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Aparición de enfermedades tropicales, recrudecimiento de otras, daños a los cultivos por sequías o granizadas, escasez de agua e inundaciones por igual. También incendios forestales cada vez más dañinos para flora y fauna, mega tormentas y mega huracanes con mayor intensidad que sus predecesores, entre otras anomalías climáticas y ambientales son el panorama pronosticado para este 2016. 
Ante tales efectos del cambio climático que algunos todavía niegan, a manera de “manual de sobrevivencia” en este bochornoso primer domingo de abril vamos a dar un repaso a las contingencias que nos esperan, para tomar las debidas previsiones como si no tuviéramos suficiente con los problemas de la inseguridad, violencia y cinismo o el despilfarro de unos cuantos en detrimento de muchos. 

EL NIÑO Y LA NIÑA
Según los expertos, las predicciones meteorológicas para 2016 presentan un paisaje aún más desalentador que el de los últimos cinco años. Primero, el fenómeno de “El Niño, es decir, el aumento de la temperatura del agua superficial en el Océano Pacífico Sur que, agravado por los efectos del cambio climático, agudizarán el caos meteorológico durante la primera mitad del año del cual ya iniciamos el cuarto mes, pasando de las “lluvias invernales” de enero y febrero a los calorones que ya resentimos. 
Pero eso no es todo. Lo peor ocurrirá si antes de que termine el año llega “La Niña” que consiste en el enfriamiento brusco y a mayor escala de la temperatura del Pacífico Sur. En el caso de que la temperatura oceánica enfrente otro fenómeno como ése, los especialistas del clima predicen el doble de huracanes para este año. Además, serán mucho más fueres y devastadores que los conocidos hasta ahora.
Recordemos, por ejemplo, el huracán Alex. Deformado a partir de una potente onda tropical, se desarrolló lentamente en el mar Caribe y se desplazó hacia el oeste mientras se intensificaba hasta tocar tierra en  Belice. Su tránsito sobre tierra en la península de Yucatán lo debilitó, pero volvió a ganar intensidad de tormenta tropical al reingresar al mar en el Golfo de México. 
Alex causó la muerte de al menos 23 personas en su recorrido por Santiago, Nuevo León. En el mar Caribe, el sistema produjo intensas lluvias en la isla La Española, con una muerte y un desaparecido en República Dominicana. Durante la primera entrada en tierra, las inundaciones provocaron otras diez víctimas. En México la tormenta causó otras tres muertes en Acapulco y dos más en Chiapas y Oaxaca. Después de tocar tierra en Tamaulipas, el huracán provocó siete decesos más y un desaparecido en Nuevo León. Además de inundaciones considerables, Alex provocó cortes de energía eléctrica en el noreste de México y en el extremo austral de Texas.
Así es que entre “El Niño” y “La Niña” estará alta e intensa la producción de huracanes, tanto o más peligrosos que sus predecesores.
 
ALERGIAS
De acuerdo a lo que constatamos en este 2016, la primavera se adelantó como no lo había hecho en veinte años, con una intensidad inusual y una floración que no sólo embellece los árboles de ciudades y campo, también provoca más y peores alergias y ataques de asma entre la población. Este efecto, combinado con el incremento de la contaminación, resultará en un año difícil para las personas con estos y otros males respiratorios como los que padece una gran cantidad de personas en las zonas metropolitanas de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Según el dicho oficial, aquí en Morelos “todavía” no es necesario aplicar el “hoy no circula”,  pero estamos a punto de estarlo si continúa la práctica de “brincarse” la verificación por la que optan tantos automovilistas. Entonces, resulta obligada la erradicación de esos centros que “hacen pasar la verificación” a automotores que no cumplen con las especificaciones. Es momento de estar alertas y preparados para los cambios bruscos en el clima y los fenómenos meteorológicos que se incrementarán en las zonas de riesgo en que se han convertido las zonas conurbadas de Cuernavaca y Cuautla con el incremento del aforo vehicular. No siempre los vientos que soplan en Morelos nos resguardarán de las contingencias ambientales que hoy envenenan el aire de la CDMX. 

