Si no los partidos con jurisdicción estatal, sí los candidatos independientes, los llamados partidos tradicionales (PRD, PRI, PAN, etc.) y los “chiquitos serán las alternativas en las elecciones de 2018, destacadamente la de gobernador. Vigente aquí la figura del candidato independiente, que sean efectivamente autónomos es una parte de la cuestión, y la principal, que estén reputados ante la sociedad como personas decentes, probas, honradas. Predominante el derecho constitucional de los ciudadanos a votar y ser votado, excepto los ministros de cultos religiosos que sólo pueden ir a las urnas pero no contender por cargos de elección popular habida cuenta su obediencia al Estado del Vaticano y no al Estado mexicano, de cualquier manera muchos hacen política. Ha sido el caso del obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro. Veremos entonces disputar la gubernatura, las presidencias municipales, diputaciones locales y federales a mujeres y hombres sin que en la actualidad tengan filiación partidista, pero sí antecedentes de haber militado en alguna organización política. También a políticos conocidos que hayan renunciado o sido expulsados de los suyos. Caso de Aguascalientes, en donde la legislación establece que los candidatos independientes deberán haber renunciado seis años antes de la elección a la organización política en la cual militaron. Y por lo que toca a las elecciones de junio de 2015, el caso del ahora gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”, que de candidato independiente nada tuvo, imputado como ha sido de pertenecer a la mafia de Carlos Salinas. Candidatos “independientes”, pues, saldrán por las puertas de servicio de los partidos políticos; pero la cosa será quiénes y cuándo. O de instituciones públicas, como el rector de la Universidad Autónoma del Estadio de Morelos, Alejandro Vera Jiménez, a menos que el proceso penal del que es objeto por la presunción de que ha cometido más de un delito le impida ir en la boleta electoral. Una posibilidad, la de los aspirantes a contender en las próximas elecciones al margen del sistema de partidos, que ha venido madurando conforme se acerca la renovación del Gobierno Estatal y ya es calculada más en medios políticos que en ámbitos sociales. ¿Y qué de uno o varios partidos locales? Como organizarlos lleva tiempo, no los habrá en las elecciones del 18, remoto ya en el tiempo el antecedente del el Partido Civilista Morelense que fue creado en las postrimerías de los ochenta para hacerle contrapeso al PRD luego de que el PRI le robó la Presidencia de la República a Cuauhtémoc Cárdenas, cobró fuerza sobre todo en la región oriente, sobrevivió dos o tres elecciones pero perdió el registró porque sus dirigentes lo pervirtieron de forma escandalosa… ESCONDIDO el alcalde Cuauhtémoc Blanco Bravo ante las afectaciones por el sismo de ayer hizo tres semanas, la misma situación sirve de pretexto a más de un ayuntamiento para desatender quejas ciudadanas por irregularidades diversas, una entre tantas, la contaminación del ruido que en Cuernavaca y de hecho en todos los municipios es reincidente, impune y sospechosa de corrupción entre autoridades y propietarios de antros. Está así el “Bar Wings House”, cuya música insoportable han denunciado los vecinos del entorno, particularmente de la unidad habitacional Teopanzolco pues les queda enfrente. Y en la jurisdicción de Temixco, la ingobernabilidad que se muestra en múltiples sentidos. Ejemplo: el fraccionamiento Lomas de Cuernavaca, donde el uso del suelo es residencial, no hay establecimientos comerciales, no debe haberlos, excepto el comedor del convento de las monjas clarisas que ahí lleva años y un par de escuelas de nivel superior. Pero esto dentro de la supuesta normatividad, no así la quinta del número 88 de la calle Tulipanes que un fin de semana sí y otro también es rentada a grupos de jóvenes chilangos. Protagonizan fiestas maratónicas en medio de la música estruendosa, el alcohol y presumiblemente drogas que arrancan las noches de viernes y suelen prolongarse hasta las tardes de domingos, cuando los fiesteros por fin se retiran a la Ciudad de México. inútiles las quejas de los colonos al administrador del fraccionamiento quien, si se dice atado de manos no desquita el salario, lo son también los telefonemas a la Comuna temixquense. Si no manda la patrulla, es porque puede que la o el propietario de la casa escandalosa se esté “mochando”, y por eso el “sospechosismo” de actos de corrupción que incluye a la alcaldesa Juana Ocampo Domínguez… ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán /  [email protected]