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El dinero jamás les ha alcanzado a las universidades públicas. No lo permiten el aumento de la matrícula anual, pagos a pensionados y otras muchas erogaciones. Caso de la Universidad Autónoma del Estado de  Morelos (UAEM), cuyas finanzas ha venido apoyando el Gobierno Estatal. En 2015 tuvo un “presupuesto histórico”, así considerado por la universidad morelense cuando por medio de un comunicado de prensa hizo esta precisión de números, literal: “La comunidad universitaria de la máxima casa de estudios del estado expresa su más alto reconocimiento al gobernador Graco Luis Ramírez Garrido Abreu por la asignación de mil ciento noventa y tres millones con ochenta y cuatro mil pesos del Presupuesto de Egresos del Gobierno del Estado de Morelos para el ejercicio fiscal 2015 otorgada a la UAEM, lo cual sumado a los mil treinta y dos millones seiscientos veinticinco mil pesos del presupuesto federal 2015 representa un presupuesto histórico para nuestra Institución educativa de dos mil doscientos veinticinco millones setecientos nueve mil pesos…”. ¿Cuánto representaría el 5% de las recaudaciones por ingresos propios de los ayuntamientos que la UAEM ha solicitado al Congreso Estatal? Seguramente una buena suma, pero será difícil que los presidentes municipales lo acuerden. La razón es simple por sabida: las finanzas de los ayuntamientos están quebradas, punto menos que colapsadas por las deudas heredadas de anteriores administraciones a bancos, a proveedores de insumos, a empresas constructoras y señaladamente por laudos laborales. Alcalde de Miacatlán y presidente de la Junta de Gobierno del Instituto para el Desarrollo y Fortalecimiento de los Municipios del Estado de Morelos (IDEFOMM), Francisco León y Vélez advierte sin tapujos: la crisis que arrastran los 33 municipios a la que tienen que hacer frente las administraciones les impedirá transferir a la UAEM el importe del 5 por ciento del impuesto pro-universidad, al menos este año. Como lo primero es lo primero y a quien básicamente deben atender los alcaldes es a la población, en este sentido la declaración de León y Vélez es igualmente objetiva: los alcaldes tienen que orientar sus esfuerzos a cumplir las obligaciones que tienen con la gente, entre otras los servicios públicos y obras. Coincidente con el también ex diputado, la presidenta de Puente de Ixtla, Dulce Medina Quintanilla, insiste en que los ayuntamientos no están en condiciones de transferir dinero a la UAEM, “quebrados, en una situación muy complicada”. ¿Pero cuál es la posición de los demás alcaldes? Probablemente la misma, y en este sentido se podrían pronunciar hoy si este tema es incluido en la sesión del IDEFOMM. Comentarán: qué no quisiéramos los morelenses para nuestra Universidad, pero probado y recomprobado como está el quebranto financiero municipal, pretender que las comunas cedan el dicho porcentaje es igual que intentar sacar agua de las piedras. Y menos, murmurarán por lo bajito, cuando el rector Alejandro Vera ha sido señalado porque el manejo financiero de la UAEM no es del todo transparente. En todo caso la última palabra correrá a cuenta del Legislativo local, politizado y partidizado el 5% pro UAEM que no debiera ser así pero lo es, aprovechado el debate que en cierta forma se relaciona con la gubernatura de 2018 a la cual aspiran dos o tres de los treinta diputados… y el propio Rector… SI la Feria de San Marcos, en Aguascalientes, está catalogada como la más antigua y la mejor de México, la de León en El Bajío le dice quítate que ahí te voy y la de Zacatecas en el centro del país también jala a miles de miles de lugareños y turistas que colman los hoteles y restaurantes generando derramas económicas multimillonarias, ello se debe a que son pulcramente organizadas, a más cosas, a que ofrecen palenques de gallos y casinos. No así la de Cuernavaca, con acaso el típico “brinco” de tahúres en mesas clandestinas de póquer instaladas en casas escondidas para desplumar incautos, el Teatro del Pueblo, los juegos mecánicos y el tianguis donde venden lo mismo pero más caro y otra vez este año sin peleas de gallos. Informado así por uno de los jefes del alcalde Cuauhtémoc Blanco, el regidor del PSD Eduardo Bordonave Zamora, y concesionada la feria a un empresario de nombre Juan Manuel García Bejarano quien, si resulta como el del año anterior que se fue con todo y mecate, ya estuvo que la feria nuevamente resultará una pachanguita de pueblo. Cortas las visiones de los puritanos, no les cae el veinte de que feria sin gallos no es feria… ME LEEN EL DOMINGO.

Por José Manuel Pérez Durán