GOTZILLA
Otro fenómeno que nos pega a todos –por lo que veremos enseguida– es que con el aumento de la temperatura de la atmósfera del planeta el deshielo de la Antártida duplicará el incremento del nivel del mar. La temperatura media del planeta subirá aún más en este 2016, ya que superará con mucho a 2015 como el año “más caliente de la historia reciente”. Aquí también intervienen El Niño y La Niña, porque contribuirán a disparar los termómetros por encima de los 1,14 grados con relación a la llamada “era preindustrial”, es decir, 0,8 grados con respecto a las temperaturas registradas en 1961. 
El acuerdo de gobiernos alcanzado en 1998 fijó el objetivo global de no rebasar un aumento de dos grados y “perseguir los esfuerzos” para limitar la subida a 1,5 grados… que se alcanzarían si se conserva la tendencia actual de las emisiones en menos de una década, o sea, en el  2026. Hay que aclarar que el 2015 pasó a la historia como el año en que se superó el “listón simbólico de un grado centígrado” de aumento de la temperatura global del planeta, considerado ya por algunos científicos como el inicio de un cambio climático “incontrolado y peligroso”, con episodios cada vez más frecuentes de clima extremo.
La nueva predicción ha disparado las luces rojas de alerta: si en el 2016 se alcanzan los 1.14 grados, la tendencia se puede acelerar más de lo previsto en la segunda mitad de la década. El período comprendido entre el 2010 y el 2015 figura ya como el más cálido jamás registrado y, de continuar la actual tendencia de aumento climático, el bienio 2016-2017 podría ser más severo en calores, tornados y huracanes. 
El Pacífico está viviendo un fenómeno de El Niño de gran violencia, tanta que podría convertirse en el más potente del registro histórico superando al de los años 1997 y 1998 bautizado por los expertos como “El Niño Gotzilla por sus temperaturas inusualmente altas. Pero el de este año es comparativamente más fuerte y más extenso que el del 1997. 

DESHIELO
Las películas de ciencia ficción y de grandes catástrofes de los últimos años podrían quedarse chiquitas. No se trata de una especulación, es un hecho observado: la Antártida podría esconder la clave del aumento del nivel del mar que predicen los expertos como una de las consecuencias más preocupantes del cambio climático. Una investigación difundida revela que las predicciones de las Naciones Unidas podrían haberse quedado muy cortas en materia de los efectos del deshielo superficial y en el lecho marino de la Antártida.
En poca palabras: si no frenamos las emisiones de gases de efecto invernadero el nivel del mar podría aumentar en algunas costas hasta 1.5 metros antes de final de siglo, más del doble de lo previsto. Lo que pasa es que el calor funde el hielo superficial, causa la ruptura de las plataformas de hielo sobre el mar y el colapso de los acantilados helados.  A ese ritmo,  la Antártida tiene el potencial por sí misma de elevar el nivel del mar más de un metro antes del año 2100. Eso dejaría bajo el agua a grandes ciudades como Shanghai, Miami, Nueva York y Amsterdam.
Habitadas por  más de 13 millones de personas, las ciudades más importantes de Florida, California y Nueva York tendrían que ser evacuadas antes de 50 años por consecuencia del aumento del nivel del mar. En este escenario localidades costeras de México y el Caribe serán urbes submarinas, como Tampico, Veracruz, Campeche, la Riviera Maya, La Habana, Puerto Rico y Haití. Un escalofriante escenario que aguarda a los niños nacidos en la presente década. 
 
INCENDIOS
En lo que va de este año, en los bosques de Huitzilac, Tepoztán y Cuernavaca ya se han registrado 26 incendios con daños a 194.76 hectáreas de arbustos, hierbas y hojarasca, principalmente.  
En comparación con el año anterior, el número de hectáreas se ha incrementado significativamente. En el mismo período de 2015 se registraron sólo 103.17 hectáreas, lo cual nos pone los pelos de punta. De acuerdo a  la versión oficial, el personal del Mando Unificado de Incendios está preparado para atender esta temporada que se prevé difícil por las condiciones que reseñamos arriba. Hay trabajos de prevención, como las líneas negras, brechas cortafuego, quemas controladas y capacitación al personal de brigadas para evitar  riesgos a su integridad física. 
La mayoría de siniestros de enero-marzo ha ocurrido en Huitzilac, con  85.30 hectáreas quemadas, seguido por  Tepoztlán con 48.71, Xochitepec con 36.55, Totolapan con 19.30 hectáreas y Temixco con 3 hectáreas. 
Las causas recurrentes de estas quemazones: quemas de áreas de cultivo, fumadores descuidados y cambio de uso de suelo. En estos casos es imperativo crear conciencia en todos nosotros sobre las acciones que ayuden a evitar incendios forestales, de fomentar una cultura de sustentabilidad que contribuya a erradicar el daño a los recursos forestales. El esfuerzo es individual y colectivo a la vez, el planeta Tierra está gravemente enfermo y no basta con quejarse de que el gobierno no hace nada, de que todos y todas contaminan menos nosotros cuando la realidad es que la totalidad somos parte de la conflagración del clima, no nada más “El Niño” y “La Niña”. 
En la suma de las calamidades climatológicas que nos esperan en los próximos ocho meses y los años por venir, si seguimos como vamos no aplicará aquella expresión como eufemismo de que “todo marcha de maravilla”. En materia de contaminación, sequías e inundaciones, aumento del nivel del mar y sus secuelas de destrucción de todo a su paso no podremos exclamar entusiasmados: “¡vientos huracanados!”… ME LEEN MAÑANA.

atril dominical
José Manuel Pérez Durán

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