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La idea es sacar a los ambulantes y semifijos, dice un ingeniero relacionado con la remodelación de la Plaza de Armas. Se refiere al comercio informal que hace años está apoderado de la principal explanada de la ciudad. No sólo echarlos, también reubicarlos pero, ¿en dónde? Tal vez, y esto sólo sería otra idea, construyendo un segundo piso en el Pasaje Lido, y ya encarrerado el gato, añadiéndole un tercer nivel para estacionamiento de vehículos automotores. Al fin, digo yo, que de buenas intenciones está empedrado el cielo, y poblado el infierno de líderes corruptos como el del membrete sindical que mediante cuotas de protección mantiene amparados por la justicia federal a tales mercaderes. Programados por etapas y una inversión de 49 millones de pesos, la cirugía del corazón de Cuernavaca empezó el lunes 15 de febrero y deberá quedar concluida antes de la ceremonia del “grito”, el 15 de septiembre. La secretaria de Obras Públicas, Patricia Izquierdo Medina, prometió que no serían derribados los laureles de la India, y hasta lo que la barda perimetral permite ver se está cumpliendo. Desde el arranque de la obra advertimos: lo contrario habría enfurecido a los habitantes de esta ciudad. Árboles añosos, grandes, frondosos, queridos por nuestra gente porque ha visto nacer y morir a varias generaciones de cuernavacenses. Sólo serán movidos y alineados (o ya lo han sido) los árboles pequeños, más jóvenes y por lo tanto menos antiguos. Hasta eso: al ser realizado tras bambalinas, el trajín de trabajadores y maquinaria no han causado afectaciones grandes ni a la circulación de automóviles ni al comercio formal ubicado en las inmediaciones del Zócalo. Bien si no fuera porque la realización del proyecto quedará incompleta, manca; solamente estará al gusto de nativos, residentes y turistas el día en que el Ayuntamiento (pues municipal es este lugar) se atreva a retirar a los “fenicios” semifijos y ambulantes. Semanas atrás, del alcalde Cuauhtémoc Blanco fue positiva la percepción social por la repavimentación de calles, así hayan sido por “donaciones” de empresas, opacas pues nadie de la Comuna las ha explicado bien a bien y por eso la persistencia de las sospechas de que andando el tiempo “los donadores” se cobrarán doble el favor mediante contratos de obras con costos “inflados” para que salgan la utilidad y los “moches” para los Yáñez. Otro tema es esta historia que ya hemos contado pero a propósito de los “políticos” fuereños como “El Cuau” no está de más repetir: Luis Flores Sobral fue el presidente municipal de hace seis décadas y media. Durante su gestión fue modificado el entones llamado Jardín Morelos, en 1950. Fueron retiradas las bancas metálicas (algunas  subsisten en el Jardín Juárez) y en su lugar empotrado un círculo de asientos de cemento. Con el transcurso de los años la plaza sufrió otras modificaciones hasta quedar como el Jardín de los Héroes, representados en  un laberinto Morelos, Benito Juárez, Miguel Hidalgo, Jaime Nunó y Francisco Bocanegra. Antes, el predio vio al Mercado Colón que desapareció el 15 de septiembre de 1910, al cumplirse el centenario de la Independencia de México y ser puesto en servicio el  Mercado Municipal (o Del Reloj). A mediados de los sesenta, las estatuas fueron retiradas y enviadas a cabeceras municipales y colonias de la capital, naciendo la Plaza Cívica a la que aún se podía darle vueltas en coche. Pero a fines de los setenta fue otra vez cambiada, esta vez por el gobernador Armando León Bejarano. En los albores de 1992, Antonio Riva Palacio efectuó la octava remodelación de la plaza que con el nombre de Jardín Morelos fue inaugurada el 15 de septiembre y anclada en el centro la estatua del Morelotes, llevada del  costado sur del Palacio de Cortés y en 2010 regresada a su sitio original. Reformado  en 2011 el extremo oriente, la desaparición del Puente del Mariachi amplío la perspectiva de la plancha de cemento. Pero ya estaban ahí los ambulantes y los semifijos que gracias a autoridades municipales tan corruptas como incapaces vinieron aumentando, instalándose al punto de volverse fijos en las banquetas que antes habían respetado, convertida la plaza emblemática de Cuernavaca en un tianguis permanente, sucio, apestoso, abandonada tanto por la anterior administración que encabezó Jorge Morales como la actual presidida por el ex futbolista Cuauhtémoc. Lástima de tanto dinero para esta remodelación... ME LEEN MAÑANA.

Atril
José Manuel Pérez Durán

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