Menudo problema tendrán el gobierno federal así como los de los estados si Donald Trump cumple sus amenazas de deportar a los mexicanos residentes en Estados Unidos. Aunque rechazado por muchísimos de sus paisanos, el magnate de los inmuebles reitera su propósito de expulsar a mexicanos indocumentados, construir el muro y cobrárselo a México. Pero dado incluso lo absurdo que puedan resultar sus advertencias, más vale tener en cuenta el escenario de este año por el regreso “selectivo” de mexicanos, entre ellos cientos o miles de morelenses. Ese regreso forzado, además de significar una violación a los derechos humanos y laborales, representará un grave problema para las administraciones de entidades como Michoacán, Zacatecas o Veracruz, que aportan la mayor cantidad de emigrantes temporales y fijos a la economía estadounidense.  
Mientras tanto, ante los desplantes paranoicos de Trump es pertinente prever la situación del retorno masivo de hombres, mujeres y niños a su patria chica.
 
CIFRAS
De acuerdo a números de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en la actualidad hay 232 millones de personas que viven fuera de su lugar de origen, aproximadamente el 3.3 por ciento del total de la población mundial.
México es considerado territorio de recepción, tránsito y expulsión de migrantes. Se estima que actualmente 12 millones de mexicanos viven fuera del país, y que casi la totalidad eligieron Estados Unidos como destino para laborar.
Morelos no se identifica a nivel nacional como una entidad de relevancia en cuanto a migración se refiere, pero aun así es considerable la cifra de 250 mil morelenses que dejaron sus poblaciones de origen y la se halla en EUA.
Esta cantidad representa cerca del 14 por ciento de la población morelense, una cifra que no es menor si además se toma en cuenta que nuestra entidad lleva casi 10 años dentro del rango de alta expulsión de migrantes.
En términos de los ingresos económicos que significa la migración, durante 2012 las remesas que llegaron a México fueron 22 mil 438 millones de dólares. Esta suma, que coloca a los envíos como la segunda fuente de ingresos para el país, en el estado de Morelos alcanzó los 561 millones de dólares, es decir, unos 6 mil 220 millones de pesos.    
Por otra parte, de acuerdo con información de la Dirección General de Atención a Migrantes y Grupos Especiales, desde hace casi veinte años Morelos empezó a tener mayor presencia en el flujo migratorio hacia los Estados Unidos. Esto considerando la densidad poblacional y el porcentaje de personas que decide cruzar la frontera.
Según estos cálculos, en 2000 los migrantes de Morelos representaron un poco menos del 3 por ciento de la población residente de la entidad, superado únicamente por los estados de Zacatecas, Michoacán, Guanajuato y Durango que registraron una mayor expulsión de migrantes a los Estados Unidos. Según cifras del INEGI, en ese año 44 mil 426 habitantes de Morelos se fueron a los Estados Unidos, o sea, que 29 de cada mil personas tomaron esa decisión cuando el promedio nacional es de 16 por cada mil.
Como ya se apuntó, hasta 2015 se estimaba que más de 250 mil morelenses radicaban en los Estados Unidos, de los cuales se calcula que cada temporada de verano regresan cerca de 3 mil 500 a sus comunidades en los 33 municipios. En la región oriente de Morelos, que comprende 16 municipio, Cuautla es la ciudad donde más paisanos retornan definitiva o temporalmente.

MUESTRAS
Bravucón, reiterado, el anuncio de Trump de sacar a mexicanos de los EU tiene el antecedente de lo que a mediados de 2014 hizo el ahora extrañado Barack Obama. Su gobierno determinó legalizar “a medias” a 200 mil indocumentados, aparte de los once millones que prometió legalizar en 2012 a cambio de deportar a todos aquellos que fueran considerados “indeseables” por la migra gringa. Así las cosas, esa situación para miles de mexicanos en 2015 se convirtió en uno más de los muchos conflictos para la economía México… y de rebote la de Morelos.
No hay que olvidar que las remesas significan divisas de importancia capital para el país. En vano negada por el gobierno de Peña Nieto, hoy que el precio internacional del hidrocarburo baja y sube y el dólar ronda los 21 presos, este año las condiciones de quiebra económica acentuarán la protesta social frente a la putrefacción de las instituciones y los escándalos por los casos de corrupción de políticos mexicanos.   
Un dato ilustrativo de la catástrofe económica que vive México en 2017 radica en que, según datos del Servicio de Inmigración, lo que va de este año es uno de los de menor afluencia de paisanos en cruzar la frontera. Ir en pos del “sueño americano” y escapar de la violencia imparable que sacude a nuestro país, ha sido cada día más difícil para mexicanos y centroamericanos. Esto y más sin olvidar la imparable emigración de niños huérfanos. En 2012, Barack Obama aumentó a 40 mil la cifra de agentes federales fronterizos, mandó extender el muro fronterizo en mil 126 kilómetros y reforzó la vigilancia en la frontera con México enviando equipos de alta tecnología que incluye helicópteros, radares, sensores infrarrojos y aviones no tripulados conocidos como “drones”. No es nada nuevo, entonces, el amago el Trompa, pero ahora su estilo amenazante y fascistoide se vende mejor entre los estadounidenses de ultraderecha. Es de esta manera, que el de por sí catastrófico panorama político para los gobiernos federal y estatales de México se complica aún más.
Todo lo anterior es parte del cobro del gobierno de Donald por lo que hizo su antecesor Barack, de legalizar la estadía de once millones de indocumentados en el vecino país del norte, de los cuales al menos el 40 por ciento son mexicanos y entre ellos varios miles de morelenses. Encima, los senadores de EUA afines a Trump están dispuestos a secundar la iniciativa de éste y aprobarle la friolera de entre 40 mil y 50 mil millones de dólares para impedir el paso no sólo de mexicanos, también de centro y sudamericanos. Un golpe brutal a las economías de esta región cuando en Tijuana, por ejemplo, ya no hallan que hacer las autoridades locales con tantos ahitianos, salvadoreños y centroamericanos varados en la línea fronteriza.
 
