El trabajador del Ayuntamiento de Cuernavaca de esta historia pide el anonimato, teme represalias por parte de su jefe, el típico director de área abusivo con sus subalternos y servil con sus superiores. Está desesperado, enfrenta un problema económico, necesita dinero y lo único que tiene para que le presten o vender es su coche. Lo compró con un préstamo del Instituto de Crédito para los Trabajadores del Gobierno del Estado (ICTSGEM) que tardó cuatro años en pagar con los descuentos de su salario. Pero no puede venderlo, no tiene la factura, se encuentra retenida por el ICTSGEM hasta que la Tesorería de la Comuna le transfiera los descuentos que le hizo al trabajador de este caso y de muchos más que escalan una deuda multimillonaria. Ya en noviembre anterior, de los 174 millones de pesos que el Ayuntamiento y el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca adeudaban al ICTSGEM, 20 millones correspondían a lo que no había pagado en lo que va de la administración del alcalde Cuauhtémoc Blanco Bravo. Desde entonces y antes, el tres meses después aspirante a candidato a gobernador de Morelos por la coalición Morena-PT-PES “resolvía” este problema escondiéndose de los trabajadores en activo y jubilados, evadiendo al abogado litigante que lo abordó en el Palacio de Gobierno. “Es una provocación”, se quejó el día en que expresó que “se siente bonito” estar en la también llamada Casa Morelos. Pergeñado aquí la primera semana de septiembre pasado, este comentario lo estaba “provocando”: un pensionado del Ayuntamiento adquirió un Golf 2015 con un préstamo del ICTSGEM. Se comprometió a pagar 167 mil pesos, así que cada mes le vinieron descontando $ 2,668.00. Pero de pronto fue requerido por el ICTSGEM: ahora debía 207 mil 236 pesos porque el Ayuntamiento no hizo 57 pagos, y como sólo por intereses moratorios le reclamaban $ 5,136, el requerimiento lo urgía a que en un plazo de tres días hábiles contados a partir de la fecha en que recibió el documento acudiera al Departamento de Cobranza Administrativa de la Subdirección Jurídica “a cumplir con la obligación de pago que adquirió a la firma del contrato-pagaré respectivo”. Y en seguida la amenaza de que si no pagaba “se procederá de inmediato a aplicar los descuentos correspondientes a la nómina de su aval”. El recurso de si pega, es chicle, obviamente no pegó pero lo utilizaba o sigue usando el ICTSGEM a sabiendas de que el deudor no es la persona requerida sino el Ayuntamiento que aplicó los descuentos pero no los enteró al propio órgano prestamista. De este caso tiene copia el columnista, pero continúan llegando más de trabajadores que ya no deben pero no pueden disponer de lo que les es propio, específicamente vehículos automotores que necesitan vender para adquirir otro de modelo más reciente o, como el caso citado al principio, para pagar una deuda. Sin embargo, Cuauhtémoc no se inmuta. Su única preocupación son las encuestas que medirán sus fortalezas y debilidades para la nominación de la dicha alianza. De acuerdo al Partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el candidato saldrá de una seria de encuestas y porque, además, acredite conocimientos de la administración pública en general y de la problemática de Morelos en particular. Dándose por sentado que Blanco Bravo competirá con el senador con licencia Rabindranath Salazar Solorio por la nominación de la coalición Morena-PT-PES, habida cuenta la popularidad que aún conserva el ex futbolista profesional posiblemente ganaría una consulta de opinión abierta al populacho del interior del estado, pero posiblemente no en Cuernavaca debido al abandono que muestra la ciudad, infestada de baches, basura y ausencia de alumbrado público. Una encuesta sólo a miembros del partido de Andrés Manuel López Obrador tampoco le arrendaría las ganancias y, si entre los “elementos” que ha mencionado el presidente estatal de Morena y suplente de “Rabín” en el Senado, Miguel Lucia Espejo, estará un examen de cultura general sobre la historia de Morelos, “El Cuau” saldría reprobado. Como candidato de la dicha coalición, en Morelos Cuauhtémoc no le jalaría votos a López Obrador, quien no los necesita aquí en donde ya ganó dos elecciones y muy probablemente volverá a triunfar en 2018. Las mediciones de positivos y negativos serán hasta enero, ¿calculado el “plan b” de Cuauhtémoc Blanco de “conformarse” con una candidatura de senador? Si la cómica Carmen Salinas es “legisladora”, ¿por qué no un ex futbolista deslenguado?.. ME LEEN EL DOMINGO.

Por: José Manuel Pérez Durán /  [email protected]