Buenos Aires. “De dónde sos”, me pregunta el mozo (mesero) del restaurante en el barrio de Palermo, donde me hospedo. Depositado en la mesa el típico desayuno de café con leche y medias lunas, le digo: “De México”, mental mi deducción de que me ha “delatado” mi acento de extranjero en una ciudad como esta en donde abundan los migrantes de Colombia, Bolivia y el Perú, y de unos años a la fecha destino comercial de chinos al punto que hoy día viven 120 mil en la Argentina, exitosos sus mini súpers porque venden más barato que las grandes cadenas de tiendas de auto servicio. Distribuidas las mesas y sombrillas en la vereda (banqueta), escucho a la pareja de junto echando pestes contra el calor. Aquí todos se quejan por las temperaturas del verano. Al medio día harán 36 grados y por ahí de las cuatro (la hora de la iguana, le dicen) la sensación térmica será de 42, de modo que la lluvia pronosticada por la radio y la televisión para la noche poco bajará los termómetros. “México, ¡qué lindo!”, exclama el hombre del mandil y el sacacorchos que, curioso, inquiere en seguida: “¿Y cómo está México?”. En esta parte de la conversación huelgan las precisiones, obvia la referencia del mesero a los precios y la inseguridad. De esto también se quejan los porteños, pero no sólo en verano sino todo el tiempo, igual que en México, con la diferencia de que aquí los sueldos son más altos pero de todos modos la pobreza es creciente. “La mitad de los argentinos ganan 8 mil pesos al mes”, recién cabeceó el diario oficialista El Clarín”, insuficiente el ingreso si consideramos que el litro de gasolina cuesta entre 17 y 19 pesos argentinos (aproximadamente 22 y 25 pesos mexicanos), o que una comida para dos en un restaurante de categoría mediana no baja de 800. Es el diario anti oficialista “Página 12” que en su edición dominical resume la situación de la economía argentina con este apunte cargado de ironía contra el presidente Mauricio Macri, quien asumió hace un año: “El gobierno de la alianza macrismo-radicalismo ha cumplido en el 2016 con su principal objetivo en materia económica (…) “la tasa de inflación más que se duplicó con respecto a la recibida del anterior gobierno (…) El PIB retrocedió tres por ciento (…) La producción industrial se derrumbó cinco por ciento (…) La desigualdad se incrementó el 7,93 por ciento entre el segundo y el tercer trimestre de este año…). Sin embargo, estas cifras se quedan chicas cuando en sólo doce meses los precios de muchos productos aumentaron hasta 400 o 500 por ciento. Así que quisiera decirle al mesero pero no le digo que mucho me temo que en México nos estemos “argentinizando”; que el gasolinazo del 1 de enero disparará los precios de todo, generará más inflación, subirá la canasta básica, causará desempleo, más pobreza y mayor inseguridad. Y concluir que todo esto no es sino la consecuencia del gobierno neoliberal de Enrique Peña Nieto, dócil a los organismos financieros y a los intereses de Estados Unidos… igualito que el gobierno de Macri… ME LEEN DESPUÉS.

Atril Dominical
José Manuel Pérez Durán
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