El Paso Exprés ha sido la obra pública más famosa de Cuernavaca, pero no por bien hecha sino debido a todo lo contrario. Ni la autopista del entonces De Efe a nuestra ciudad fue tan mentada en la década de los cincuenta cuando era construida. Titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza cargará con el estigma de haber no sólo consentido, también celebrado y presumido este adefesio, tácitamente así reconocido por el delegado de la misma dependencia, Héctor Castañeda Molina, con la “justificación” de que, si en la vida nada es perfecto, el Paso Exprés tampoco lo es.  Cinco meses tardaron los trabajos por la reparación del socavón que se abrió el 12 de julio e hizo tristemente célebre a la vialidad de marras por engullir dos personas con todo y coche. Si el diablo no volvió a meter la cola, ayer debieron ser reabiertos los carriles laterales en el tramo Chipitlán-Polvorín. Una lentitud de tortuga coja que sería lo de menos, a no ser que los usuarios tuvieran la seguridad de que las reparaciones están bien hechas, como ciertos están absolutamente de que los accidentes continuarán hasta que el Paso Mortal sea modificado. Sucederá, pero hasta que Enrique Peña  Nieto y Gerardo Ruiz se vayan a donde merecen, al basurero de la historia, y lleguen otro Presidente y otro jefazo de la SCT que acuerden lo lógico de eliminar los carriles centrales, dejar seis carriles en lugar de ocho (tres en cada sentido) separados con una sola barrera de contención y con espacio en ambos costados para los acotamientos que los “genios” al servicio de Ruiz olvidaron así como accesos y entradas a la ciudad de tamaño amplio, no los callejones súbitos que ponen en riesgo de alcances, volcaduras y choques a automovilistas y choferes. Mientras tanto, la SCT se dispone a “desagraviar” a los cuernavacenses. Según José Cruz Torres Campos, secretario de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos del Ayuntamiento, la SCT apoyará con material para rehabilitar calles. Atestada la ciudad de baches como jamás había estado, taparlos en otras arterias, en las avenidas Estado de Puebla y Morelos, la calle Diana y el boulevard Juárez levantará la imagen del alcalde Cuauhtémoc Blanco Bravo. A lo mejor conseguido el aliviane por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, le vendrá de perlas a la aspiración gubernamental del “Cuau” en tiempos preelectorales. Sergio Estrada Cajigal, el virtual candidato a la presidencia municipal de Cuernavaca por el PES y el partido aliado que se deje engatusar por el restaurantero José Luis Borbolla y el español José Manuel Sanz, en las elecciones de 2000 logró la gubernatura por el efecto Fox, que al cabo resultó un farsante, y porque como alcalde repavimentó buena parte de la ciudad y construyó el Puente Azul y el Pasaje Lido. Algo que no presenció el para entonces futbolista exitoso, pues aún no usurpaba la residencia cuernavacense… EL ya ex director general del Instituto Mexicano del Seguro Social y ex representante de Peña Nieto en Morelos, Mikel Arriola Peñalosa, se alocó. “Candidatazo” del PRI al gobierno de la Ciudad de México, quedará en el tercer lugar de la elección, atrás de la segunda, Alejandra Barrales Magdaleno, y de la primera, Claudia Sheinbaum, respectivamente, virtuales candidatas del Frente Amplio (dizque) Ciudadano y Morena. (Se reciben apuestas)… CUERNAVACENCE de tercera o cuarta generación, Jorge Mario García podría ir como primero o segundo regidor en la fórmula de Víctor Saucedo Perdomo si éste gana la pelea por la candidatura priista a la alcaldía de Cuernavaca. Víctor se la debe desde el proceso interno de 2009, cuando le ganó la regiduría en un “volado” para su hijo Iván. Jorge Mario lo es de Jorge Arturo García Rubí, el gobernador de cuatro meses que concluyó la gestión 1994-200 de los Jorges Carrillo Olea y Morales Barud, y nieto del desaparecido periodista José Antonio García Bueno, quien a su vez fue de una familia en la que había impresores como su hermano Alfonso, que también se hizo periodista por allá de los sesenta… TAN improvisada como baja de nivel intelectual, a la aún presidenta de la mesa directiva del Congreso Estatal, la  ex priista Beatriz Vicera Alatriste, le quedan las esperanzas de que Rodrigo Gayosso Zepeda la siga consintiendo y que la nueva presidenta del PRD estatal, Hortensia Figueroa Peralta,  se olvide de cuando ella y los diputados del PRI no la bajaban de “Tencha”, la rancherita, para aunque sea poder ser candidata a ayudante municipal… ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán /  [email protected]