quién lo sabe… ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]