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Lo dicho por Graco Ramírez, el gobernador que les resultó bravo a los “inquisidores institucionales” de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, generó opiniones en dos sentidos. Una: si hubiera sido un careo, Graco le habría ganado a Gerardo Ruiz Esparza, el secretario de las preferencias del presidente Enrique Peña Nieto. Y dos: Graco responsabilizó del socavón a Peña Nieto y cometió un error político. Aseguró que cuando le avisaron que se iba a inaugurar el Paso Exprés porque estaba por iniciar la Semana Santa, le dijo al subsecretario Óscar Callejo que le parecía apresurado “pues faltaban cosas por resolverse”. Y que lo mismo le comentó en Los Pinos a Peña Nieto. Más todavía: a los legisladores de la Tercera Comisión de Hacienda y Crédito Público, Agricultura y Fomento, Comunicaciones y Obras Públicas les mostró el oficio entregado el 27 de junio (dieciséis días antes del 12 de julio, cuando el socavón engulló las vidas de dos personas) a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), el cual advirtió la existencia de “un socavamiento de aproximadamente 80 metros cúbicos derivado de la ruptura del tubo de la red hidráulica de aguas residuales y pluviales de la barranca”. Mentiroso, Ruiz Esparza declaró a reporteros que la víspera de la tragedia había caído aquí una “lluvia atípica”, lo cual le fue desmentido por Graco quien confirmó lo que los cuernavacenses supimos desde el principio: que el 12 julio no ocurrió una lluvia extraordinaria en Cuernavaca ni había tanta basura como la que por décadas ha pasado por la zona del socavón. En clara referencia a Peña Nieto y al titular de la SCT, Graco fijó su posición: “Me atengo a una investigación imparcial, y si resulta responsabilidad de algún funcionario, no tengan duda: yo sí le pediré su renuncia”. Pero si Graco dijo la verdad, no deberá tener problemas, aunque pase que en el sistema del presidencialismo intolerante es extraño que los gobernadores le llamen pan al pan y vino al vino sin que eventualmente tengan consecuencias… EN TODA contienda, política o no, hay un ganador y un perdedor. A estas alturas, alguno de los asesores del rector de la UAEM, Alejandro Vera, debería hacerle ver que hace tiempo perdió. Pero sobre todo, que si como dice quiere a la Universidad, que renuncie. Pareciera que sólo así llegarán la paz social  y la tranquilidad financiera a la comunidad universitaria. Retenidos en estos días noventa millones de pesos por la Secretaría de Hacienda Estatal hasta que la Fiscalía General del Estado entregue el resultado de la denuncia penal que presentó contra la casa de estudios, el afectado no es el Rector, sino los trabajadores que no cobraron  su quincena…  A VECES el burocratismo entorpece hasta las cosas más simples. Por ejemplo: un juez solicita licencia sin goce de sueldo por quince días. Está adscrito a juzgados de control y ejecución de sanciones en materia penal. Lo que hace es sólo un trámite al cual tiene derecho. No cobrará salario en la quincena del permiso, pero su solicitud es causa de una discusión en uno de los plenos de magistrados del Tribunal Superior de Justicia (TSJ). Le cuestionan que quién hará su trabajo durante el lapso de su separación. No parecen abogados, sino un grupo de burócratas de mentalidades cuadradas y visiones chatas perdiendo el tiempo en una discusión estéril. Luego de una sarta de dimes y diretes, finalmente autorizan la licencia. Por eso la impartición de justicia el pueblo está como está… A PROPÓSITO, no será la primera ocasión en que la calle Guerrero sea momentáneamente abierta a la circulación vehicular, el martes pasado por parte de presuntos trabajadores del TSJ. Pero mientras tanto, lo que ahí hace falta son más macetas y botes de basura. Ah, y sacar de las banquetas a los comerciantes ambulantes y ubicarlos en otros lugares. Lo hicieron meses ha policías estatales y municipales en el Zócalo de Oaxaca, reubicando a los ambulantajes afines a la sección 22 del SNTE sin resistencias y cero incidentes, según aseguró el reporte. Y si allá se puede, por qué aquí no. Remodelada Guerrero, pintadas las fachadas, construidas banquetas y adoquinado el arroyo, la camina con gusto la gente que va de compras y están satisfechos los comerciantes establecidos por años en los locales de los portales, pero la obra que costó una millonada desmerecen el ambulantaje y la basura. Ítem: vuelta peatonal, agudizó el problema del tránsito de automotores en todo el primer cuadro, y peor ahora con el cierre de Rayón dadas las obras que desde semanas atrás realiza el Gobierno del Estado… ME LEEN EL DOMINGO.

Por José Manuel Pérez Durán

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