La lista de problemas del presidente municipal Cuauhtémoc Blanco Bravo es larga, y en algunos puntos inéditos en el historial de cuantos alcaldes ha habido en Morelos. Uno: la pobreza financiera del Ayuntamiento, que si bien no es privativa de Cuernavaca sino un mal que aqueja a nueve de cada diez comunas del estado, a quien finalmente afecta es a la población en materia de obras y servicios públicos, pocos y deficientes… Dos: el contrato de siete millones de pesos para que en la elección del año pasado fuera el candidato a alcalde del Partido Social Demócrata. Negada la existencia del documento por el ex futbolista profesional pero afirmada por uno de sus presuntos contratante, Roberto Yáñez Moreno, derivó en mutuas  denuncias penales que ante la sociedad  refleja a ambos una imagen de inmoralidad política, de “transas”, pues… Tres: las denuncias contra Cuauhtémoc por el delito de peculado en la Fiscalía Estatal, por utilizar como abogado defensor a un funcionario de su administración en un litigio de carácter estrictamente personal… Cuatro: el suspenso de la resolución de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, de la Procuraduría General de la República, que podría o no desembocar en la destitución de Cuauhtémoc Blanco por el presunto uso de documentos falsos cuando se registró como candidato a la alcaldía capitalina… Cinco: el reclamo de los trabajadores de la Comuna porque no tienen acceso a las prestaciones económicas del Instituto de Crédito para los Trabajadores al Servicio del Gobierno de Morelos, con el que el Ayuntamiento ha acumulado una deuda de heredada de 198 millones de pesos pero sin que ello sea culpa de los propios trabajadores… Seis: la sentencia judicial mediante la cual la empresa de nombre original Promotora Ambiental, luego Promotora Ambiental de la Laguna y después simplemente PASA-Cuernavaca exige a la Comuna no sólo el pago de una suma simplemente impagable; también que le sea reasignado el negocio del contrato de la recolección, traslado y confinamiento de la basura de la ciudad que le fue cancelado seis años atrás…  Siete: el exhorto de los diputados integrantes de la Junta de Gobierno del Congreso Estatal, “sugiriéndole” que deje temporalmente el cargo de presidente municipal y que no lo retome sino hasta que haya resuelto sus problemas legales de índole personal. A esto, instantáneamente respondió a preguntas de reporteros con un “no me voy, no me voy y no me iré”, añadiendo la frase despectiva de “los diputados me dan flojera”… Ocho: por estos mismos días, la notificación del Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje para la destitución del Cuauhtémoc como alcalde de Cuernavaca, motivada por el  incumplimiento de pago de laudos por un millón 234 mil 382 pesos a cinco ex trabajadores. La destitución, que también aplica al tesorero Alejandro Villarreal Gasca, señala que de acuerdo al artículo 172 de la Ley Orgánica Municipal del Estado de Morelos “las licencias temporales y determinadas del presidente municipal serán suplidas por la síndico y las licencias definitivas por el suplente respectivo (Juan Manuel Hernández Limonchi)”. Así, en estos momentos legalmente Cuauhtémoc estaría usurpando el puesto de alcalde, pero no en la práctica ante notificaciones de destitución que resultan como las llamadas a misa y tampoco han atendido otros alcaldes cesados por el mismo “delito” de no tener con qué pagar sentencias laborales... Nueve: las obras de repavimentación en calles y avenidas de la ciudad durante las primeras semanas de la gestión del “Cuau”, realizadas, como el concepto de “donativo” lo indica, de manera “gratuita” por empresas que “a cambio de nada” aportaron  el material, la mano de obra y el uso de maquinaria pesada, y sin que hasta la fecha el propio Cuauhthémoc ni funcionario alguno del Ayuntamiento hayan despejado la sospecha social de que las repavimentaciones no fueron gratuitas, sino el pacto de compromisos de asignación de obras futuras, “inflados” los costos, directas, sin  licitaciones de por medio… Si Cuauhtémoc Blanco pensó que vendría a Cuernavaca a jugar una “cascarita”, se equivocó. Le están metiendo una goliza. Los problemas se le acumulan, personales, políticos, administrativos y principalmente la crisis financiera del Ayuntamiento al que no se le ve solución. Y en el fondo, la obviedad de que a lo mejor le están echando montón para irlo sacando de la contienda por la gubernatura de Morelos en 2018… ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]

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