Tarde del sábado. Ocupada por miles la Plaza de Armas, esperan a que llegue Andrés Manuel López Obrador. Poco tardará para que más personas llenen las laterales del café El Universal hasta la entrada de la calle de Guerrero y el fondo de la explanada que antaño cubriera el Puente del Mariachi. Fidel Demédesis aprovecha la ocasión, repartidas por su “staff” playeras con la leyenda en el frente de “yo soy AMLO” y en la espalda “soy Fidel” que unos se ponen y otros rechazan. “Baratas, de diez varos”, calcula a ojo de buen cubero un joven que se asegura tanguista al tiempo que dobla el trapo y busca un amigo para hacerle la broma y aventárselo. Cerca del grupo que hace más mitote, destaca una manta de dos por cuatro metros con el nombre de Agustín Alonso M. Las banderitas blancas con forma de triángulo y la palabra “Morena” colman el paisaje. Los animadores, un joven barbón y una chica medio delgada en jeans y playera alba, van nombrando a los contingentes. Saludan a los de Tlaquiltenango, Zacatepec, Yautepec y a más “de los treinta y tres municipios”. Suenan la música y estallan los gritos, apagadas las disputas por las sillas en las áreas para sentados a las que conducen chicas de colonias populares habilitadas como edecanes.  Sudan a mares los muchachos enfundados en playeras que los identifican como de organización y logística. No se ven muchos policías pero sí a dos parados junto al templete, desarmados, aclarándole uno de ellos a una señora enojada que algo reclama: “ellos (los de Morena) son los de seguridad”. Se escucha un gritón: “¡Capella los mandó de orejas!”. Carcajadas. En el templete ya están sentados los hombres y mujeres que firmarán con Andrés Manuel el Acuerdo de Unidad para la Prosperidad del Pueblo y Renacimiento de México. Treinta que representan a sectores y quehaceres distintos, anunciados uno por uno como empresarios, políticos, periodistas, artistas, et., etc. Stella Maris Turcato Molina, Alicia Vázquez Luna, Raúl Iragorri Montoya, Alejandro Mojica Toledo, Bernardo Pastrana, Rafael Reyes, Agustín Alonso Mendoza y otros y otras que pasan a firmar el documento una vez apersonado Andrés Manuel. Saluda a todas y todos, de beso a las damas y de mano a los varones, excepto a un hombre como de setenta que la distancia no permite identificar y a “Rabín”, a quienes les da abrazos efusivos, prolongados, mientras algo les dice casi al oído. Compuesta la muchedumbre mayoritariamente por gente de condición modesta, esta vez hay también personas cuya ropa los delata como de clase media e incluso alta. ¿Vinieron de Tabachines, Reforma, Vista Hermosa? Por fin toma el micrófono “El Peje”, proveniente de Chilpancingo en donde por la mañana encabezó otro mitin, arrugados el pantalón de tono neutro y la guayabera blanca por el trajín del desplazamiento. Su discurso no ha cambiado; lo centra en la trasformación de México, habla hora y media de la mafia del poder y de temas locales que dieron para las notas de ayer. Se limpia el sudor con el paliacate que saca del bolsillo trasero del pantalón. Ironiza: “tener un cargo (púbico) es fácil. (Para eso) sólo hay que ser medianamente inteligente y muy lambiscón”. Visto de frente, del lado derecho del templete sale un grito: “¡Ahí están, detrás de ti!”. Se refiere a los políticos que se hallan en el templete, la mayoría convidados y dos o tres colados que a los reporteros y fotógrafos que cubren el evento dan lugar a chascarrillos, cábalas, especulaciones: Alejandro Mojica para presidente municipal, Alicia Vázquez Luna para diputada local, otra vez  “Pepe” Silva Bandala para alcalde de Temixco aunque en las elecciones de 2015 perdió rotundamente; “Rafa” Reyes para “presi” de Jiutepec, que podría pues con Manuel Agüero perdió por muy poquito, y si a esas vamos, en 2018 Iragorri ya no para la alcaldía de Cuernavaca sino para diputado federal. Andrés Manuel se va como llegó, en medio de aplausos. “¿Cuánta gente calculas?”, pregunta una señora al cincuentón que la lleva de la mano a la altura de Correos. “No sé. En la plaza caben cinco o seis mil, pero también hay gente afuera. Un gentío”. “Sí”, tercia el joven que los alcanza, “pero creo que hubo más en la marcha del obispo Ramón Castro”. Al lado de quien a esas horas de la tarde ya se sabía estuvieron el alcalde Cuauhtémoc Blanco, el rector de la UAEM, Alejandro Vera Jiménez, el diputado federal Matías Nazario Morales…. O sea, cada quien con sus manifestaciones. Y que si del “gentómetro” se trata, habrá que calcular el del mitin de ayer convocado por el dirigente del PRD estatal, Rodrigo Gayosso Cepeda… ME LEEN MAÑANA. 

Atril
José Manuel Pérez Durán
[email protected]

TAGS EN ESTA NOTA:



Loading...