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Omitido el nombre y los apellidos, no hizo falta que el gobernador Graco Ramírez dijera que a quien aludía es al rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), Alejandro Vera Jiménez. Una: la fosa de Tetelcingo: Que se abran, dijo Graco, las fosas comunes en Morelos, pero que también se muestren las cuentas públicas de todas las instituciones. El reconocimiento del jefe del Ejecutivo fue para el fiscal Javier Pérez Durón. Señaló: “Hay que destapar todo, destapar fosas que son comunes para saber y tener certeza forense, y también destapar, como dijo la diputada (Hortensia Figueroa), las cuentas públicas en todas partes; aquí no hay secretos para nadie (…) Con gran decisión el fiscal Pérez Durón afrontó el tema a partir de un garrafal error, de depositar a una persona identificada (Oliver Wenceslao Navarrete Hernández) en la fosa común, y ordenar como es debido todo un proceso forense en la fosa común, que no clandestina”. Al insistir en que fosas comunes hay en todas las entidades del país, afirmó: “Muchos especularon y hablaron (sobre) la decisión del fiscal de hacerlo (…)  Mi reconocimiento al fiscal Pérez Durón (…) Poner orden es destapar cosas que no quieren verse (que) por conveniencia muchos no quieren destapar”. Consignados los entrecomillados por el columnista, lo son porque Graco no había tocado el tema de la fosa de Tetelcingo. Mediatizado a nivel nacional, fue aprovechado por el Rector de la UAEM, apersonado ante los reflectores en el predio de esa comunidad de Cuautla cuyo proceso de exhumación y reinhumación de 117 cuerpos en gavetas del cementerio Jardines del Recuerdo del mismo municipio llevó un par de semanas. Y esto, que dará certidumbre para la identificación de cadáveres, cierra el discurso de la especulación que abrieron Vera y otros actores políticos que posaron para la foto en Tetelcingo. Dos: la revisión de la Entidad Superior de Auditoría y Fiscalización (ESAF) a los ejercicios fiscales de 2014 y 2015 de la UAEM que ordenó la Junta Política y de Gobierno del Congreso Estatal, el 24 de mayo pasado. Cerca del fin de semana el titular de la ESA, Vicente Loredo Méndez,  informó que recibió la documentación para iniciar dicha revisión con la que se busca aclarar si se ha dado un uso adecuado al presupuesto de la máxima casa de estudios de Morelos. Lo deseable por la sociedad también resulta obvio: que, al igual que en el episodio de la fosa común de Tetelcingo, también sea enterada del resultado de la auditoría a los recursos que manejó el Rector en los años 2014 y 2015. Que, haciendo una analogía redundante, se abra al conocimiento público la fosa del dinero público de la UAEM, para ver que, si como sentencia Graco, aquí no hay secretos para nadie… EN realidad nunca debió ser vendido el predio Los Venados de Jiutepec para el proyecto de una unidad habitacional. Sustituir la flora por el cemento es atentar contra el medio ambiente, en este caso, lo poco que queda de la cuenca del pantano con selva baja caducifolia en el vecino municipio, advierte el biólogo de la UAEM, Fernando Jaramillo Monroy. Así, la salida política a este conflicto que data de 2001 y ofrece el alcalde José Manuel Agüero Tovar es simplemente una contradicción. Propuso en sesión de cabildo que sea una consulta popular la que decida el destino de Los Venados. Pero para qué, sería echarle dinero bueno al malo, incluso haciéndose cargo del gasto que implique la encuesta la empresa del proyecto, ARA, nueve de cada diez jiutepequense votarían por el no a la construcción de viviendas en Los Venados y seguramente rechazarían la donación de 20 mil metros para un parque público. Los Venados valen mucho más, son patrimonio ecológico del pueblo de Jiutepec.  Resalta el biólogo Jaramillo: el predio Los Venados es un lugar estratégico para conservar el hidroclima y la recarga de mantos acuíferos, así como para mantener un equilibro en el uso del territorio. Si tan fuerte es el compromiso del edil Manolo con los empresarios de ARA, que les busque otro terreno para que hagan su negocio y les compre Los Venados, pero eso sí, en abonos chiquitos pagaderos a veinte años pues al igual que la mayoría de los treinta y tres ayuntamientos morelenses el de “Jiute” está más quebrado que botella de peleoneros de cantina.  Entonces sí Agüero podrá presumir que el cabildo que encabeza le apuesta a la preservación del medio ambiente, y sus paisanos empezarían a ver con buenos ojos su sueño de ascender a gobernador…  ME LEEN MAÑANA.

Por:  José Manuel Pérez Durán  /  [email protected]