Si el plazo fatal para la reforma electoral es mayo, con el de hoy quedan tres días para aprobarla. Esto según la diputada panista Dalila Morales Sandoval, quien una semana atrás declaró que antes de que concluya este mes el PAN “estará a favor de impulsar la reforma”. Dice: para que la enmienda pueda ser aplicada en el proceso electoral 2020-2021. El pretexto, motivo o razón es garantizar “una verdadera representación” en el Congreso Estatal.

Según deduce el dicho de Dalila, las doce diputadas y los ocho diputados que integran la actual Legislatura local no representan de manera verdadera a los habitantes del estado de Morelos. Bajo este criterio, la representatividad de la presente Legislatura es mentirosa. Dalila coincide con el PRI, cabildea la idea de la redistritación para aumentar el número de curules de 20 a 30 otra vez, como en 2015-18 y antes, entre ellos los plurinominales, insinuada la tercera parte o poco más (10 o 12) para que se los repartan las cúpulas del PAN, PRI, PRD, etc.

El chambismo, pues, y no la representatividad ganada en las urnas. Compuesto meced a las anteriores elecciones por 12 diputados de mayoría relativa y 8 de representación proporcional, el total de veinte ha sido más que suficiente. Y hasta menos incluso, si el objetivo es la calidad y no la cantidad, lo cual supondría en las próximas elecciones la eliminación de todos los plurinominales y la disminución de distritos, digamos cuatro y ya no doce, correspondiente cada uno a jurisdicciones territoriales de aproximadamente medio millón de habitantes. Veremos si no es demasiado tarde… COMO cada año por estas fechas, en Yautepec han comenzado los trabajos de desazolve en ríos y barrancas.

Lo hace el Ayuntamiento en puntos clave, para conjurar inundaciones en la temporada de lluvias que se avecina. Confirma el alcalde Agustín Alonso Gutiérrez: es uno de los principales riesgos que enfrenta el municipio, principalmente por la barranca que baja de Tepoztlán y Tlayacapan así como otra proveniente de Oaxtepec y Los Altos de Morelos que convergen y es cuando generan afectaciones. La más grande inundación que se recuerda en Yautepec ocurrió once años atrás.

El caudal rebasó diez metros sobre las orillas del cauce, fue la crecida que hasta la fecha no olvidan, el desastre se acumuló en cinco horas. De las 11 de la noche del martes 25 a las 4 de la mañana del miércoles de agosto de 2009, la intensa lluvia y el torrente acumulado desde Los Altos provocaron una crecida considerada histórica que alcanzó 10.80 metros. En 300 minutos pasaron como caballos desbocados 108 metros cúbicos por segundo. Incontenible, la corriente inundó dos mil casas, el Mercado Municipal, cientos de comercios en el centro de la población así como una veintena de escuelas. Mientras en el centro el aluvión cubrió quince calles con 60 centímetros de lodo, nueve colonias se perfilaron al desastre: Santa Lucía, Flores Magón, Itzamatitlán, Jacarandas, Ixtlahuacán, Felipe Neri, Centro Rancho, San Juan y Cuauhtémoc… CLAVADOS la mayoría de los alcaldes en el tema de la pandemia del Covid-19, pocos reparan en la amenaza de otros males. El dengue, zika y chikungunya les pegan a comunidades vulnerables y en ocasiones indefensas.

Por eso la instrucción del presidente municipal de Jiutepec, Rafael Reyes Reyes, en la campaña que esta semana inició con la participación vecinal para descacharrizar centros poblaciones y sanitizar espacios de riesgo. Y no son pocos aunque por fortuna identificados, lo cual ayuda al propósito sanitario: las colonias San Francisco Texcalpan, Cuauchiles, Vicente Guerrero, Cuauhtémoc Cárdenas, San Isidro, Atlacomulco, Vista Hermosa, Bugambilias, Maravillas de Axexentla, Huizachera, Joya del Agua, Loma Bonita, Progreso y Moctezuma… (Me leen después).

 

JOSÉ MANUEL PÉREZ DURÁN

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