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Con 22 votos a favor, uno en contra y cuatro abstenciones de los diputados del PAN, el Congreso Estatal revocó el mandato al alcalde Cuauhtémoc Blanco Bravo; pero, blindado por una suspensión provisional de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), continuará en el cargo… Empecinados en lograr la destitución de Cuauhtémoc, un grupo de regidores –entre ellos Eduardo Bordonave, Laura Hermán y Rafael Galindo así como la síndica Denisse Arizmendi– intentaron darle “cuartelazo”, pero les es fue impedido por colonos y comerciantes del mercado Adolfo López Mateos… Cumpliendo un acuerdo del domingo antepasado en la reunión del auto llamado Movimiento Nacional por la Esperanza –que es integrado por políticos y bases perredistas y del partido Morena de Andrés Manuel López Obrador, entre ellos René Bejarano, “El Señor de las Ligas”–, miembros de esta organización, habitantes de colonias populares y estudiantes universitarios respaldaron al edil en el mitin efectuado en la Plaza de Armas. Ahí tronaron las palabrotas de Cuauhtémoc, nada raro en él y tampoco condenable sino más bien al gusto de la “raza”. Les recordó a los asistentes: “ustedes me pusieron y (sólo) ustedes me quitan. Arengó: “hay que darles con todo a estos diputados (…) ya basta”. Se quejó: “ustedes han visto las chingaderas que estos diputados han hecho (…) Estos cabrones no se van a detener”. Y alertó: “el año que viene va a estar más cabrón”. Pero en ningún momento se sinceró diciendo algo así, de acuerdo a su proverbial estilo: “no soy de Cuernavaca: Mentí, nunca viví aquí sino hasta que llegué a la alcaldía. Los hermanos Yáñez me contrataron para que fuera el candidato del Partido Social Demócrata (PSD) y me los chingué a todos” (a los candidatos Marisela Velázquez Sánchez Luis Miguel Ramírez y Jorge Messeguer, respectivamente del PRI, PAN y PRD). Lo que tampoco es extraño, que Cuauhtémoc no admita una verdad pública y notoria como es el hecho de que en su momento violó el requisito de la residencia permanente en la ciudad que posteriormente gobernaría; que esta es la causa de que la mayoría de los diputados del Congreso local mantenga en su contra la revocación de mandato… Sin embargo, una cosa es la realidad y otra lo legal. En tanto la SCJN no emita una determinación definitiva, el ex futbolista profesional se mantendrá en el puesto de presidente municipal de Cuernavaca, y ello puede llevarse lo mismo días, semanas o años. Si en un plazo breve el máximo organismo de justicia de este país fallara a favor de Cuauhtémoc, concluiría el trienio para el cual fue electo y esto generaría la gobernabilidad de la que en términos políticos carece; pero si determinara en contra hasta dentro de dos años, para entonces ya habría terminado su período de gestión. Con otra: según licenciados en derecho consultados por el columnista, una determinación de la SCJN versus Cuauhtémoc no le impediría ser candidato a gobernador de Morelos en 2018 , incluso sin que para esas fechas no hubiese cumplido el requisito de la Constitución local sobre el tiempo de residencia en esta entidad para el cargo de jefe del Ejecutivo pues llegado el caso de ser impugnado podría emprender otra controversia constitucional en la SCJN... Viciado de origen, el desempeño de Cuauhtémoc como alcalde reventó por el escándalo del contrato de siete millones de pesos para que en la elección del año pasado fuera el candidato a alcalde del PSD. Negada la existencia del documento por el famoso ex pateador profesional pero insistentemente afirmada por uno de sus presuntos contratantes, Roberto Yáñez Moreno, derivó en mutuas denuncias penales que ante la sociedad refleja a los involucrados una imagen de inmoralidad política. Y lo que está pendiente: la resolución de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, de la Procuraduría General de la República, que podría o no desembocar en la destitución de Blanco por el presunto uso de documentos falsos cuando se registró como candidato a la alcaldía capitalina… Si el “Cuau” pensó que vendría a Cuernavaca a jugar una “cascarita”, se equivocó. Los problemas se le acumulan, personales, políticos, administrativos y principalmente la crisis financiera del Ayuntamiento a la que no se ve una solución cercana. Lo cual no es bueno para la generalidad de los cuernavacences, que es lo verdaderamente importante. Todo por la mentira de Cuauhtémoc, quien a estas alturas y si parafraseara a Alberto Cortez cantaría esa de “no soy de aquí ni soy de allá!”… ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]