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El viernes pasado, Día Mundial de la Madre Tierra, del pensar (y eso ya es un logro) pasamos a la reflexión (doble logro) de que la Naturaleza proporciona a los seres vivos toda clase de dones, entre otros muchísimos, las propiedades curativas de las plantas. Mediante su ingenio, el animal humano ha desarrollado tecnologías para destilar, fermentar y depurar sustancias que, bien utilizadas, son de alto valor terapéutico. Además del uso curativo, los chamanes de las antiguas civilizaciones utilizaron el poder extático y “alterador de la conciencia” de plantas como el peyote, peyotl o “carne de los dioses”, la ayahuasca y la coca para hacer “el viaje del alma y recibir el mensaje de los dioses”. 
Sin embargo, a partir de la segunda mitad del siglo pasado esa facultad sanadora ha sido sustituida por la explotación comercial del gancho adictivo de drogas como cannabis, cocaína, heroína y sustancias artificiales más poderosas, a base de aquéllas y otros componentes como LSD, “activo”, “éxtasis”, anfetaminas y metanfetaminas, entre otras. 
En tanto  la polémica por la despenalización del uso medicinal y recreativo de la marihuana se recrudece y las posturas al respecto se radicalizan, las víctimas directas y colaterales de la guerra contra el narcotráfico siguen al alza en forma exponencial. Díganlo, si no en Morelos, las ejecuciones y mutilaciones de personeros de los grupos delincuenciales y los narco mensajes de los últimos días. 
En este espacio no vamos a entrar en discusión a favor o en contra; es mejor limitarse a poner  evidencias de uno y otro bando. Por un lado, la reciente postura de México anunciada ante la Organización de las Naciones Unidas por el presidente Enrique Peña Nieto y ante la cual el  gobernador Graco Ramírez reaccionó de inmediato, considerándola “adecuada pero insuficiente”.

UTILIDADES
En el otro extremo, las cifras de muertos y desaparecidos cobrada por  la industria del narcotráfico así como las cifras multimillonarias de las ganancias obtenidas por los cárteles de México. Utilidades que bastan y sobran para comprar voluntades y conciencias. Los datos duros de las ganancias del narco son inimaginables. La Secretaría de Hacienda identificó este año que en el sistema financiero mexicano se registra un excedente de 10 mil millones de dólares al cierre del año fiscal que presuntamente provienen de actividades ilícitas, del lavado de dinero proveniente del narco y más delitos como la venta de autopartes robadas. Por drogas fue del 41 por ciento; tráfico de personas, 33; piratería, 20, y fraudes, 6 por ciento.
La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) informó que cada año los consumidores gringos de hierba verde gastan 65 mil millones de dólares, de los cuales las agencias federales confiscan apenas la ridícula suma de mil millones.
La DEA también calculó que la venta ilegal de metanfetaminas, heroína, cocaína y mariguana, que se introducen a través de México, produce una ganancia anual de 22 mil millones de dólares. ¿Quién se puede imaginar esas cantidades?
Como freno a este mercado y las cifras de muertos, México dio un paso en la regulación de la marihuana. El presidente Peña abrió la semana pasada la puerta a la legalización de “motita” para uso médico. “Debemos asegurar la disponibilidad y un mejor acceso de las sustancias controladas para fines médicos y científicos”, dijo el de Atlacomulco la mañana del martes en la tribuna de la ONU durante la sesión especial dedicada al problema de las drogas en el mundo. 
Peña Nieto anunció que su gobierno dará a conocer en los próximos días las acciones específicas para regular el uso medicinal de marihuana. Dijo que este giro surgió de los foros que su administración organizó en todo el país tras el “histórico fallo” de noviembre de 2015 de la Corte Suprema que permitió a cuatro personas cultivar y consumir marihuana. “Los participantes de aquellos foros expusieron la importancia de elevar la cantidad de marihuana que puede ser considerada para uso personal con la finalidad de no criminalizar a los consumidores”, expuso. 
Y que México ha sido una de las naciones más comprometidas en la guerra contra las drogas. Pero también tuvo que admitir que esta batalla iniciada en la década de los setenta por el presidente Richard Nixon ha fracasado. “No ha logrado inhibir la producción, el tráfico ni el consumo de drogas en el mundo”, afirmó. Admitió: nuestro país ha acumulado en la última década más de cien mil muertes relacionadas a la lucha contra el narcotráfico, ha pagado “un precio excesivo” por el prohibicionismo. 

