Las redes sociales no conceden el beneficio de la duda, en ese inmenso espacio de la información (y a veces desinformación) no existe la palabra “presuntamente”, así que los adictos al facebook dieron por sentado que el alcalde Cuauhtémoc Blanco estaba “crudo” y por eso dejó plantados a los diputados, el lunes después de que el domingo el América le ganó 2-1 al Guadalajara y, americanista de hueso crema, “El Cuau” festejó el resultado del clásico futbolero poniéndose una papalina de “agarra pollos”. Supongamos que sí, que efectivamente no estaba en condiciones “físicas y atléticas” para acudir su cita con los diputados  de la Junta Política y de Gobierno, hasta eso, nada temprano, a las once de la mañana cuando todo mundo ya está trabajando menos los que cumplen jornadas nocturnas y los trasnochados a quienes la resaca les impide dejar la cama, pues recién se acostaron. Pero “haiga sido como haiga sido” los legisladores protestaron. Coordinador del Partido Movimiento Ciudadano, Jaime Álvarez Cisneros fue elegante: ironizó con que el Congreso Estatal esperará a que el tema del refinanciamiento del Ayuntamiento sea una prioridad para el edil y acordar una nueva reunión. Para Francisco Santillán, de Nueva Alianza, la inasistencia de Blanco fue un mensaje “malo” porque las razones por las que canceló no fueron muy claras. Dudó: “No sabemos sí fue por un asunto personal o de malestar físico”. Y los representantes del PRI y el PT, Alberto Martínez González y Edwin Brito Brito, también lamentaron la  falta de seriedad con la que el titular del gobierno de la capital atiende su relación con otros poderes, incluido el Ejecutivo. Pero nada pasará. Por ser popular, este ex futbolista profesional puede hacer lo que quiera, menos faltar a una cita con sus ex patrones de Televisa o desobedecer a su representante, el español José Manuel Sanz que con el cargo de director técnico de la Comuna viene por los negocios de la reconquista; ni a sus titiriteros Roberto y Julio Yáñez, éste diputado y aquél secretario del Ayuntamiento. El mensaje no fue solamente “malo”, fue la ratificación del desprecio a la clase política por parte de Cuauhtémoc, del que ganó la elección de alcalde porque a la gente le dijo y repitió que no es político pero inevitablemente cayó en la política pues político es su puesto y de administración pública su responsabilidad. Sin embargo, los habitantes de esta ciudad que son de veras ajenos a la política y además refutan a los políticos le perdonan todo al “Cuau”. Reiterada la expresión de que “los políticos lo dejen trabajar”, le aplauden la repavimentación de calles pues ciertamente tantos años hacía que esto no lo veíamos en Cuernavaca. No les interesa que los Yáñez digan que esas obras son “por donaciones de empresas” aunque nada regalen ya que “donar” no es su negocio. Tampoco que aplique la presunción de que tales “regalos” serán cobradas al doble por medio de contratos de futuras obras públicas a las mismas empresas, de “los moches” para los típicos negocios de funcionarios que al final no pagarán ni el Ayuntamiento ni Cuauhtémoc sino los cuernavacenses con sus impuestos. Mal de nueve de cada diez de los municipios de Morelos,  las deudas heredadas por los alcaldes que asumieron el 1 de enero pasado suman varios miles de millones de pesos, en el caso de Cuernavaca y según la queja recurrente de Cuauhtémoc, mil 400 millones. Pero no será con los ingresos propios y las participaciones federales como palíen la crisis financiera. Necesitan los refinanciamientos y para ello la aprobación del Congreso del Estado, a través de contrataciones de nuevas deudas bancarias en un cuento de nunca acabar puesto que los ayuntamientos contratantes se reendeudarán por quince años o aún más. Caracterizadas por el exceso de personal, las comunas tampoco resolverán sus problemas de falta de liquidez perpetrando despidos de trabajadores. No pueden, no tienen dinero suficiente para liquidarlos de acuerdo a la ley, y si lo hicieran sin pagarles indemnizaciones estarían legando laudos laborales a las siguientes administraciones municipales. Ahora mismo, el secretario Roberto Yáñez Moreno anuncia que a fines de este mes serán despedidos los trabajadores que “no hayan demostrado capacidad”. ¿Incluido eventualmente su padre Roberto Yáñez Moreno a quien en un alarde de nepotismo descarado le inventaron la chamba de  director de Conservación de Bosques y Barrancas? ¡Puf!.. ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán /  [email protected]

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