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Primero fueron leyenda, pasajes intemporales de vida y muerte convertidas en temas de literatura, del cine. No importa si los principales protagonistas son buenos o malos, culpables o inocentes; se quedan en la memoria colectiva por su matiz de heroísmo bizarro o anti heroísmo que reivindica. El tema es tan viejo como el poema épico de la “Odisea” atribuida a Homero, cuyo héroe salva obstáculos, peligros y encierros, uno de los primeros bajo el influjo del canto de Las Sirenas y el último en brazos de Calypso, la bruja del mar. 

Con la esperada secuela de comentarios, críticas y “memes” que el caso ameritó y seguirá generando, este espacio dominical no se sustrae al tema, pero desde una óptica distinta como adelante se leerá. La del “Chapo” Guzmán fue la reedición de una fuga espectacular que de épica sólo tuvo la monumental capacidad de corrupción de la industria global del narco.

“TRATTATIVAS”

Anotación un tanto al margen: la infiltración de la narcoindustria al estado mexicano es sólo comparable con la mafia siciliana y el gobierno italiano puesta al descubierto en 1993 y juzgada en 2014. Sobre el caso, Italia pretende aclarar si el estado emprendió una negociación con la Cosa Nostra en la década de los noventa, para lo cual incluso citó a declarar el año antepasado como testigo al ex presidente de la República, Giorgio Napotino. Esto, debido a que la prensa italiana reveló documentos relacionados con esa presunta “negociación”. Según el diario “La República”, los servicios secretos apuntaron a la existencia de un pacto estado-mafia, en un documento fechado el 20 de agosto de 1993 que menciona el término “trattativa” (negociación), relacionado con un supuesto chantaje de la mafia para obtener del estado beneficios penales. En México años ha se insinúa ese tipo de “trattativas” no escritas, pero todavía falta mucho para que los tribunales citen a comparecer a ex presidentes y aún más, al Ejecutivo en funciones. 

RÉCORDS

“El Señor de los Túneles” y la crónica de un ridículo anunciado en el que hizo caer al débil gobierno federal (enfermo por su vocación corrupta y corruptora), se convirtió en una tragicomedia en redes sociales, cuya parte risible y ridícula se la llevaron y siguen llevando las más altas autoridades del país. 

Con las distancias guardadas, la segunda fuga del “Chapo” tuvo seguramente varias inclusiones en el Récord de Guinnes, como serían: primer reo en escaparse de dos penales de máxima seguridad, el túnel más largo construido con toda “discreción” y con instalaciones policiacas y militares como vecinos, primera fuga videograbada para ser transmitida en cadena nacional, como la prueba de que era imposible detenerlo, y primera fuga en un país cuyos dos primeros responsables (el Presidente y el secretario de Gobernación) se encontraban fuera del territorio nacional. 

Subsistente el tema, lejos de apagarse ha seguido dando motivo a mofas y preocupación… o angustia. Para evadirnos un poco –sin salirnos de la realidad–, se puede echar un vistazo a algunas fugas famosas. 

MONTE CRISTO 

Después de la Odisea, otra fuga abordada literariamente es la de Edmundo Dantés, el Conde de Monte Cristo, de Alberto Dumás. Ya moribundo, el preso Faria le confía a Dantés el escondite de un gran tesoro en la isla de Montecristo que ascendía a lo que hoy serían 14 mil millones de dólares. Dantés, sorprendido, al principio desconfía del preso, por ser el tema de esa enorme fortuna el que le ganó en la cárcel el apodo de “El abate loco”. Al morir Faria, los guardias envuelven su cuerpo en una pesada manta y a Dantés se le ocurre ocupar el lugar del cadáver de Faria, llevando el verdadero fiambre a la otra celda. En lugar de enterrar el cuerpo como él suponía, los carceleros le atan una pesada bola de acero y lo lanzan al mar por un barranco cercano...

Pero Dantés se escabulle del sudario y de la bala de cañón, evita las rocas y nada hasta una isla desierta donde pasa una noche tormentosa. De ahí siguen las aventuras del tesoro y la venganza de Dantés contra sus amigos traidores. 

LECUMBERRI 

En apretado resumen hay que apuntar que durante sus 76 años como prisión (fue inaugurado por Porfirio Díaz en 1900) hubo dos notables escapes. Uno fue el de Alberto Sicilia Falcón, quien huyó a través de un túnel que cruzaba la avenida Héroes de Nacozari. El otro fue Dwight Worker, un traficante estadounidense de cocaína cuyo caso fue presentado por el canal de televisión estadounidense National Geographic. Con la ayuda de su esposa Barbara Worker, Dwight escapó el 17 de diciembre de 1975 disfrazado de mujer. Después publicó un libro acerca de sus experiencias titulado “Escape”. 

Se rumoró que Pancho Villa se evadió en 1911 del “Palacio Negro de Lecumberri”, y en efecto se escapó, pero de la cárcel de Santiago Tlatelolco, luego de haber sido transferido de Lecumberri. También se aseguró sin fundamento que de la ahora sede del Archivo General de la Nación se fugó Joel David Kaplan en compañía de Carlos Contreras Castro, quienes utilizaron un helicóptero para “pelarse” el 18 de agosto de 1971. Pero en realidad lo hicieron de Santa Martha Acatitla.

