Difundido en las redes sociales el resultado del tercer peritaje de la Fiscalía Estatal, según el cual confirma que es auténtica la firma de Cuauhtémoc Blanco en el contrato con el que el Partido Social Demócrata (PSD) le pagó siete millones de pesos para que fuera su candidato a la presidencia municipal de Cuernavaca, el ex futbolista profesional reaccionó a su estilo “coloquial” y haciéndole honor a su segundo apellido, Bravo. “Estoy encabronado”, respondió el jueves a preguntas de reporteros en la rueda de prensa convocada por el Ayuntamiento. Las imágenes lo mostraron furioso. Volvió a negar que la firma sea suya. Se victimizó: “quieren que me vaya mal, porque hay muchos intereses de por medio. Viene el 2018 (la elección de gobernador); por eso quieren desestabilizar esta administración y a mi equipo de trabajo”. No dijo los nombres de los que quieren que “le vaya mal” pero no hizo falta, obvia su referencia a los hermanos Julio y Roberto Yáñez, los dueños del PSD que estallaron el escándalo del supuesto o real contrato. Los acusó directamente: “falsificaron mi firma estos cabrones”. También se fue contra el fiscal Javier Pérez Durón, sin pronunciar su nombre y con la única aseveración de “hay una corrupción en la Fiscalía”. Se dijo cansado y fastidiado de esta novela “que no va a parar, y sigue otra y va a seguir”. Y se encomendó al Creador: “ojalá y Dios quiera y se cumpla la ley como es”. Denunciados en la Fiscalía por Cuauhtémoc los carnales Yáñez el 29 de agosto, acusándolos de falsificar su firma en el contrato que éstos llevan semanas asegurando que lo signó el 17 de enero de 2015 (cinco meses antes de las pasadas elecciones), el martes anterior la propia Fiscalía aseguró que, cotejada para la prueba grafoscópica con cuarenta firmas de Cuauhtémoc, la que aparece en el contrato es de puño y letra de Blanco Bravo. Así, aparte los recursos que pueda emprender la defensa jurídica del alcalde capitalino, si no lo hizo ya la Fiscalía de Morelos deberá dar vista del tercer peritaje a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), de la Procuraduría General de la República. Una novela política larga que por repetitiva se está volviendo tediosa, con el capítulo en curso que por una parte abre la interrogante sobre si la Fepade le cancelará o no el registro electoral al PSD, y por otra, la eventualidad de que la sanción a Cuauhtémoc por la comisión de delitos electorales lo arrastre hasta la destitución del cargo de presidente municipal de Cuernavaca. La novela de “todos contra Cuauhtémoc” también podría tener el “set” del Congreso Estatal. Anunciada por el presidente de la Junta Política y de Gobierno, Julio Espín Navarrete, la instalación de la Mesa Técnica para la Reforma del Estado para este jueves, prevé reformas de carácter electoral y entre éstas la posibilidad de cancelar la reelección de presidentes municipales que, irónicamente para los que “quieren que le vaya mal”, ratificaría a Cuauhtémoc como probable candidato a gobernador por algún partido chiquito que lo postule… y en una de esas como candidato ciudadano. Pero eso solamente si al final de la novela la Fepade lo declara inocente y que, para ponerle emoción a la trama, la Fiscalía caree al “Cuau” con los Yáñez. Puesto el detector de mentiras en medio de la diligencia confrontadora, las acusaciones mutuas vomitarían palabrotas, recordatorios familiares, truenos y relámpagos… DEL correo atrilero: remitiendo con el nombre de Miguel Ángel Moreno Joya, comenta: Leí la nota sobre el alcoholímetro que usted publicó en el Diario de Morelos. Es muy cierto lo que dice. Yo fui director de Tránsito en Jiutepec el año pasado y me tocó implementar el programa conduce sin alcohol. Sólo es cuestión de querer hacerlo. Cuando iniciamos estaba de encargado en la Secretaria de Seguridad Maco (¿Marco?) Antonio Lara Olmos, el mismo que ahora está en Cuernavaca. Yo como director tuve muchos problemas con él, y veo que él mismo está metiendo las manos en Cuernavaca, ya que no se necesita mucha ciencia para implementarlo (el alcoholímetro), sólo adecuar los reglamentos y claro, tener las instalaciones donde se llevarán a los infractores en buenas condiciones. Yo me acerqué al regidor de la comisión en Cuernavaca para poder apoyar en la adecuación de reglamentos, pero al enterarse Lara Olmos me hicieron a un lado, ya que él no sabe cómo debe operar de manera normal (…) Sólo se lo comento porque (la intromisión de Lara) sería lo contrario a lo cual se debe implementar el operativo (cuyo) objetivo es reducir accidentes… ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]

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