A la política de la prevención corresponden las obras para evitar inundaciones en espacios urbanos de Jiutepec, unas realizadas ya en la Laguna Seca, de Tejalpa, la barranca de La Gachupina y el canal del Texcal a fin de facilitar el flujo del agua, y otras del mismo paquete de inversiones a realizar próximamente hasta totalizar veintinueve con un costo de 30 millones de pesos de los que el Sistema Municipal de Agua del municipio vecino pondrá el 30 por ciento y el Gobierno del Estado el resto. Un trabajo de gestión de recursos, para este caso desplegado por el alcalde Rafael Reyes Reyes ante la Comisión Estatal del Agua (Ceagua), que no sería una acción extraordinaria a no ser porque en muchos municipios no están haciendo lo mismo, exponiendo a los pobladores al riesgo de inundaciones con pérdidas de vidas humanas y daños materiales, como históricamente ha sucedido en algunos municipios... EL TEMA lleva a otros. Uno: insoportable la falta de mantenimiento que hace meses muestra una gran gran parte de la Autopista del Sol, “cacarizo” el pavimento hacia el sur a partir del fraccionamiento Burgos los automovilistas, choferes de autobuses de pasajeros, tráileres y otros tipos de camiones prefieren circular por el carril izquierdo donde el piso es un poco más parejo. Es así que el tráfico se apiña en el carril derecho, complicándose los rebases y reentradas en el lado izquierdo, produciendo choques y volcaduras sin que Caminos y Puentes Federales (Capufe) se ocupe de este problema. Que por lo demás ha sido eterno en esta que es una de las carreteras de peaje más caras y al mismo tiempo más malas de México. Siempre, todo el tiempo, como lo prueba esta perlita de junio de 2003:  Sucedió que con lo que las dos constructoras contratadas por Capufe se tardaron en rehabilitar el entonces libramiento y luego llamado Paso Exprés, en otros tiempos y otros gobiernos habrían hecho una autopista completa. Las lluvias, los señalamientos deficientes, el piso cacarizo y la ausencia de patrullas de Tránsito Metropolitano y la Policía Federal Preventiva hicieron del libramiento una trampa mortal que en pocos días costó al menos un par de vidas y afectaciones materiales por cientos de miles de pesos que gastaron particulares en la reparación de sus vehículos. Con más durante las noches, cuando al igual que por estos días el agua cayó a cántaros, transitar por el libramiento se convirtió en una carrera contra la muerte. La visibilidad se tornó escasa, no se veían los hoyancos, los “embotellamientos” aparecían de pronto porque los señalamientos de advertencia no eran del todo visibles. Rayado el asfalto en unos tramos y de niveles desiguales en otros, los accidentes menudearon inevitables, fatales. Pero para la autoridad no pasó nada. Igual que ahora. Por ahí transitan a todas horas del día y de la noche miles de vehículos con cuyas cuotas la paraestatal ingresa cientos de millones de pesos. Leyes hay para presionar a Capufe, lo que no se ve es la voluntad política con la que la autoridad rescate a tanta gente de la pesadilla de la Autopista del Sol que, tétrica, debería llamarse Del Infierno. ¿Dónde están los diputados federales?.. Y DOS: antes de que sean estrenadas en las salas cinematográficas, las películas ya están en los tianguis de productos “piratas”. Sucede igual con la música grabada. Todo se “piratea”: ropa y calzado de marcas famosas, programas de cómputo, etc. Cantantes o grupos sólo pueden ufanarse de haber alcanzado el éxito hasta que les “piratean” sus discos. Por cada original, se tocan cinco copiados. El colmo: delincuentes que “clonan” patrullas policíacas para dedicarse al atraco y son agarrados con las manos en la masa. Porque diría un patrullero: “para ‘morder’ solamente nosotros, los auténticos policías”. La evasión fiscal, los daños a las industrias disqueras, del cine, ropa y el calzado, las regalías que a los autores les roba el “pirataje” suman miles de millones de pesos. No hay cifras precisas; se contradicen las del gobierno y las de las empresas. Pero se trata de un negocio ilícito que se puede comparar con el del narcotráfico y el robo de vehículos. ¿Terminará alguna vez el “pirataje”? No mientras la autoridad sólo arremeta contra los vendedores y muy de vez en cuando versus los fabricantes. Por asilados, resultan nomás para taparle el ojo al macho los operativos de policías federales e inspectores de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público cateando bodegas y fábricas de mercancía “pirata”. El motivo tiene nombre: corrupción... (Me leen mañana).

 

José Manuel Pérez Durán
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