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Enrique Peña Nieto no puede ser más espléndido… con los ricos. Las millonarias utilidades que arroja Pemex las compartirá con empresas privadas, nacionales y extranjeras. No ha sido suficiente el saqueo de la paraestatal; tampoco la corrupción histórica, horizontal y vertical. Anunciado a manera de presente, la semana anterior la Comisión Reguladora de Energía del gobierno peñanietista calendarizó el súper gasolinazo. Arrancará el 30 de marzo en Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Durango, y, calculado un mínimo del 20 por ciento de aumento, a partir del 30 de noviembre en Morelos estaremos pagando el litro de gasolina Magna a unos 18 pesos contra 13.98 de hoy. Para eso faltan once meses, pero el golpazo llegará, inevitable, arbitrario, y con ello más inflación, de modo que, dicho sea de paso, sólo los millonarios y los funcionarios de la burocracia dorada, a quienes con nuestros impuestos les pagamos la gasolina, conservarán sus camionetotas de ocho cilindros. No fue para beneficiar a los poderosos que Lázaro Cárdenas expropió el petróleo a empresas extranjeras. Todavía a fines de los setenta, los viejos de Cuernavaca evocaban esta historia: Alrededor del 15 de marzo de 1938, tras reunirse con ejidatarios de Chipitlán a quienes les autorizó recursos para reconstruir la casa de bienes comunales en la avenida Morelos sur esquina con la calle Amador Salazar, acompañado por algunos miembros de su gabinete Cárdenas terminó de redactar la declaración de expropiación petrolera que daría a conocer a través de los micrófonos de la radioemisora XEB, “La B grande de México”, aquel domingo 18 de marzo de 1934. El objetivo del divisionario de Jiquilpan fue favorecer a los pobres, todo lo contrario de las reformas energéticas de Peña Nieto... SI el coordinador del grupo parlamentario del Partido Movimiento Ciudadano, Jaime Álvarez Cisneros, habla de una mesa de reconciliación con los presidentes municipales, es porque éstos están enojados. Incluido por supuesto Cuauhtémoc Blanco (“el alcalde chillón”, le puso la broza del mercado AML por las lágrimas que derramó sobre el atril de su primer informe), a quien según advierten sus cercanos no se halla enojado, está encabronado. Sugiriéndole a Matías Quiroz Medina que impulse una mesa de reconciliación con los alcaldes “para generar una tregua rumbo al proceso electoral de 2018”, Álvarez le hace la chamba al propio secretario de gobierno. Apura: “hay que retomar la comunicación con todos; con todos hay que platicar y darles condiciones para que hagan política”. Cita un clima de “hostilidad” de los ediles en el que es momento para la reconciliación. Sin embargo y no obstante cuerda la voz de Álvarez, el reencuentro con el gobernador Graco Ramírez deberá esperar hasta enero, urgente dadas las finanzas precarias de los ayuntamientos a los que les espera un año tal vez inéditamente complicado tanto en materia económica como política, desatadas desde ahora las patadas por arriba y por abajo de la mesa hacia los procesos internos de los partidos para la selección de candidatos del ‘18… DON Federico Bracamontes Gálvez, los Jorges Mejía Lara, Reynoso Mangino y Ortiz Lagunas; también Efraín Pacheco Cedillo, Alejandro Campos, Oscar Ceballos Fernández, Panchito Arana, Rafael Lizardi, José Luis Rojas Meraz.  Todos ellos gente del Diario de Morelos, todos ellos idos pero nomás físicamente pues permanecen en los recuerdos y afectos de tantos. Y el viernes pasado, Dorothy Teresa Donovan González de Prats, al igual que este columnista, de la generación fundadora de nuestro periódico y quien a lo largo de treinta y ocho años firmó su columna Carousel simplemente como Dorothy Prats. Originaria de Tampa, Florida, aquí forjó su vida, en esta comunidad de descendencia tlahuica formó familia. Alguna vez rememoró: “Una tarde de primavera perezosa un amigo me llamó, él quería que conociera a una gente interesante que quería hablar conmigo. A la mañana siguiente, cuando me acerqué a la mesa del desayuno, en un conocido restaurante, dos hombres altos se pusieron de pie, don Federico Bracamontes se presentó y don Jorge Lara, como director gerente del recién inaugurado Diario
de Morelos”. Que le pidieron: “queremos que escribas una columna diaria en inglés y los domingos, una para nuestra sección cultural... puedes escribir cualquier cosa que desees”. Se refería a un desayuno en Las Quintas, en abril de 1978. Desde entonces se quedó entre nosotros. Descanse en paz… COMO todos los año por esto días, el atrilero se va de “vagaciones”… ME LEEN EN  ENERO.

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]