ALCATRAZ

“La Fuga de Alcatraz” es una película de suspenso de 1979 dirigido por Don Siegel y protagonizado por Clint Eastwood. La cinta está basada en el libro “Escape from Alcatraz”, de J. Campbell Bruce. Relata la historia de Frank Morris (Eastwood) y los hermanos John (Fred Ward) y Clarence Anglin (Jack Thibeau), quienes tienen la distinción de ser quizá los únicos en haberse escapado de la prisión de Alcatraz, en la isla del mismo nombre, fuera de la bahía de San Francisco, California. En 1962, Frank Morris y los hermanos John y Clarence Anglin planeaban su escape de “la roca” de Alcatraz. Durante dos años, los internos fabricaron una balsa con materiales de desecho y crearon rudimentarios maniquíes con pelo tomado de la peluquería de la cárcel, poniéndolos en sus camas. Así se escaparon a través de un pasadizo que habían hecho cavando por turnos durante meses. La policía los declaró muertos, al no dar con sus paraderos y por los artículos personales encontrados en el mar.

PISTOLA DE MADERA

La siguiente fuga fue llevada a la pantalla en 2012, con el actor Johnny Deep en el protagónico. En la década de 1930, en Estados Unidos la policía detuvo a un peligroso ladrón de bancos llamado John Dillinger. Luego de varios escapes, el delincuente fue enviado a la cárcel del condado de Lake, en Crown Point, Indiana. El 3 de marzo de 1934, Dillinger escapó con un arma de juguete hecha de madera ennegrecida con betún negro para zapatos. Con su pistola de juguete fue capaz de engañar a un guardia en la apertura de su celda. Dillinger en su momento fue tan famoso como “El Chapo” por burlarse de las autoridades, aunque al parecer sin sobornar a altos funcionarios como aquí. 

CHILE

Sin duda la fuga más espectacular y recordada en el país andino es la de los miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), en 1996, evadidos de la Cárcel de Alta Seguridad en un helicóptero en solamente 58 segundos.

Tras un tiroteo con los guardias, el aparato sobrevoló el recinto penal. De los cuatro fugados, Ricardo Palma y Mauricio Hernández eran los más altos jerarcas del FPMR en prisión y estaban condenados a cadena perpetua por el asesinato del senador Jaime Guzmán. Los otros dos, Pedro Ortiz y Pablo Muñoz, se hallaban implicados en diversos delitos. Por cierto: miembro también del FPMR, Ramón Alberto Guerra, alias Ramón Alberto Guerra Valencia o “Comandante Emilio”, huyó a México y se refugió San Miguel Allende, Gto., donde, acusado de un secuestro,  fue capturado el 30 de mayo pasado .

Arrendado previamente con el pretexto de un viaje turístico, el helicóptero civil se situó volando sobre el patio de la cárcel y dejaron caer una red de cuerdas a la que los cuatro detenidos se subieron rápidamente. La aeronave aterrizó en un parque del sur de Santiago de Chile, el comando lo dejó con sus aspas girando y prosiguió su fuga en dos vehículos terrestres.

“PAPILLON” 

Es el título de la novela autobiográfica, publicada en 1969, del francés Henri Charrière que en francés significa “Mariposa”. En 1973, Franklin J. Schaffner dirigió la película basada en el libro, con Steve McQueen como protagonista y Dustin Hoffman en el rol secundario. En la novela el reo Papillon es condenado a trabajos forzados en la Guayana Francesa por un crimen que no cometió. La trama gira entonces sobre los intentos de fugarse que hace Papillon y su evasión definitiva en 1941. Se ha puesto en duda la veracidad del relato, pero lo que resulta interesante es la descripción de las inhumanas condiciones que padecen los reclusos. La novela fue un best-seller y existe una segunda parte llamada simplemente “Banco”, en la cual se relata el camino que recorrió el autor desde que fue exonerado hasta que llegó a ser escritor famoso, recorriendo caminos tan peligrosos como el mismo presidio. Novela y película muestran aspectos crudos y tortuosos del trato a los prisioneros, además del esfuerzo que hace el espíritu humano –en este caso representado por el mismo Papillon– por adaptarse a un medio hostil que ofrece pocas posibilidades a la supervivencia, un ambiente aislado del mundo, en cárceles infrahumanas con celadores insensibles y crueles. Si recordamos la película (se puede buscar en You tube), viene a la memoria la persistencia por alcanzar la libertad, la terquedad por defender la dignidad humana que puede conservarse en la cárcel, incluso exponiendo la vida a cambio de ella. Todo lo contrario y hasta en las antípodas de las comodidades, lujos y placeres obtenidos con sobornos y capacidad de corrupción de los grandes capos mexicanos.  

El anterior recuento no es exaltación por fugas de penales famosos o no; desde el enfoque de la historia es sólo para poner en evidencia –a partir de la recreación narrativa y el cine– que las condiciones de vida y las facilidades otorgadas por autoridades para la fuga del capo sinaloense no lo convierten en antihéroe y mucho menos en héroe. Es simplemente un criminal vulgar, sin duda sagaz, encumbrado en la industria global del narco por la ineptitud y corrupción de gobiernos mexicanos... El Centro Correccional Metropolitano es la prisión donde se halla “El Chapo” Guzmán, una fortaleza ubicada al sur de Manhattan, Nueva York, descrita como “menos habitable” que la bahía de Guantánamo por un hombre acusado de terrorismo que ha sido encarcelado en ambas prisiones. Pero no es inviolable. En 1990, dos presos desaparecieron por una ventana del segundo piso tras bajar usando el cordón eléctrico de una máquina usada para lustrar los pisos. Uno de todavía está en la lista de los fugitivos más buscados por el servicio de alguaciles estadounidenses… ME LEEN MAÑANA.

Atril dominical
José Manuel Pérez Durán
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