Acostumbrados a pitorrearse de la gente, esta vez los treinta diputados (diría Peña Nieto: bueno, “menos”: cuarenta) enfrentan el ultimátum que les han puesto Xoxocotla, Cuentepec, Coatetelco y Tetelcingo. Habitantes de estas comunidades se radicalizarán, bloquearán carreteras, causarán caos vehicular y de personas si el próximo jueves el Congreso Estatal no materializa la creación de los municipios indígenas. Ayudantes municipales de las cuatro poblaciones que aún pertenecen a los municipios de Puente de Ixtla, Temixco, Miacatlán y Cuautla irrumpieron en la Casa Cataluña, donde anteayer sesionaban los señores legisladores porque, cierto o falso, la sede de Matamoros quedó para el arrastre después del terremoto de hoy hace un mes. Les hicieron “manita de puerco”, y el diputado José Montes Rosales, que ha estado más o menos atento a este tema, fue obligado a firmar un documento que compromete al Poder Legislativo a emitir los decretos para cada uno de los municipios indígenas el 26 de este mes, en una sesión pública que realicen en el Centro de Convenciones de Xochitepec para que puedan asistir los vecinos de los cuatro pueblos. Y les urge; no están dispuestos a que los diputados les sigan dando “largas”, habida cuenta el paquete presupuestal de diciembre que se supone incluirá recursos para los flamantes municipios. Falaz, traicionera, practicante de la simulación, ¿lo habrá entendido Beatriz Vicera Alastriste, la presidenta de la Mesa Directiva que cuando era priista colmaba de halagos a Marisela Sánchez Cortés y, vuelta perredista en enero pasado, sus amigos la ven “como diputada federal plurinominal” o “en el próximo gabinete del Gobierno Estatal”? Dicho esto último en la superficialidad, y para la sustancia lo siguiente, comentado aquí en un par de ocasiones. 27 junio 2017. Cuando las comunidades indígenas de Xoxocotla, Cuentepec, Coatetelco y Tetelcingo se conviertan en municipios, Morelos tendrá ya no 33 sino 37, creado hace cuatro décadas el último, Temoac, que entonces se separó de Zacualpan de Amilpas. Así que la creación de cuatro municipios no es un tema menor, presentada para ello la iniciativa en septiembre de 2014 por el gobernador Graco Ramírez, con opiniones a favor y en contra. Lo cual hizo natural que desde meses atrás los cuatro pueblos vivan días de intensidad política, movilizados los delegados y ayudantes municipales como candidatos naturales al cargo de presidente de los consejos que antecederán a la elección de ayuntamientos. Empezarán de cero, sin instalaciones ni equipos adecuados; se establecerán provisionalmente en escuelas, domicilios particulares, ayudantías o casas ejidales, y pasarán años para que construyan sus propios inmuebles. Comenzarán a funcionar con recursos de las participaciones federales que les sean descontados a las comunas de cuyos municipios se escindan, y ello ya quita el sueño a las respectivas alcaldías que de por sí están quebrados financieramente hablando… 8 oct. 2017, cuatro días antes del Día de la Raza y los municipios indígenas que no cuajan. Con 29 votos a favor, hace tres años el Congreso del Estado aprobó cambios al artículo 40 constitucional para crear las comunas indígenas de Hueyapan, Coatetelco, Tetelcingo y Xoxocotla. La mayoría de los diputados desquitaron “las dietas”, y mostraron su apoyo con el argumento que “el reconocimiento a los pueblos originales permitirá mantener las raíces del estado de Morelos”. Coincidieron en que tradicionalmente a los pueblos y comunidades indígenas se les ha dado un tratamiento desigual, al ser considerados como minorías, y que no obstante los derechos reconocidos no cuentan con la capacidad de impactar en las decisiones que afectan a sus comunidades. Pero eso fue hace tres años; después los agarraron la hueva y el futurismo, entre otros, a Jaime Álvarez, fingiéndose aspirante a gobernador para ver si cae parado en una “pluri” federal… (DEL correo atrilero: remite alguien que se asume o es en efecto pariente de José Manuel Sanz, para reprocharle “racismo” al columnista por algún comentario sobre el secretario técnico del Ayuntamiento de Cuernavaca. Si así fue interpretado, esa no fue mi intención, y mucho menos perjudicar con alguna expresión a terceras personas. Tal vez debí escribir: español por nacimiento naturalizado mexicano, al escoger ser de nuestro país Sanz resulta tan o más mexicano que quienes la casualidad nos llevó a nacer aquí. Acepto la obviedad, como también sé leer la amenaza entre líneas del remitente: “Saludos y cualquier cosa estoy a tus órdenes”)... ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]