Puestos finalmente de acuerdo quienes parten el queso en el partido de Andrés Manuel López Obrador, se quedó chiflando en la loma Gerardo Becerra Chávez de Ita,  dicho sea de paso, lo que desde semanas atrás se veía venir, e inexistentes en la contienda interna las posibilidades de Diego Gómez, el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia que forman los partidos Movimiento de Regeneración Nacional, del Trabajo y Encuentro Social resultó ser Christopher Bargagli Sandoval, un elemento cercano a Rabindranath Salazar. Limpiada la mesa de migajas, la pelea por la alcaldía de Cuernavaca se avizora entre dos principalmente, Bargagli, y Javier Bolaños Aguilar, de la coalición Por Morelos al Frente integrada por Acción Nacional y Movimiento Ciudadano. Mientras, el priista Víctor Manuel Saucedo Perdomo y Julio César Yáñez Moreno, de la alianza Juntos por Morelos compuesta por el PRD, PVEM y PSD, como que pintan para que peleen el tercer lugar; ningún chance tienen de ganar Fernando Martínez Cué (Nueva Alianza), un chapulinazo entre los más chapulines pues lo mismo ha sido candidato del PAN que del PRD, el PRI y ahora del Panal, y Harry Nielsen León, del Humanista, un comerciante al que le encanta la política pero no ha pasado de la tercera división. (Christopher o Bolaños. Para ponerle sabor al caldo, se aceptan apuestas)… EL huachicol, el robo de combustible o el delito que llegó para quedarse en Morelos. Comenzó no hace mucho tiempo, de a poco, y sin que aquí represente todavía un problema siquiera parecido al de Puebla o El Bajío, ha venido creciendo. El dato lo dimos en edición reciente: de acuerdo a la Coordinación Estatal de la Policía Federal, el decomiso de hidrocarburo robado en ductos de Petróleos Mexicanos va al alza. Elementos de la Policía Federal han incautado más litros de combustible en lo que va del año en comparación con el 2017, respectivamente, 112 mil 98 contra 29 mil 263. Aunque recurrente, la frase es inevitable: un tema de la mayor importancia mayor que le concierne directamente a la autoridad y de manera indirecta a docenas de miles de personas de la población civil. Han vivido con el riesgo bajo sus pies, en las calles, las casas y las plazas públicas por cuyo subsuelo pasa el ducto de Pemex que trae gasolina de la Ciudad de México a Cuernavaca. Tantos años llevan así, que se acostumbraron a pisar el peligro. Son los vecinos de otras y las colonias Ocotepec, Ahuatepec, Antonio Barona, Milpillas, Universo, Flores Magón, Tulipanes y Niño Artillero. Miles, como miles más pueblan la Ampliación Flores Magón, Zodíaco, Unidad Morelos, Ramón Hernández Navarro, Ciudad Chapultepec, Revolución, Otilio Montaño, Morelos, Santa Martha, Ampliación Chapultepec, Vicente Estrada Cajigal, Alegría y Bugambilia. Estas últimas, diseminadas en las inmediaciones de los tanques de almacenamiento de la paraestatal que hace más de medio siglo están en el Paseo Cuauhnáhuac… donde ya se han llevado más de un susto. En junio de 1992, trabajadores de Pemex lavaron el ducto, vertieron los residuos en un tanque de 55 mil litros que se rebasó, los desechos llegaron a la barranca del Rastro de Cuernavaca y mataron a mascotas del vecindario. La gente se hallaba alarmada, había una especie de sicosis nacional por el estallido, dos meses antes, del drenaje del sector Reforma de Guadalajara en donde fueron descargados cientos de miles de litros de gasolina que causaron muerte y destrucción. Entonces combativo, el PRD encabezó un movimiento exigiendo la reubicación de los depósitos de Pemex… que fueron “cambiados” sin que se movieran un centímetro por un decreto del a la sazón gobernador Antonio Riva Palacio López no obstante el argumento irrebatible de que “se encuentran en un área aledaña a CIVAC que carece de la zona de protección que exige la ley para salvaguarda de la población”. Y así hasta el día de hoy… con el agravamiento de los huachicoleros; locales o foráneos, han venido creciendo como la hiedra, silenciosos, imparables. Real el peligro ante la probabilidad de grandes conflagraciones, lo es porque el poliducto de Pemex también se desliza por el subsuelo de Huitzilac. Relativamente nueva aquí esta actividad delincuencial, las autoridades están a tiempo de evitar que en Morelos se replique una franja del huachicol, como la del estado de Puebla que va de los municipios Esperanza a San Martín Texmelucan, colinda con Veracruz y el estado de México… (Me leen después).

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]