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Diputado por el partido Movimiento Ciudadano, Jaime Álvarez Cisneros le puso fecha a la destitución de Cuauhtémoc Blanco Bravo: no llegará a la primera posada de diciembre inminente. Esto luego de que, turnada por la Junta Política y de Gobierno a la Comisión de Gobernación y Gran Jurado la solicitud de remoción del presidente municipal de Cuernavaca, Álvarez sentenció, textual: “hay elementos para destituir al alcalde (por) no cumplir con los requisitos de elegibilidad consagrados en la Constitución Política, por lo que este caso deberá estar listo antes del próximo 15 de diciembre”. Firmado el documento pidiendo la remoción del ex futbolista profesional por trece regidores y diecisiete diputados, este lunes le fue sacada la tarjeta roja, después de la amarilla habida cuenta las faltas cometidas por el “Cuau” con el escándalo del contrato de siete millones de pesos que habría cobrado para ser el candidato del Partido Social Demócrata, y sobre todo por los papeles apócrifos que presentó para poder serlo. Día el de anteayer que quedará registrado como uno clave hacía la elección de gobernador en 2018, en el que si bien el diputado federal panista y presidente de la Mesa Directiva de la Cámara Baja, Javier Bolaños Aguilar, se declaró atento a la petición de la revocación del mandato de Blanco resumiendo que “serán los diputados locales los encargados de revisar el tema”, en cambio puso el énfasis en la falta de agua potable que en los últimos días han padecido los habitantes de varias colonias de la ciudad. Invitado al informe de actividades del presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios, Israel Reyes Medina, Bolaños subrayó su parecer de que “por ahora” lo más importante es buscar caminos que den una ruta clara para sacar a la ciudad de la tremenda crisis que hay. “Una crisis no sólo financiera, también de infraestructura y servicios públicos”, abundó poniendo en letras negritas las calles y banquetas destruidas, la abundancia de basura, la ausencia de alumbrado público y tantos males en la Cuernavaca abandonado por sucesivas administraciones municipales. Voz autorizada la del también diputado local y con esta dos veces legislador federal, lo es particularmente en materia del conocimiento del suministro del líquido vital por su paso primero en la dirección del  Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC) y luego en la coordinación de la Comisión Estatal del Agua y Medio Ambiente (CEAMA), respectivamente, durante el Ayuntamiento y el gobierno estatal presididos por Sergio Estrada Cajigal. Desesperado, con el agua hasta los aparejos y el árbitro sacándole la roja para que abandone la cancha, Cuauhtémoc no dudó en agarrarse de un clavo ardiendo, yendo de mutuo propio o llevado por su manejador José Manuel Sanz a la reunión en Huitzilac del Movimiento Nacional por la Esperanza encabezado por  René Bejarano. Quizá porque doce años atrás el ahora alcalde de Cuernavaca sólo veía el fut en la televisión y le hacía “fuchi” a las noticias, en marzo de 2004 no vio en la tele a Bejarano recibiendo fajos de billetes del empresario transa Carlos Ahumada; no se enteró de que, estigmatizado como un político corrupto a los que dice despreciar, Bejarano fue desaforado como asambleísta del entonces Distrito Federal y puesto preso ocho meses. O incluso sabiéndolo, no dudó en juntarse con el tristemente famoso “Señor de las Ligas”, y buscando el apoyo de quien sintetiza la inmoralidad política y social fue que por ignorancia o desesperación Cuauhtémoc se acercó a Bejarano. Acotaba este columnista en su entrega de ayer que, erróneamente asesorado, alguno de sus aconsejadores lo mandó decir que iría “a rajar” con la presidenta nacional del PRD, Alejandra Barrales, para culpar de los “ataques” de que es objeto al dirigente estatal del mismo partido, Rodrigo Gallooso; que aprovechara que la ex líder de aeromozas es antagónica del gobernador Graco Ramírez y aliada del jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, y que como ambos pretenden la candidatura perredista a la Presidencia de la República, la semana anterior Graco y los gobernadores perredistas de Tabasco, Michoacán y Quintana Roo incomodaron a la Barrales exigiendo  piso parejo en la selección interna de candidatos del partido del sol azteca… Insisto: día esencial el de este lunes para la cosa política, de contrastes y la sola coincidencia de que Bolaños, Bravo y Álvarez “suenan” para el gobernador de 2018; más fuerte Javier y Cuauhtémoc, pero también Jaime hace ruido… ME LEEN  MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]