MORELOS-USA
Según cálculos de migración, en el decenio de 2000 a un 2012 casi 50 mil habitantes de Morelos dejaron su tierra para vivir en Estados Unidos. Esto significó 30 de cada mil personas con respecto al promedio nacional de 16 de cada por mil. Una relación de casi el doble de la media nacional, incluidos otros estados “exportadores” de mano de obra como Querétaro, Guanajuato, Guerrero y Oaxaca.
Es el dato más reciente que se pudo obtener, pero confirma la masa de morelenses que se ha ido buscando el “american way of life”. O sea, que desde los primeros diez años del siglo XXI uno de los mayores “productos de exportación” de Morelos era y sigue siendo el de la mano de obra barata. La situación no ha variado una pizca, habida cuenta la degradación del nivel de vida en estas tierras y pese a las tradicionales ofensivas de los rangers texanos contra miles de  inmigrantes. Por supuesto, no se trata de denigrar a los paisanos que deben marcharse, pero la carencia de empleo, la creciente inseguridad y el abandono del campo los ha obligado a poner pies en polvorosa, dejando atrás familia, mujer e hijos, al resto de la parentela y amigos.  Ejemplos tristes hay muchos de auténticas tragedias en familias de migrantes por la ausencia de uno o los dos padres.

ÉXITOS
Escasas las excepciones de “casos de triunfo”, la del tamalero que hizo fortuna en Nueva York, la del rey del taco en Los Ángeles o la del diseñador de modas en San Francisco son agujas en el pajar. Las condiciones de vida de los mexicanos en Estados Unidos no son miel sobre hojuelas, pero muchos arriesgan afuera para no padecer adentro.
De cara a esta situación, a los mexicanos que huyen de la pobreza al país del norte no les queda sino organizarse. Entre las comunidades más organizadas en Estados Unidos está la de Tilzapotla en Chicago, la de Axochiapan en Minnesotta y la de zapotecas (Oaxaca) en Nueva York. La comunidad de “Tilza” en la Ciudad de los Vientos  tiene centro de atención y toda una infraestructura que colabora en la defensa de sus integrantes para mejorar su calidad de vida. Pero son una minoría; otros 200 mil morelenses están dispersos en la Unión Americana, a la buena de Dios y a la poca disposición que tengan sus connacionales en la patria chica morelense y eventualmente se apresten a respaldar a los paisanos recién llegados.

ESTILOS
De acuerdo a este repaso, lo único que varía entre el demócrata y el republicano es que el primero hizo sus anuncios con cierta diplomacia, simulando cuidar lo intereses de las comunidades de inmigrantes, mientras que el estilo del actual ocupante de la Casa Blanca resulta atrabancado, tiránico. Va a terminar por hacer lo mismo que la administración Obama, pero de modo grosero, ofensivo. Cambiaron en materia de migrantes, pero al final aplicando la política de la misma burra nomás que revolcada.

PASIÓN
Para no dejar pasar de largo estas fechas, baste recordar que héroes y villanos también tienen corazón y sufren de amores. ¿Qué tal repasar este martes 14 de febrero la trilogía erótica y de poder del escritor Francisco Martín Moreno “Arranques carnales”? Trata de las pasiones que consumieron a los protagonistas de la historia. Entre otras están las vidas de amor y desamor de Sor Juana y María Luisa Manrique de Lara Gonzaga y Lujan, XI condesa de Paredes de Nava, virreina de la Nueva España; Maximiliano y Carlota, Porfirio Díaz y su sobrina carnal Delfina Ortega Díaz, José Vasconcelos y María Antonieta Rivas Mercado, Agustín de Iturbide y “La Güera” Rodríguez… ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]

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