No creen que pueden contagiarse, que el riesgo de infectarse sea real. La advertencia la hizo el alcalde de Jiutepec, Rafael Reyes Reyes, y refiere a los incrédulos de la pandemia del covid-19. Valga la redundancia: lo increíble pero cierto de que tanta gente no cree que el corona virus existe. O que simulan no creer. De cualquier manera, lo que recién sucedió en el Paseo Cuauhnáhuac refleja un retrato de lo que ocurre en muchas partes del territorio mexicano. Apoyado por elementos de la Guardia Nacional y la Policía Estatal, personal de Protección Civil encabezó un operativo en el Paseo Cuauhnáhuac, la zona con mayor número de establecimientos comerciales del estado de Morelos. Durante dos días visitaron unos 350 negocios, de los cuales 190 son de actividades no esenciales, es decir, deben estar cerrados.

Día crucial el de hoy en la comba del gol de la epidemia, Morelos figura entre los estados con más contagios, mencionado así por el presidente Andrés Manuel López Obrador junto con Puebla y Tlaxcala que se sumaron a ciudades y entidades que ya tenían focos rojos de contagio: Cancún, Playa del Carmen, Villahermosa, Culiacán, Tijuana, Estado de México y CDMX… EN LO oscurito, a la una y media de la madrugada, fue ungido Rubén Jasso Díaz como presidente del Tribunal Superior de Justicia. No por la mayoría de los magistrados, doce de dieciocho, sino perpetrado el cuartelazo por nueve, ni siquiera la mitad más uno de los que votaron de manera presencial. Y como la pandemia del covid-19 obliga a la cuarentena del encierro, la votación fue por medio de WhatsApp, lo cual desaprueba la ley orgánica del ente judicial.

¿Qué está en juego? Una “chamba” por dos años, con salario superior al del presidente de la República, el jineteo del presupuesto y empleos para amigos y familiares, como ha sido ahí por costumbre de corrupción, y en este caso para cuidarle las cuentas a la presidenta saliente, Carmen Cuevas López. Puestos al lado de ésta Jasso, María Idalia Franco Zavaleta, Valentín González, Miguel Ángel Falcón Vega, Leticia Taboada Salgado, Manuel Díaz Carbajal, Carmen Aquino Celis y Elda Flores León, en la otra esquina del ring están con los guantes puestos Bertha Rendón Montealegre, Rocío Bahena Ortiz, Nadia Luz Lara Chávez, Juan Emilio Elizalde Figueroa, Jorge Gamboa Olea, Norberto Calderón Ocampo, Carlos Iván Arenas Ángeles, Andrés Hipólito Prieto, Ángel Garduño González y Guillermina Jiménez Serafín.

Pero esta historia apenas empieza, la mayoría desconoce a Jasso, lo impugnará, la lucha será larga y, pretextadas la ley y la justicia, el espectáculo se avizora patético, vulgar… POR cierto: amigo (¿o socio?) de Rubén Jasso, el litigante Cipriano Sotelo Salgado propuso “a los ciudadanos” unirse para pedir a los diputados federales y locales que “gestionen” la reducción temporal del pago por la energía eléctrica, dice la nota, por los estragos económicos causados por la pandemia del coronavirus. Lo del covid es cierto, pero también que la pandemia da pretexto para que cualquiera se sienta activista social aunque, carentes de capacidad de convocatoria, no juntan ni a los de la cuadra donde viven. Protagónicos, es como mediáticamente se han manejado… EL consejero del Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana, Javier Arias Casas, está en lo correcto: la parálisis de tantas actividades a que ha obligado la epidemia del virus maldito posiblemente retrasará el inicio del proceso electoral.

Pero le faltó decir que no lo cancelará. Si no arranca en septiembre podría comenzar en octubre o noviembre y, pendiente la concreción de partidos nuevos, lo apretado de los tiempos lo complicará aún más, pero seguramente no tanto como para aplazar las elecciones de julio de 2021… (Me leen después).

 

JOSÉ MANUEL PÉREZ DURÁN

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