compartir en:

Sobre el Morebús algunos de los autodenominados “líderes del transporte” han dicho puras mentiras, la principal, que los concesionarios no podrán participar en este proyecto pero sí empresas ajenas al gremio local. La realidad es que la parte de la Ley de Tránsito que concierne al Sistema de Transporte Rápido Metropolitano (SITRAM) establece con claridad que sólo podrán participar los concesionarios de Morelos, para lo cual deberán constituirse en empresas. Tan es así, que los ruteros de las rutas 8 y 20 ya lo han hecho, y que los de la 4 están en proceso de crear su empresa. De acuerdo al estudio profesional con respecto a este tema, el Morebús impactará a 11 de 31 líneas de “rutas” que operan en el área metropolitana que conforman Huitzilac, Cuernavaca, Temixco, Emiliano y Jiutepec, pero ello no significa que los concesionarios de rutas saldrán de estas demarcaciones. El Morebús no representa pérdida de empleos, como han asegurado otros dirigentes de ruteros y el presidente de la llamada Federación Auténtica del Transporte, Dagoberto Rivera Jaimes. Al contrario: la infraestructura del Morebús abrirá plaza de trabajo en las taquillas, los paraderos, etc., y de hecho para cuando este sistema de transporte masivo se encuentre funcionando deberán estar construidos los carriles, otras instalaciones y pavimentados al menos cincuenta kilómetros de calles, lo cual generará un considerable número de empleos. Los “morebuses”, unos ciento veinte andando los meses, no entorpecerán el tránsito vehicular pues solamente en el Paseo Cuauhnáhuac circularán en carriles confinados, pegados al camellón, y en otras arterias como las avenidas Universidad, Domingo Diez, Teopanzolco y Plan de Ayala habrá carriles compartidos. Igualmente es falso que las unidades del Metrobús serán armatostes enormes que no quepan en las calles de la ciudad; medirán 12 o 15 metros de largo, tendrán puertas de ascenso y descenso en ambos lados, de modo que en las estaciones suba y baje el pasaje con seguridad, no como sucede en las rutas cuyos operadores suelen bajar o levantar a los usuarios a media calle. Los “morebuses” serán más angostos, por ejemplo, que los autobuses de Pulman de Morelos cuyo desplazamiento complica ciertamente el tráfico vehicular en las arterias por donde circulan cotidianamente. El Morebús será financiado por Banobras, que prestará 400 millones de pesos; por bancos privados que ganen la licitación respectiva así como por el Gobierno del Estado; los ingresos y los egresos serán manejados por el fideicomiso que integrarán las instituciones bancarias que aporten el dinero, será operado por las empresas que lo conformen y regulado por la Secretaría de Movilidad y Transporte. No será, pues, un negocio del gobierno, como aducen algunos concesionarios de rutas. Sin embargo y aunque aprobado recientemente por el Congreso Estatal mediante una reforma a la Ley de Tránsito, para que el Morebús entre en funcionamiento pasará algún tiempo. Entrarán los concesionarios de rutas que lo deseen, y los que no, pues no. Así de simple, en el fondo la resistencia  de los dueños de microbuses y combis ruteras es a la modernización del transporte de la que el Morebús es sólo una parte; caduco el método del hombre-camión cuya inercia va en camino de que los permisionarios se constituyan en empresas… Con este asunto tiene que ver la marcha anunciada este miércoles para el martes próximo por  el rector de la UAEM y vocero del autodenominado Frente Amplio Morelense por la Seguridad, la Justicia y la Dignidad, Alejandro Vera Jiménez. Participarán varias organizaciones sociales y agrupaciones de ruteros. Saldrán de las glorietas de Buena Vista y de Plan de Ayala así como de Chipitlán. Dagoberto Rivera protestará contra el Morebús, y Alejandro Vera se quejará de “violaciones” a la autonomía universitaria pero no dirá que este año maneja un presupuesto récord de  512 millones de pesos. Para volver a manifestarse contra el matrimonio entre personas del mismo sexo puede que no asista el obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, acusado como ha sido por el PRD en la Secretaría de Gobernación de violar la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público al entrometerse en cuestiones políticas; eso por una parte, y por otra, denunciado penalmente en Campeche, donde fue obispo entre 2006 y 2013, de proteger a sacerdotes presuntamente pederastas. Sin embargo, de cualquier manera la marcha del martes bloqueará el tránsito de personas y de vehículos, colapsará la ciudad y todo esto en medio de la impunidad…ME LEEN EL DOMINGO.

Por: José Manuel Pérez Durán /  [email protected]