Treinta y cinco pozos sin luz “por exceso de pago” equivalen a mucha gente sin agua. Miles de personas que pueblan lo mismo colonias populares que clasemedieras. Y más serán si el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC) sigue sin pagar los casi 88 millones de pesos que le adeuda a la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Confirmados los cortes del fluido eléctrico por el vocero de la paraestatal, Raúl Gómez Cárdenas, detalla que la cifra corresponde al 75 por ciento por facturas vencidas desde septiembre del año anterior y el resto al incumplimiento del convenio. Peor aún: indiferente el alcalde Cuauhtémoc Blanco Bravo a las penurias de tanta gente, luego de semanas de llaves secas el SAPAC no ha llegado a ningún acuerdo de pago con la CFE. Ocupado en la política y despreocupado por los cuernavacences, no fue marchando al lado del obispo Ramón Castro como consiguió el milagro de que le fuera perdonada la deuda. Terrenal el fondo del problema, lo es porque históricamente los sistemas operadores de agua potable jamás han sido autosuficientes en términos financieros. Por un lado, están los morosos porque a su economía las tarifas les resultan exorbitantes o por la cultura del no pago, y por otro, las pésimas administraciones que con pocas excepciones han caracterizado al SAPAC. Lejanos los tiempos cuando la desaparecida Comisión de Luz y Fuerza del Centro y después la CFE condonaban deudas a organismos descentralizados o no, hoy que la propia paraestatal se maneja como una empresa privada no le perdona ni un céntimo a nadie. Tal vez Cuauhtémoc logre un nuevo convenio por medio del cual el SAPAC pague un “abono” y se comprometa a saldar la deuda poco a poco, pero dada la estrechez financiera de la Comuna y del mismo organismo acuífero, volverá a caer en la cartera vencida y las crisis del agua se repetirán una y otra vez. Si morosos siempre habrá y los cumplidos también continuarán padeciendo los cortes del agua, comprobada la ignorancia en la administración pública por parte del ex futbolista, a quien un accidente de la política convirtió en presidente municipal, ni a él, a sus asesores ni a los regidores se le ocurrió hacer un fondo de dinero con los ingresos por los permisos de uso de suelo, licencias de construcción, infracciones a establecimientos comerciales, gastos por comidas de funcionarios, escoltas, teléfonos, celulares, gasolina, mantenimiento de vehículos y otros egresos insultantes que en conjunto sumarían un monto posiblemente suficiente para pagar la deuda a la CFE. Pobre Cuernavaca, tan cerca del abandono y tan lejos de un presidente municipal eficaz, imaginativo, creativo… PRÓXIMO el arranque de la construcción de paraderos, carriles, taquillas y demás obras del Morebús, en junio arrancarán las obras del llamado Sistema Integrado Masivo de Transporte en Cuernavaca. Según la aseveración del secretario de Movilidad y Transporte, Jorge Messeguer Guillén, se supone que el proyecto garantiza la operatividad del Morebús. Para que no suceda lo mismo que en el puerto dorado, con el Acabús que registra problemas económicos; o en Pachuca, donde el Tuzobús tampoco es ejemplo de liquidez monetaria. Por eso reticentes a convertirse en empresarios para formar parte del proyecto, a esto le temen los concesionarios de las cuatrocientas rutas a las que el Morebús sacará de la calle. Afiliados a Rutas Unidas y a la Federación Auténtica del Transporte, más que militantes de estas y otras agrupaciones de dueños de rutas son clanes familiares que tienen años en el negocio y no están dispuestos a perder sus patrimonios arriesgándolos en otro, en este caso el Morebús al que no ven claro. Messeguer tendría que tener dotes de hipnotista para convencer a los concesionarios indecisos.. y ahora que el PRD está celebrando veintiocho años de nacido, persuadir a los perredistas de que no lo anden candidateando para el relevo de Rodrigo Gayosso... SI todos los aspirantes a gobernador hicieran campañas repartiendo beneficios sociales, los morelenses apreciarían que siempre las hubiera y no sólo en épocas preelectoreras. Es el caso del diputado federal priista Matías Nazario Morales, quien ha jalado recursos federales por más de doscientos millones de pesos para obras en numerosos municipios y recién en Xochitepec. Ahí entregó dos aulas didácticas y un aula de medios en la escuela primaria Presidente Miguel Alemán y la techumbre en la cancha de usos múltiples del jardín de niños Federico Froebel que costaron poco más de tres millones… ME LEEN MAÑANA.  

 

Por: José Manuel Pérez Durán /  [email protected]

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