MORELOS
 Ipso facto, hecha la exposición de Peña Nieto en Nueva York, Graco Ramírez se lanzó al ruedo para exclamar urbis ext orbis (a la urbe y al mundo) “dejarse de hipocresías y de doble moral, en el tema de la mariguana, ya que la aprobación para uso médico, aunque es un avance, resulta insuficiente”. 
De acuerdo a la postura de Graco, no atreverse a legalizar la mariguana nos pondrá en el peor de los escenarios, ya que se seguirá persiguiendo a los productores, mientras el trasiego y la comercialización continuarán en manos de la delincuencia, mientras para uso medicinal se tendrá que importar desde Canadá y Estados Unidos. 
Para el político perredista es necesario cambiar el paradigma del combate al narcotráfico, poner fin a la escalada de violencia y dejar de criminalizar a nuestros jóvenes. “Si se legalizara la mariguana se daría pie para invertir en salud y educación”.
Ramírez opinó que aumentar el gramaje de la dosis permitida, que ya contempla la Ley General de Salud, y legalizar el uso de sustancias controladas con fines médicos y científicos es un buen paso, pero sigue siendo insuficiente.
 En otras y pocas palabras: hoy las cárceles están llenas de consumidores a quienes los cacharon con 100 o menos gramos y, arriba de 20 ya no se considera consumo, sino distribución. Hay quienes cayeron presos por ser consumidores primerizos y, ya recluidos, adquieren la adicción a la yerba o a otras sustancias. Insistió: “El del gramaje de portación y uso de cannabis resulta también un punto a tratar con todo cuidado, para no criminalizar el bajo consumo que se deberá considerar como “recreativo”. 
El foro de la ONU sobre drogas seguramente podrá cambiar las cosas de la lucha contra el narcotráfico que sólo ha traído altos costos y pérdida de vidas humanas, agregó Graco Ramírez. Coincide con Peña en la legalización, pero postula medidas más a fondo y no las acciones ligth que planteó el mexiquense en la tribuna del organismo mundial.   
Pragmático, concluye Graco: en términos de tranquilidad, sufrimiento y vidas humanas, vidas de niños, jóvenes, mujeres y adultos México forma parte de las naciones que han pagado un precio excesivo. Como pocas naciones, este país padece las limitaciones y las dolorosas implicaciones del “paradigma prohibicionista”. Algo de lo que está por verse es en qué otros frentes políticos el gobernador de Morelos sostiene su discurso en pro de legalización de la hierba verde. 

ANTECEDENTE
Para ubicar un caso de uso legal, hace poco más de dos años, el 10 de diciembre de 2013 Uruguay aprobó una ley que regula el mercado de esta planta. La producción es controlada por el Estado, y la comercialización, tenencia, usos recreativos y medicinales de la marihuana así como las utilizaciones tienen fines industriales.  
Uruguay se convirtió así en el primer país del planeta en legalizar la venta y el cultivo de marihuana a plenitud.  Los uruguayos entendieron que la primera droga más consumida en el país es el alcohol, seguida del tabaco. Ambas drogas son legales. La tercera droga más consumida es la mariguana, que estaba prohibida.
Al gabinete del singular hoy ex presidente José Mujica se le preguntó una buena razón para mantener la política de prohibición, pero nadie pudo dar una respuesta. Entonces este pequeño país sudamericano, de apenas 3.5 millones de habitantes, se aventuró a regular la venta y el consumo de la “mostaza”.
El camino de esta aventura no fue simple, como tampoco lo está resultando en México. Las encuestas indicaban que una amplia mayoría de los uruguayos estaban en contra de una política vinculada a la mariguana. 
A diferencia de México, este país sudamericano tuvo una ventaja para seguir adelante con su legislación sin enfrentar problemas diplomáticos: su lejanía geográfica con Estados Unidos. 
El gobierno controla de forma estricta toda la cadena de producción, comercialización y venta de marihuana. Creó el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA), mediante el cual concede permisos a personas o empresas para plantar y comercializar cannabis con fines medicinales, de investigación, industriales y recreativos.
Y ojo: en tanto la norma prohíbe todo tipo de publicidad de los productos de cannabis psicoactivo, el gobierno promueve  campañas educativas y publicitarias para concientizar a la población sobre los riesgos de su consumo y para prevenir la drogadicción.

DONES DIVINOS
El vino, obtenido por los primeros pueblos sedentarios en las actuales Turquía y Armenia; la cerveza, de Sumeria y el Antiguo Egipto; el whisky en Escocia e Irlanda, el mezcal y el tequila destilados por los españoles con productos nativos de México. Bueno, hasta el noble pulque y el aguamiel son dones de la Madre Tierra que ha sido pródiga con sus ingratos hijos. 
Consumidos hoy masivamente por adictos considerados enfermos, los alucinógenos tienen el potencial para tratar síntomas y dolores del cáncer, esquizofrenia, mal de Parkinson y alzhéimer. Su uso es obviamente restringido y controlado, pero ya es hora de ampliar las investigaciones y explotar el “lado bueno” de las drogas y sucedáneos.  
Son sustancias que la naturaleza humana, dada a los excesos y a los apegos, ha convertido en industrias del crimen, pero que bien manejadas y controlada pueden retomar su papel de sanadores y placebos, devolviéndoles así sus desperdiciadas virtudes divinas… ME LEEN MAÑANA.  

Por:  José Manuel Pérez Durán / [email protected]